La anemia es una enfermedad de salud pública grave. En la foto, uno de los 10 camiones de “Sazón de hierro” de Alicorp. (Foto: Juan Ponce)
La anemia es una enfermedad de salud pública grave. En la foto, uno de los 10 camiones de “Sazón de hierro” de Alicorp. (Foto: Juan Ponce)
Manuela Zurita

El 2 (Hambre Cero) pone una meta retadora sobre la mesa para el Perú: erradicar todas las formas de malnutrición hacia el 2030. Es que la sigue siendo un problema de salud pública “grave” en nuestro país.

Pese a las ambiciosas metas trazadas en el Plan Nacional de Reducción y Control de la Anemia Materno Infantil y la Desnutrición Crónica Infantil 2017-2021, los avances aún son magros para disminuir su prevalencia. Entre el 2016 (año base del plan) y el 2018, la falencia fue diagnosticada al 43,6% y 43,5% de niñas y niños de 6 a 36 meses, cada año. La meta de reducción del plan al 2018 era 33,2%.

El sector privado, a través de las empresas –y sus proyectos de responsabilidad social–, también es parte del esfuerzo, como aliado estratégico. Así lo establece el plan. En ese sentido, desde el lanzamiento de la política hasta ahora, valen destacar algunas iniciativas que buscan alinearse al objetivo desde la industria alimenticia.

En el caso de las compañías de ingredientes marinos (fabricantes de harina y aceite de pescado) que integran la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) y la corporación Alicorp se han aliado a Essalud para impulsar el tamizaje y campañas educativas entre los hijos de sus propios colaboradores. En efecto, este año las primeras se preparan para obtener el sello “empresa libre de anemia” del seguro estatal tras haber intervenido a 11 mil niños y buscan a través de un convenio con el Ministerio de Salud (Minsa) ampliar la iniciativa a unas 15 zonas de influencia en la costa peruana.

La compañía del grupo Romero ha seguido una senda similar: a través de “Ponle Punche, Ponle Hierro” congregó a unos 9 mil padres de familia de Ate y Callao -sus zonas de influencia- en talleres sobre loncheras nutritivas y vía “Sazón de Hierro” ha repartido 50 mil raciones de comida comida rica en hierro -y recetas- en Lima Metropolitana y Callao. Además, desde junio pasado, en alianza con El Comercio han desarrollado contenidos informativos sobre la falencia, alcanzando a unas 4 millones de personas.

En esa línea, Nestlé lanzó hace once años el proyecto “Crecer Bien” junto al Ministerio de Educación para crear hábitos de vida saludable en escuelas y desde el 2020 pondrá foco en prevención de la anemia. A mediados de este año la corporación prevé asimismo implementar un proyecto de Obras por Impuestos por S/25 millones para reducir la anemia infantil y la desnutrición crónica en El Callao. La iniciativa –ya fue desarollada en Cajamarca– implica implementar infraestructura así como fortalecer capacidades.

PARA CONSUMO MASIVO

Desde las góndolas existen varias iniciativas innovadoras que podrían ver la luz en los próximos meses. Por ejemplo, Grupo Fouscas - especializado en producción y distribución alimentos para el mercado local (programas sociales) y externo- alista el lanzamiento de un portafolio de productos fortificados con hemoglobina deshidratada de origen bovino que incluirá panes, enlatados y embutidos. “El proyecto consta de un proceso que se inicia con la recolección responsable de la sangre de bovinos, selección de la hemoglobina y separación del plasma, para posteriormente proceder a la deshidratación del insumo y así convertirlo en una suerte de harina, la cual permite se pueda incluir en diversas preparaciones de productos alimenticios”, explica Mirko Fouscas, gerente comercial del grupo.

Cuenta que la empresa ya fabrica dichos alimentos y los exporta a países con altos niveles de desnutrición y anemia. “Fuimos convocados por nuestro proveedor de hemoglobina fuimos convocados por nuestro proveedor de hemoglobina, Scanbiotek, a desarrollar productos fortificados para el programa de Naciones Unidas, SDG Acelerator, para países en África y algunos de América, como Haíti”, precisa. El ejecutivo indica que el insumo tiene una vida útil de 2 años, por lo que garantiza la inocuidad de los productos.

Otro proyecto en gestación es el la Asociación Pesquera para el Consumo Humano. El colectivo, que integra a la cadena de valor de la pesca artesanal de la anchoveta, proyecta fabricar “galletas para astronautas”, en base a quinua (20%), concentrado proteico de pescado (8%), algas (10%) y, como el Grupo Fouscas, incorporando sangre de vacuno seca.

Según explica Alfredo Almendariz, presidente de la asociación, elaboraron las cookies por primera vez en el 2011 en Pamplona Alta, logrando una aceptabilidad de entre el 89% y 96%. Eso los animó a seguir adelante. Actualmente están trabajando con la Universidad Nacional Agraria La Molina en la definición de la equivalencia proteica del producto (por ejemplo, a cuánta leche o carne equivale la presentación de 60 gramos que prevén comercializar), para luego reajustar la formula al gusto de los niños (para lo que usarán insumos naturales, apunta Almendariz). En una segunda etapa, en alianza con la Universidad Nacional del Altiplano y el Instituto de Salud Nutricional prevén trasladar la fabricación a un planta procesadora de Puno, que es la región con la mayor prevalencia de anemia infantil (67,7%). Una gran empresa -cuyo nombre Almendariz prefiere mantener en reserva- también participa del proyecto. Todo suma en esta carrera.

DATOS

19% es la tasa meta de anemia en niñas y niños de 6 a 36 meses hacia el 2021. Fue establecida en el Plan Nacional de Reducción y Control de la Anemia Materno Infantil y la Desnutrición Crónica Infantil 2017-2021.

►Según el Ministerio de Salud, entre enero y noviembre del año pasado el porcentaje de niños recuperados de anemia a los 17 meses pasó de 13,9% a 18,2%.

► En la población de niños menores de 1 año diagnosticados con anemia en Moquegua, se recuperó el 40%, convirtiéndose en la región que mayor avance registró en los meses analizados. Por el contrario, en Tumbes se recuperó el 4,6%, por lo que fue la que menos logros obtuvo.