Socios: El impulso que necesitan las cajas municipales
Socios: El impulso que necesitan las cajas municipales
Nicolás Castillo Arévalo

Periodista de la sección de Economía y Día1

El impacto de las municipales de ahorro y crédito (CMAC) en la economía es muy relevante. El economista Juan José Marthans sostiene que el ingreso de las cajas municipales a la capital, en el 2003, para captar recursos del público y llevarlos a través de préstamos al interior del país, fue la mejor forma de redistribuir la riqueza en condiciones de mercado. 


Marthans explica que la economía se benefició, tanto por la inclusión financiera que impulsaron las cajas, como por las bondades del crédito para el desarrollo de las actividades de las microempresas.

Así, el liderazgo del Perú como la economía global con mejor entorno para las microfinanzas se debe, en buena parte, a la participación de las cajas municipales. Hoy S/5 de cada S/10 otorgados por la industria de microfinanzas a las pequeñas y microempresas (mypes) provienen de las cajas municipales; y seis de cada diez cuentas de depósitos a plazo que abren las personas recaen en estas entidades.

“Las cajas municipales han contribuido a que millones de empresas informales hoy sean formales”, resalta Jorge Solís, presidente de la Federación de CMAC (FEPCMAC). 

No obstante, dice Marthans que pese a la importancia de las cajas y las demás entidades de microfinanzas en el proceso de formalización, no han sido incluidas dentro de las medidas del Gobierno para desterrar la informalidad.

Incluso, según Marthans, el Ejecutivo debió haber priorizado el fortalecimiento de las cajas municipales, antes que legislar para que un accionista mayoritario pueda tener más de dos bancos. 

La hipótesis de Marthans es que la falta de mecanismos de fortalecimiento patrimonial agudiza la agonía de las entidades más pequeñas y ello las convierte en una ‘ganga’ para la absorción de las entidades más grandes. 

Situación
En ese sentido, Wilber Dongo, gerente central de negocios de la Caja Arequipa, señala que las cajas municipales presentan un desempeño muy irregular, a causa de su heterogénea fortaleza patrimonial.

El ejecutivo asegura que el crecimiento del crédito a las mypes en las cajas, en el 2016, fue sustentado por solo cinco o seis entidades. Dice que de esta manera, de 11 CMAC, el crédito creció en las seis primeras en 18%, en las dos medianas 7% y en las tres chicas cayó 6%.

Según las estadísticas, en la medida en que el tamaño de las instituciones es menor, los indicadores de gestión (mora) y rentabilidad (utilidad después de gastos financieros y costos operativos) se deterioran.

¿A qué se debe esta irregularidad?
Dongo, de la Caja Arequipa, señala que las cajas de mayor tamaño –con créditos superiores a los S/1.000 millones– se han consolidado en el último año, gracias a su mayor escala, mejor gobierno corporativo y al mejor manejo del riesgo y visión estratégica de su gerencia.

En el mismo sentido, Pedro Chunga, presidente de Caja Piura, dice que la escala y profesionalización de las cajas ha permitido a las entidades más grandes modernizarse para ser más predecibles y generar confianza en los  clientes.

Dongo agrega que, por ejemplo, su representada, en el último año, se ha enfocado más en crecer en los créditos a la microempresa que a la pequeña empresa, por ser el primer segmento el corazón de su negocio. 

Subraya que a este nuevo enfoque le han agregado nuevos productos, segmentación de clientes, nuevos canales, sistemas de inteligencia comercial, capacitación al personal, entre otras actividades que están siendo imitadas por las demás cajas de mayor tamaño.

“Las cajas hemos vuelto a lo que éramos. La liebre [Caja Arequipa] está corriendo y nosotros no nos vamos a quedar atrás”, comenta por su parte Chunga, de Caja Piura.

¿Cómo les va a las más pequeñas?
Según las estadísticas (ver infografía), cajas como Maynas, Paita y Del Santa –con créditos por debajo de los S/350 millones– enfrentan costos altos de operación, que hacen que sus ganancias propias del negocio (margen operacional neto) estén por debajo del 10% o con pérdidas.

Esto es contraproducente para la organización, explica Leyla Krmelj, directora de Análisis Crediticio de la agencia de riesgos Equilibrium, debido a que la única forma en que las cajas pueden fortalecer su patrimonio es a través de la reinversión de sus utilidades. Sus propietarios, los municipios provinciales, no tienen partidas presupuestales para invertir en ellas. Krmelj dice que la situación empeora cuando las comunas exigen a sus cajas más del 50% de los dividendos para hacer obras. 

De ahí que la falta de un accionista que fortalezca el patrimonio de las cajas es un problema que atañe a todas, pero tiene mayor impacto en las entidades que generan pocas o nulas ganancias.

Gobierno corporativo
Otro problema que afectan a las cajas, dice María Belén Effio, gerenta general de la agencia de riesgos MicroRate, es su limitación para seleccionar a los directores. La Ley Marco de las Cajas las obliga a seleccionar a un director del clero, de Cofide y de los comerciantes, lo que no sucede en otras entidades reguladas. 

Marthans comenta también que a las cajas se les restringe de ciertas operaciones, a pesar de cumplir con las mismas exigencias regulatorias de la banca.

La lista de retos y desafíos de las cajas municipales es amplia, por lo que se requiere del impulso del Ejecutivo y el Legislativo para que continúen con lo que ya han hecho de forma exitosa.

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