Lima moderna seguirá siendo el escenario de la expansión de los ‘Cook Room’ de Glovo, revela su head of sales en el Perú, Franco Parodi. Este formato de cocina compartida –que ya opera en Surquillo y Pueblo Libre desde el 2019 y que consiste en un espacio equipado con cocinas a la medida para potenciar el servicio de reparto de comida a domicilio de sus ‘partners’– abrirá en el primer semestre dos locales más.

El ejecutivo prefiere no revelar las ubicaciones exactas; no obstante, precisa que la tercera operación empezará a funcionar en el primer trimestre y la cuarta en los tres meses posteriores. Con este despliegue, el mercado peruano lideraría la presencia de los ‘Cook Room’ de Glovo en el mundo, por encima de España y Argentina, donde tienen dos y una posición respectivamente.

Comenta, asimismo, que considerando el importante crecimiento de los emprendimientos gastronómicos en el país, no se descarta que la operación local sea la que lidere la expansión global de este negocio, cuyo plan es pasar de cinco a 20 puntos durante este 2020. “El Perú es el segundo mercado más importante para Glovo y Lima la ciudad más relevante en el mundo”, asegura.

Lo que tampoco desestima en este proceso de crecimiento es llegar a provincias, ya que Glovo –bajo su sistema de reparto– ya está presente en nueve ciudades del interior.

Parodi destaca que ya vienen trabajando con un total de 10 restaurantes como Wing Factory, Oceanika, Hikari, Casimiro y Picogallo, por mencionar algunos, en sus dos ‘Cook Room’. “En el corto plazo prevemos tener 15 clientes, y conforme nos vayamos expandiendo este número crecerá”, dice.

Explica que, en los ‘Cook Room’ tienen a un ‘kitchen assistant’ que se encarga de la facilidad operativa de cada una de las marcas desde que abre hasta que cierra el local. “Estos ayudan en la recepción de la mercadería, empaquetado, preparación y el traslado hasta el punto del motorizado, en el control de fechas de vencimiento, entre otros aspectos”, detalla.

CON POTENCIAL

Franco Parodi destaca que hay mucho potencial en el mercado peruano y mucho por desarrollar, más aun tomando en cuenta la cantidad de ‘partners’ que tienen a través de su app, que supera los 1.000 clientes. “Nosotros lo vemos como un apoyo para nuestros socios estratégicos, porque al final del día lo que buscamos es que estos tengan la posibilidad de poder ampliar territorios y crecer en rango y cobertura por medio del ‘delivery’, sin la imperiosa necesidad de abrir un restaurante que demanda una mayor inversión”, afirma.

Glovo cobra una comisión que varía dependiendo del tipo de negocio, del ticket y del número de órdenes. A nivel local, Real Plaza con Coco y Rappi con Cocinas Ocultas también están apostando por este modelo de negocio.