El presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (Agap), Gabriel Amaro, conversó con El Comercio sobre la situación del sector agroexportador nacional. Para el líder gremial, uno de los temas importantes este año es la nueva Ley de Promoción Agraria y lo que ocurra a nivel climático.
Según el Midagri, las agroexportaciones alcanzaron los US$12.700 millones en el 2024. ¿Hay posibilidades de que se puedan lograr los US$13.000 millones este año?
El año pasado fue mejor que el 2023. Esperemos que este año sea mejor que el 2024. Todo va a depender de algunos factores. El año pasado crecimos en valor en más de 20% con respecto al 2023, pero la foto completa no solo te la da la exportación en valor en dólares, sino en toneladas. Ahí casi no se ha crecido respecto al 2023, un año malo donde se retrocedió en producción y en toneladas exportadas. No es que nos fue bien el año pasado, evidentemente el valor nos favoreció, pero no es que los márgenes mejoraron.
Depende del mercado, del momento en el que sale la producción, del cultivo. Son muchas variables y algunos pueden haber ido un poco mejor que otros, pero cada empresa y cada productor tiene condiciones financieras distintas, estas se volvieron más desfavorables para el sector en el 2020 cuando cambiaron las reglas de juego. Ahí se subieron las tasas, aumentó el riesgo para el sector y las empresas y productores agrarios tuvieron que apalancarse más, subieron los costos de los fertilizantes y del transporte logístico. No ha subido la cantidad de producción, subieron los costos y sobrecostos, empezando por la ley [que derogó la Ley de Promoción Agraria] y seguido por una serie de circunstancias que se dieron a nivel global y local.
Tras ello, ¿qué retos hay para mejorar el volumen de exportación?
Este año hay un reto que lo conoce el gobierno. Hay una cadena muy grande de industria, comercio y servicios que nos atiende para poder exportar esos US$12.000 millones y así producir para el mercado local. El reto más importante que existe ahora es aprobar la Ley Agraria que está en el Congreso, porque tenemos que volver a inyectar dinamismo para que vengan inversiones en proyectos agrarios, agropecuarios, agroindustriales y agroexportadores en diversas zonas del país y en las nuevas irrigaciones también.
Por otro lado, tenemos que hacer que las empresas que están en el sector y que restringieron sus inversiones vuelvan a reinvertir y sigan desarrollando nuevos proyectos para que existan incentivos y para que la agroexportación y la agricultura moderna pueda asociarse con grupos de pequeños de agricultores y los incorporen a sus cadenas productivas.
No es sólo una ley para agroexportadores, sino es una ley para todo el sector. Si este año, en marzo que empieza la legislatura, se aprueba la ley, puede impulsarse nuevamente el sector. Podríamos pensar en crecer de manera importante en los siguientes años. La norma ya tiene el compromiso del gobierno, del ministro de Economía, del presidente del Congreso y el de la Comisión Agraria.
Hay otros retos, por ejemplo, como el acceso a mercados, el control de plagas, los proyectos de irrigación a destrabar, entre otros.
Se reportaron problemas hídricos en el norte meses atrás y ahora daños por lluvias. Hay, además, sobreproducción de mangos y se espera que avancen los proyectos de irrigación. ¿estos son los otros retos del sector que pueden afectar su crecimiento?
Para pensar en proyecciones este año, hay que ver cómo va el tema del clima. Hoy tenemos alertas de lluvias y huaicos en varias regiones por el Enfen y el Senamhi. Habría que ver si esto se condice de manera normal por la temporada de lluvias, y esperar que esto no derive en un mayor problema climatológico. Esperemos que no sea así, ahora está en observación por parte de las autoridades.
El otro tema es que Piura ha sufrido mucho, este año supuestamente iba a recuperarse y vino el problema de la crisis de falta de agua por un mal manejo de la represa. Esperemos que ese tema tenga soluciones en el corto, mediano y largo plazo para que no vuelva a ocurrir. Piura es una gran región productora agraria, con más de 500.000 hectáreas, dos represas muy grandes, Poechos y San Lorenzo. Es la segunda región en exportación de uva de mesa, la primera en exportación de mango, y también, primera en producción y exportación de limón.
