Por Marco Quilca León

En el fútbol el tiempo no se detiene para nadie. Ni siquiera para quienes alguna vez parecieron destinados a brillar. Piero Quispe atraviesa hoy un momento bisagra en su carrera con 24 años, una edad clave: juega, suma minutos y mantiene cierta continuidad en el Sydney FC, pero su nombre ha dejado de ser imprescindible en la selección peruana. Y en un contexto de renovación, esa pérdida de protagonismo pesa más que nunca.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: