Por Fernanda Huapaya

La estadística dice que ha sido la peor participación de una selección peruana desde 1995, cuando sumó también un punto y -como ahora- no avanzó a la siguiente fase. El corazón, por otra parte, nos dice que este Perú de Jorge Fossati tiene temperamento, actitud y muchas ganas; pero poco, muy poco fútbol. Y así es difícil sacar buenos resultados. Si bien la mayoría de jugadores evidenció que no pasa por el mejor momento individual, también quedó en evidencia lo complicado que será para el entrenador uruguayo decir frente a la presión que implica que en menos de tres meses ya empiece la Eliminatoria y hasta entonces, no tengamos más partidos para ensayar. También está el sinsabor de no ver más minutos a jugadores como Joao Grimaldo y que en el partido decisivo, ante Argentina, Piero Quispe haya sido enviado al banco para terminar buscando el milagro con Christian Cueva en cancha.

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