

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Yape, del holding financiero Credicorp, continúa creciendo: a fines de mayo estrenó Yape Hijos, una funcionalidad que permite a menores acceder a la billetera con funcionalidades controladas por sus padres y que, a la fecha, ya registró 65 mil cuentas. Raimundo Morales, CEO de la firma, cuenta a Día1 las novedades que se avecinan, también, para negocios, y la estrategia de la ‘superapp’ para seguir expandiéndose a nivel local.
- En el Perú Yape registra 20 millones de usuarios, según comentaba en el podcast “Era Digital”. ¿Cuántos de ese total son realmente activos a la fecha?
En el Perú estamos cerca de los 17 millones de usuarios activos, con 20 millones de usuarios totales a nivel local, y en Bolivia tenemos 2,5 millones de usuarios activos –una cifra que varía–. Pronto llegaremos a 20 millones de ‘yaperos’ activos entre ambos países. En usuarios totales estaremos más cerca de 25 millones que de 20 millones; probablemente entre 23 y 24 millones.
- ¿Qué sigue para Yape a continuación?
Continuar con lo que venimos haciendo, muy alineados con nuestro propósito de resolver las necesidades del día a día del ‘yapero’. Se trata de dar más productos y servicios a los ‘yaperos’ que tenemos en elPerú, seguir creciendo en número de usuarios, y continuar desarrollando soluciones tanto para personas como para pequeños negocios, pymes y microempresas. Una de las funcionalidades que sacamos recientemente y vamos a impulsar es Yape Hijos, que permite abrir una cuenta para un hijo y monitorear cuánto puede gastar; es una cuenta adjunta a la del padre o madre, que brinda visibilidad y control. Como esa, hay otras soluciones para negocios. La idea es resolver cada vez más necesidades del día a día desde el teléfono.

- Hablando de usuarios activos, más allá de los ‘yapeos’, ¿qué patrones de comportamiento han identificado?, ¿qué tanto usan la tienda virtual, pagos de servicios y otras opciones?
El 85% de las veces que una persona entra a Yape lo hace para ‘yapear’. Pero cada vez usan más las otras funciones para pagar recibos de luz, agua o teléfono. Dependiendo de las promociones, hay personas que dos veces por semana almuerzan con una promoción de Yape. También estamos empezando a incluir secciones en las que el ‘yapero’ entra a informarse. Un ejemplo fue “Voto Informado”: más de 7 millones de ‘yaperos’ ingresaron a capacitarse sobre cómo votar dentro de la aplicación. Ahí empezamos a demostrar que Yape puede usarse para otras cosas. Lo mismo pasó con las donaciones recientes para Venezuela o Junín, donde hubo recaudaciones y movilizaciones muy significativas para causas solidarias que normalmente son difíciles de gestionar.
Seguimos incorporando distintas alternativas y los comportamientos van cambiando. Aumenta la intensidad de uso, aunque la gran mayoría de interacciones sigue sucediendo en el día a día con los ‘yapeos’ en las calles, bodegas, a taxistas, entre otros.
- En el segmento de créditos también han tenido una expansión importante. ¿Qué metas tienen de crecimiento en este ámbito?
Venimos creciendo de manera significativa. Hoy hemos otorgado créditos a casi seis millones de ‘yaperos’. Es un cambio muy significativo para nosotros, pero también para el país. Si uno revisa las estadísticas del crédito en el sistema financiero, hasta el 2022 había cerca de cuatro millones de personas con un crédito en el sistema. Cuatro años antes, el número era similar. Se había avanzado mucho en inclusión financiera transaccional, pero no en inclusión crediticia. Hoy esos cuatro millones se han convertido en alrededor de siete millones de personas con una deuda en el sistema financiero.
- Esto está muy relacionado con la digitalización de pagos.
En gran parte, este mundo de pagos digitales ha habilitado la posibilidad de prestar a millones de personas, con montos más bajos, para resolver necesidades del día a día. Esto genera historial crediticio y luego permite que el usuario acceda a montos mayores. Está cambiando el acceso y la inclusión financiera en todas sus dimensiones, no solo en la parte transaccional de tener una cuenta.

- ¿El ticket promedio actual a cuánto asciende, en su caso?
Depende mucho del producto. Los préstamos promedio están alrededor de S/300 o S/350. Hay muchos préstamos de S/150 o S/200, de una sola cuota, que todavía son los más numerosos. Ya estamos otorgando préstamos multicuotas, de tres o seis meses, donde los valores promedio están entre S/500 y S/600. Para pequeños negocios, los montos se acercan a S/1.000 o S/1.500. Va creciendo el monto prestado a las distintas personas.
- ¿Prevén que sea un crecimiento que se sostendrá?
Por naturaleza, como estamos en un proceso de educación y acceso a los primeros préstamos del sistema financiero, esos montos irán creciendo. Hace un año o año y medio, probablemente nuestro primer préstamo promedio estaba en S/250. Hoy está alrededor de S/400. Eso ocurre porque cada vez hay más clientes que se “graduaron” de un préstamo de S/200 y ahora reciben uno de S/600 u S/800. Así empieza a subir el promedio. Nosotros esperaríamos que ese número continúe creciendo progresivamente.
- ¿Ofrecerán nuevas alternativas para los pequeños negocios que utilizan Yape en el corto plazo?
Para los negocios, la visión es que puedan tener una gestión integral de su operación con Yape. Hasta ahora, Yape ha funcionado muy bien para cobrar: lo usan 4 millones de pequeños negocios en todo el país principalmente para cobrar y realizar pagos menores del día a día. También les hemos dado acceso a financiamiento, y aumenta el número de pymes, micro y pequeñas empresas que pueden obtenerlo. Ahora ya pueden pagar a proveedores y facturas de empresas grandes, por ejemplo, de consumo masivo.
Pronto incluiremos funcionalidades como la de asistentes. Un empleado de un pequeño negocio podrá cobrar con su propio celular, pero el dinero va a la cuenta del negocio. Vamos a ir evolucionando para, el día de mañana, llegar a pagar salarios; para que sea una herramienta integral de cara la gestión del negocio. A futuro, vemos soluciones para facilitar ventas en línea, publicaciones, gestión de inventarios y otras funciones. Todavía no estamos ahí, pero la visión de largo plazo es resolver todas las necesidades del día a día de un negocio.

- ¿Y en el mundo de personas?
Continuamos trabajando en mejorar y ampliar las experiencias en la Yape Tienda, para que los usuarios puedan comprar una mayor variedad de productos. Estamos trabajando en distintos tipos de alianzas para dar más productos a los clientes. También seguimos ampliando el mundo de remesas, conectando cada vez más países y lugares desde los que se puede enviar y recibir dinero. Hay un proyecto grande que trabaja todo el sistema financiero: la nueva plataforma de pagos del Banco Central, TAPP. Allí vendrá un nuevo mecanismo para pagar desde Yape e interactuar tanto con negocios como con personas, y también queremos pensar en otras cosas.
- TAPP también permitiría fomentar la competencia en el ecosistema financiero. Más allá del posicionamiento de Yape, ¿qué desafíos encuentran para mantener la posición que hoy tienen?
Como siempre decimos, nuestra principal competencia es el efectivo. En el mundo de pagos digitales, la industria ha avanzado mucho. Si bien nosotros tuvimos un rol principal al inicio, la interoperabilidad y dar más opciones al usuario para interactuar, pagar y cobrar, permite que el ecosistema acelere su crecimiento. Creemos que TAPP es una alternativa adicional que facilitará aún más los pagos digitales. Permitirá que entren nuevos jugadores, nuevas experiencias y que nos conectemos con negocios que quizás todavía no están tan interconectados a los mecanismos de pago digital. Pero seguirá ayudando al crecimiento y le dará más opciones al usuario. Desde Yape tomamos eso de manera muy positiva.
- La seguridad en el uso de ‘apps’ financieras hoy cobra especial relevancia. Si bien han implementado funcionalidades para brindar más protección a los usuarios, ¿consideran que ya están cubiertos, o se vienen nuevas mejoras e inversiones en ciberseguridad?
La seguridad es una condición necesaria. Los usuarios confían en nosotros y debemos hacer que la experiencia sea sencilla, pero también muy segura. Tenemos un grupo grande de personas dedicado a este tema e invertimos muchísimo en seguridad. Creemos que estamos bien cubiertos, pero esta es una carrera que nunca termina. [...] La clave es que los mecanismos [a implementar] no afecten la experiencia, pero mantengan la seguridad. Antes era raro usar biometría para confirmar una transacción; hoy ya hemos desarrollado mecanismos para asegurar que la persona sea realmente quien dice ser. Para el ‘yapero’ no siempre son visibles [los mecanimos], pero por dentro están ocurriendo constantemente.

