MercadosEn el Perú, 49 de las 68 cárceles habilitadas –el 72% del total– están hacinadas; es decir, albergan por lo menos 20% más de reos de los que la capacidad del penal permite, según información oficial del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Además, en 10 centros penitenciarios la situación es crítica: la sobrepoblación es superior a 300%. En otras palabras, en estos habita el cuádruple o más de internos de los que debería haber.
Por ejemplo, el penal del Callao tiene capacidad para 572 internos, pero actualmente acoge a 3.450 personas. La sobrepoblación alcanza 503,15% y es la más alta del país.
Del total de cárceles hacinadas, cinco reciben exclusivamente a mujeres: los penales de Mujeres de Tacna, Arequipa, Trujillo, Chorrillos y Anexo de Mujeres de Chorrillos. Este año, la población penitenciaria femenina es el 5% del total: hay 4.559 reas.
Problema estructural
En las cárceles peruanas habitan actualmente 91.187 personas. De estas, 34.651 –el 38%, casi cuatro de cada 10– cumplen prisión efectiva sin haber sido sentenciadas.
La abogada penalista Romy Chang, directora de la Maestría en Derecho Penal de la Universidad Católica, considera que esto se debe principalmente a “un uso excesivo de la prisión preventiva”. Este, a su juicio, es uno de los factores de las altas tasas de hacinamiento.
“En muchos casos, el plazo de prisión preventiva vence y la fiscalía no llega a presentar su caso. Los plazos de prisión preventiva no deberían ser tan largos. Para algunos delitos, esta puede llegar hasta a cuatro años”, cuestiona la abogada.
Percy Castillo, adjunto para los Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo, coincide con Chang en ese punto y explica que hay dos factores adicionales: las penas son excesivamente largas y se aplican pocos beneficios penitenciarios.
“Con estos tres elementos, la gente que entra a la cárcel prácticamente ya no puede salir. Además, desde hace más de 10 años que en el Perú no se construyen nuevos penales”, añade Castillo.
Entre los reos sentenciados, el 56,24% –31.788 personas– cumple penas mayores a 10 años.
Tareas pendientes
El robo agravado es el delito más frecuente en la población penitenciaria. El 24,23% de reos –22.093 personas– está encarcelado por ese motivo y el 5,85% –5.333 personas– por tentativa de ese delito. Según el Código Penal, las sanciones pueden ir desde los 12 años de prisión hasta la cadena perpetua, de acuerdo a las condiciones en que ocurre.
Chang y Castillo consideran en que, en ocasiones, hay desproporcionalidad en las penas. “En el debate siempre se habla de endurecer las penas y las leyes apuntan a eso, pero eso no soluciona el problema”, comenta la abogada.
“Para mejorar esta situación debe haber un consenso [entre los actores del sistema de justicia] para restringir aún más el uso de la prisión preventiva. Además, tendrían que reformarse las penas para que sean más acordes con la realidad y reformar el Código de Ejecución Penal para permitir beneficios penitenciarios donde se pueda sin poner en riesgo a la sociedad”, añadió Castillo.
Finalmente, hay cifras muy alarmantes: en prisión hay 10.742 reos (11.78%) por violación sexual de menores de edad, el segundo delito más recurrente entre la población penitenciaria; 4.064 (4.46%) por violación sexual y 2.693 (2.95%) por actos contra el pudor de menores de 14 años.
AnálisisInterpretación de las noticias basada en evidencia, incluyendo data y proyecciones posibles en base a eventos pasados.


