Por otro lado, el ministro de Economía fue bien claro en su mensaje: aparte de apoyar la Ley Agraria y la Zona Económica Especial de Chancay, va a impulsar las obras por impuestos, el destrabe de proyectos, la disminución y eliminación de trámites absurdos o sobrecostos que genera la burocracia. Muestra de eso es el reciente decreto aprobado sobre el ‘drawback’. Es un mensaje muy importante para la inversión, los sectores productivos y los exportadores, principalmente, del sector agrario.
¿Creen que la nueva Ley Agraria salga en esta Legislatura?
Yo veo un ambiente positivo. Es una nueva ley que impulsará la inversión que existe, atraerá inversión e incluirá al pequeño agricultor. No contiene nada laboral. Es una ley para desarrollar el sector y formalizarlo. Veo un buen trabajo del presidente de la Comisión Agraria y de los congresistas de diversas bancadas y del presidente del Congreso. Tienen claro que este año tenemos que impulsar el empleo y el crecimiento [económico]. El ministro de Economía dio una cifra de 4%, pero el país necesita crecer a tasas de 6% o más. Podemos llegar a tasas superiores si salen estas normas. Un tema importante es también la inseguridad [...] Acá competimos contra el mundo. Podemos atraer inversiones al sector privado y otros sectores dentro del país, pero más importante es que vengan capitales extranjeros a invertir en el Perú y generen trabajo.
Dentro de los retos está el objetivo del Senasa de abrir los mercados internacionales para al menos 10 productos y contemplan una cartera que alcanza a 20 productos. ¿Es viable ello?
Ahí hay que apoyar al Senasa. Hace un excelente trabajo, pero necesita más presupuesto, porque no solo atiende el acceso a mercados, sino a todo el sector agrario a nivel nacional en temas de plagas, certificación de lugares de producción, certificados fitosanitarios, cuarentena vegetal y animal, etc.
Nosotros estamos tratando de impulsar algunos viajes con el Ejecutivo, que sean de gobierno de alto nivel como hicimos en China. [Entre estos viajes está] Estados Unidos y poder fortalecer las relaciones con ese país. Otro viajes serían a a Japón y Europa, no solo para fortalecer los lazos entre nuestros países e intensificar el comercio, sino también para lograr que se tomen decisiones políticas para abrir mercados o mejorar algunos mercados que tenemos ahí. Tenemos grandes expectativas, en el caso agrario los esfuerzos tienen que ser públicos-privados.
¿Con eso se podría lograr llegar a los US$13.000 millones en agroexportaciones este año?
Sí y además es para años futuros. Debemos seguir creciendo.
Y evitar problemas de exceso de oferta como ocurrió con el mango.
Las perspectivas pueden ser buenas si en conjunto todos hacemos un buen trabajo este año y no hay algún susto climatológico como en el 2023.
¿Qué expectativas se tienen para el sector agroexportador en el 2026, siendo año electoral, y para el quinquenio que se viene?
Si salen estos temas para el 2025, el 2026 va a ser un mejor año, pero también dependerá del nuevo gobierno y si continúa con un objetivo claro de desarrollo económico, social y de crecimiento, y si no va a extremos con discursos extremos, como tuvo el gobierno de Pedro Castillo, por ejemplo, que planteó una segunda reforma agraria.
Esperemos que estas elecciones se conduzcan de manera sana para el país, alturada y pensando en un objetivo de desarrollo y bienestar para las personas. La mejor manera de conseguir eso es con el mejor aliado, el sector privado, que es el que atrae la inversión y genera empleo. Sin el sector privado y las inversiones no va a haber empleo, no habrá crecimiento económico y posibilidad de desarrollo. El sector privado en este y en todos los países son parte de la variable fundamental para el crecimiento y el bienestar de los países.