- Respecto a la internacionalización de Yape: ¿en el corto o mediano plazo podrían ingresar a otros países además de Bolivia?
Como siempre hemos comentado, Bolivia es un país cercano donde ya teníamos presencia con BCP y vimos características similares al Perú. Eso nos llevó a pensar que podíamos llegar con Yape y probar si nuestro modelo funcionaba fuera del país. Los resultados hasta ahora nos confirman que sí es el caso. Seguimos trabajando para llevar más funcionalidades y competir como ‘superapp’ en Bolivia. Esto nos lleva a pensar que quizás existen otros países donde podríamos hacer lo mismo.
Todavía está en etapa conceptual y no hay nada concreto, pero es algo que imaginamos a mediano plazo. Ahorita el foco está en el Perú y Bolivia, y en hacer muy bien las cosas en ambos mercados.
- Luego de alcanzar el punto de equilibrio en el 2024, ¿qué tan autosostenible es hoy el negocio? ¿Por dónde ven mayores posibilidades de generar ganancias?
La construcción de Yape comenzó hace 10 años y fue uno de los primeros proyectos que realizamos sin un caso de negocio. Finalmente, después de casi ocho años alcanzamos el punto de equilibrio. Los resultados del negocio siguen creciendo y están en positivo. El ‘yapeo’ es gratuito y funciona de esa manera, pero si un cliente solicita un préstamo hay una tasa de interés y se generan ingresos. Lo mismo ocurre con pagos al exterior u otros servicios. Nuestra estrategia es continuar creciendo en el uso de múltiples funcionalidades para que el modelo sea cada vez más sostenible y alineado con una buena experiencia. Un cliente contento es el que, a largo plazo, genera mayor retorno.
- Justamente, el indicador de NPS (Net Promoter Score) es muy importante para ustedes. ¿Cómo garantizan una mejor experiencia de usuario en medio de diversos problemas que a veces se presentan, como las caídas de apps?
Nuestra razón de ser es asegurar que el yapero tenga la mejor experiencia posible. Eso parte de que Yape siempre funcione. Hoy tenemos el equivalente a dos aplicaciones. Si hubiera algún problema, tenemos resiliencia y alternativas en los sistemas de inicio de sesión, en la parte transaccional, entre otros, para asegurar que Yape siempre esté disponible y funcionando. Si bien en el pasado hemos tenido incidentes, eso nos dejó aprendizajes. Nos preguntamos constantemente cómo hacemos para que Yape funcione siempre, o en el 99,99% de las situaciones. Estamos contentos de haber cumplido esa promesa en los últimos años. Seguimos invirtiendo todos los meses para asegurar la duplicidad de sistemas, ya que a veces hay problemas con proveedores internacionales o sistemas de nube. Invertimos muchísimo en eso porque es lo que nos da sostenibilidad en el tiempo.

