Módulos Temas Día

Más en Día 1

"Evitemos navegar entre la neblina", por Martín Reaño

Para llevar a buen puerto una empresa hace falta tener instrumentos de navegación que nos permitan evaluar si estamos generando valor, comenta el socio principal de Reaño Asesores Financieros

directores ejecutivos

El sueldo medio de los directores ejecutivos de las grande empresas de EE.UU. es de US$12.100 millones anuales. (Foto: Getty Images)

Imaginemos por un momento al capitán de un barco tratando de navegar en una noche cerrada por la neblina, sin compás ni instrumentos electrónicos que lo guíen. El instinto y experiencia del capitán podrían quizá ser suficientes para llevarlo a buen puerto. Pero habrá corrido unos riesgos enormes. Riesgos que solo se pueden justificar en una situación de emergencia y no en una navegación ordinaria.

Algo similar le pasa a muchos empresarios que dedican sus mejores años a desarrollar sus empresas con la ilusión de verse luego retribuidos con un negocio de gran valor. Un negocio que podrían dejar a sus hijos para que lo continúen, o que podrían vender para vivir luego un retiro confortable. Sin embargo, no siempre les resulta, pues, como el capitán del barco, corrieron riesgos innecesarios al manejar sus empresas.  

Una empresa que vale más es una empresa que genera rentabilidad. Una empresa rentable es una que permite que el dueño tenga una vida holgada y cómoda. 

Pero a veces nos gana la vorágine del día y entramos en una espiral de trabajo, trabajo y más trabajo, con la ilusión de que eso hará que nuestra empresa valga más. Y no nos damos cuenta de que lo que estamos haciendo, si bien nos llena las horas del día, no está contribuyendo al valor de la empresa. Trabajar más no significa necesariamente que el negocio será más rentable y, por lo tanto, más valioso. 

Si no conocemos el valor de nuestros negocios y cuáles son las palancas que lo hacen más rentable, no sabremos si el trabajo que estamos haciendo y las estrategias que estamos implementando tendrán el efecto de aumentar el valor de la empresa. Podremos pasar ratos entretenidos, pero no necesariamente creando valor. 

Conocer el valor de nuestra empresa no es solo necesario al momento de venderla. Es una pieza de información clave para evaluar las grandes decisiones del negocio y asegurar que vale la pena el trabajo que hacemos todos los días.  

No haga como el capitán del barco de esta historia. No todos los barcos llegan a buen puerto.

Tags Relacionados:

Management

empresarios

Leer comentarios ()

SubirIr aúltimas noticiasIr a Somos
Ir a portada