Aranceles
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado el lunes que se aplicarán aranceles a las importaciones agrarias desde el 2 de abril. ¿Cómo nos afecta esto?
Este es un anuncio genérico, no ha especificado que va a afectar al Perú. Solo dijo que va a aplicar, pero no dijo a quién, cómo, ni qué productos. Creo que tendrá un poco de calma. Lo que tiene que hacer el Perú es fortalecer, como siempre, la amistad, el trabajo conjunto y el comercio que tenemos con Estados Unidos. Tenemos un Tratado de Libre Comercio que ha permitido tener una balanza positiva para Estados Unidos y posibilidades de colocar productos nuestros en ese mercado. Entonces, el gobierno peruano tiene que acercarse al gobierno estadounidense para fortalecer esa relación de socios que tenemos con ellos.
No obstante, Estados Unidos es el primer destino de las agroexportaciones peruanas. ¿El anuncio no genera preocupación?
Preocupación sí hay, pero todavía no sabemos a qué se refiere y si eso va a aplicar al Perú. En nuestro caso, las principales exportaciones son frutas y hortalizas, que están en contra-estación a los Estados Unidos. Mientras ellos no producen, nosotros producimos. Las temporadas se empalman. Por ese lado tenemos que estar tranquilos. Hay que esperar un poco los detalles [de la medida].
También anunció la aplicación de aranceles a productos que provienen de México y Canadá. ¿Se puede ver, en este caso, beneficiado el Perú? Un ejemplo podrían ser las paltas.
México tiene una ventaja con el mercado estadounidense: está al lado. Tiene unos costos logísticos muy bajos y es un mercado ganado en Estados Unidos con la palta, por ejemplo, y con otros productos. Nosotros accedemos, pero tenemos menor producción, menor acceso al mercado de Estados Unidos, porque el mayor volumen lo tienen los mexicanos. En caso suceda algo con respecto a la producción mexicana, el Perú puede abastecer el mercado americano en mayor proporción.
Perú puede ayudar a abastecer y con eso también equilibrar el precio de los consumidores, porque cuando hay escasez y demanda de productos sobre los precios, el Perú puede ayudar en esos espacios.
Además del Perú, ¿cómo se ve afectado el comercio internacional con la medida de aranceles a las importaciones agrarias?
Generan diferentes tipos de reacción. Creo que hay que tener calma y el gobierno peruano tiene que acercarse al gobierno americano para fortalecer esa relación y lazos, y esperar a ver mayores mensajes.
A inicios de febrero se llevó a cabo una de las ferias más conocidas a nivel internacional, Fruit Logistica, en Alemania. ¿Qué balances dejó?
Es una de las ferias más importantes del mundo que se da todos los años en Berlín, dirigida a compradores y exportadores de frutas y de hortalizas frescas. En el caso del Perú, fuimos con más de 150 empresas y productores, agroexportadores y agroindustriales. Fuimos con cinco gremios de asociaciones de productores y los tres días [del evento] fueron muy buenos porque [los espacios peruanos] han sido de los más concurridos. Estimamos perspectivas de ventas de productos de agroexportación por más de US$570 millones, por el orden de unos US$600 millones.
Fue reelegido en la presidencia de Agap hasta por el 2027.
Fue una elección unánime, implica una gran responsabilidad, compromiso y agradecimiento a los asociados. Y un reto también, porque la situación en general no es fácil, tenemos objetivos trazados y seguro vamos a ir lográndolos poco a poco, en la línea del desarrollo, la competitividad y sostenibilidad del sector agrario, pero con una visión de impacto sobre el aspecto económico y social del país.
- ¿Sueñas con tener un hijo futbolista? Esta es la inversión que deben hacer los padres para que lo logre
- Gaseosa o cerveza: ¿Qué es mejor o peor para nuestro cuerpo cuando asistimos a fiestas?
- ¿Buscas empleo? El paso a paso para conseguir trabajo con o sin experiencia (según expertos en reclutamiento)
- “¿Cómo? ¿Qué dijiste?”: El impacto invisible de perder la audición y por qué lo ignoramos