- Con 20 millones de ususarios, no es que el margen sea amplio para que sigan creciendo agresivamente en este indicador. ¿Qué otras metas tienen de expansión?
En el Perú, en términos de número de yaperos, si ya tenemos cerca de 17 millones de usuarios activos, llegaremos a 20, 21 o 22 millones con Yape Hijos, [pero] ese crecimiento se irá estabilizando con el tiempo. Nuestras metas están dirigidas a que esos ‘yaperos’ hagan cada vez más cosas. Hace un año, la mitad de ‘yaperos’ habían pedido un préstamo: casi seis millones. Podríamos llegar a 10 o 12 millones de yaperos que tengan acceso a financiamiento.
- Es decir, la parte de préstamos es un ámbito clave para ustedes.
Un foco de crecimiento importante son los préstamos. Creemos que el préstamo es la etapa final de la inclusión financiera. El préstamo es el que te ayuda a acelerar el crecimiento: puede resolver una necesidad de un negocio o permite comprar más inventario para vender más, etc. El acceso al financiamiento para Yape es muy importante y tenemos metas ambiciosas de seguir creciendo ahí.
Luego, en cada producto planteamos metas de crecimiento. Por ejemplo, cerca de 8 millones de ‘yaperos’ recargan o pagan un servicio; podrían ser 10 o 12 millones. Alrededor de 3 millones de ‘yaperos’ compran y pagan en línea con Yape, sea en aplicaciones o plataformas, y esa cifra podría duplicarse.
- En pagos de servicios, ¿la meta es atraer más opciones o fidelizar más a los usuarios?
Son ambos. Que un usuario pueda pagar luz, agua o su teléfono está muy bien. Las grandes empresas ya están conectadas, pero hay muchos otros espacios. Puede haber miles de asociaciones de padres de familia, colegios, asociaciones de propietarios, academias y otras organizaciones que recaudan fondos, y podemos construir soluciones para ellos.
- ¿Ahí plantean hacer alianzas?
Hacer alianzas y construir soluciones de autoconexión. No podemos conectar individualmente a 100.000 academias de fútbol. Tiene que ser algo descentralizado, con una solución que permita al mismo usuario construir la experiencia y decir: “Voy a conectarme y permitir que los padres de familia me paguen mediante esto, para que sea mucho más cómodo y fácil para todos”. Así se evita una cobranza basada en mensajes de texto, yapeos y otros mecanismos dispersos. A eso nos referimos cuando decimos que siempre está la necesidad de seguir evolucionando.

- En el caso de préstamos, ¿ven potencial en iniciativas como la de finanzas abiertas? ¿Cree que puede abrirles el espectro para acceder a más clientes?
Sí, al final, todas estas iniciativas buscan darle más poder al usuario y permitirle compartir más fácilmente información de distintos bancos y aplicaciones con diferentes entidades. Así tendrá más alternativas. Creemos que esto empodera al usuario para tomar mejores decisiones y, por definición, dará más acceso a soluciones.
- En la funcionalidad Yape Hijos, que recién ha empezado, ¿cómo han visto la recepción?
Es muy demandada. A la fecha tenemos más de 65 mil cuentas de Yape Hijos. Recibimos mucho feedback. Lo hemos lanzado y vemos qué cosas funcionan muy bien y qué aspectos hay que mejorar. Es la primera versión del producto. Creemos fielmente que empezar por inclusión financiera desde esa etapa es muy positivo, para que aprendan de finanzas y se eduquen en la zona Aprende con Yape.
- ¿Qué feedback han recibido? ¿Hay preocupación por temas de seguridad?
No. Creo que las personas se sienten cómodas con Yape y perciben seguridad en la aplicación. La experiencia para el hijo es muy similar. Lo positivo es que el padre o la madre pueden ver lo que hace el hijo y restringir ciertas cosas. La recepción inicial ha sido muy buena. Definitivamente hay cosas que vamos a mejorar y sugerencias que estamos incorporando, como en todo producto, pero la recepción ha sido muy positiva.
- Sobre las nuevas soluciones que plantean para negocios: ¿cuándo podrían estar disponibles?
Hacia el último trimestre de este año ya tendremos un primer paquete de soluciones con el que los negocios verán un cambio significativo en su experiencia. Va a ser progresivo. Creo que el 2027 será un año muy enfocado en ese segmento. Tenemos muchos negocios, pero hasta ahora nos hemos enfocado bastante en cobrar por Yape y hacer pagos pequeños. Lo que queremos es que puedan gestionar todo su negocio por Yape. Esa es la aspiración y visión que tenemos.








