Turismo: El sector se prepara para un abril sin viajes al norte
Carlos Hurtado de Mendoza

Ni siquiera en las décadas de los 80 y 90, cuando dos violentos fenómenos de El Niño azotaron el norte del país, el de esta zona sufrió tanto como ahora. “Lo de este marzo ha sido mucho más agresivo”, recuerda a Día1 Luis Sicheri, especialista en la industria de los viajes y decano de la Facultad de Negocios de la Universidad Wiener. 

Así, durante las últimas semanas, una mezcla de lluvias, huaicos y frágil infraestructura ha borrado de la agenda (temporalmente) los viajes de turistas peruanos y extranjeros hacia destinos típicos de Semana Santa como Trujillo, Chiclayo, Piura y Tumbes. 

No cabe duda: un mal momento para perder visitantes. Las celebraciones de abril son claves para las empresas del sector en el norte y a nadie le cae bien perder ingresos tan valiosos.

“Aunque están intactos nuestros atractivos, entre ellos los complejos arqueológicos del Sol y la Luna, Chan Chan, Túcume, o rutas como la de Moche y el Qhapaq Ñan, e incluso las de playas en Piura y Tumbes, somos conscientes de que la conexión terrestre ha sido afectada y que la aérea es limitada”, explica Jorge Vértiz, presidente de la Cámara Regional de Turismo (Caretur) de Lambayeque.

Como la situación parece ser irreversible para Semana Santa, el presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Fredy Gamarra, anticipa que sus afiliados no promoverán tours para el norte en estas fechas, pero acota que sí preparan, junto a Prom-Perú, una campaña promocional que permita reactivar el turismo allá para cuando el fenómeno climático mitigue.

“Será una suerte de Norte Pone, muy parecida al Cusco Pone con el que levantamos la Ciudad Imperial hace un par de años, también luego de lluvias torrenciales”, adelanta. Y destaca que aquella vez se vendieron paquetes hasta con 70% de descuento. 

Todos en la industria son conscientes de que urge recuperar el turismo en el norte. Poco a poco, y con mayor fuerza durante los últimos años, los destinos de esta zona del país han ganado más visitantes, tanto es así que ya son responsables del 30% de los US$20 mil millones de movimiento económico que genera el turismo peruano –directa e indirectamente–  cada año, según un informe que publicó en el 2016 el World Travel & Tourism Council (WTTC), la organización que agrupa a las más importantes empresas del rubro en el mundo.

EL SUR COMPENSA
Por cierto, los esfuerzos del sector privado no se agotan con la preparación del por ahora llamado Norte Pone. Como el negocio no duerme, la reacción inmediata de las empresas ante la amenaza de una masiva cancelación de paquetes para el norte ha sido, mayoritariamente, la de reprogramar los viajes a partir de mayo próximo (en el caso de agencias de turismo como Nuevo Mundo), y desde julio (en el caso de agencias como Coltur).  

“Estamos reprogramando los tours para el norte desde mayo, pero también hemos redireccionado algunos hacia destinos del sur como Arequipa y el Cusco, e incluso la selva”, precisa a nuestro suplemento Diana Sonjanic, gerenta de Ventas y ‘Retail’ de Nuevo Mundo (NM). Añade que NM también ha redireccionado paquetes hacia el extranjero, concretamente hacia destinos de playa como Punta Cana, Cancún y Aruba. “Al menos un 20% de nuestros clientes que habían comprado tours para las playas del norte han cambiado sus reservas por las playas del Caribe”, señala.

También el sur ha sido la salida perfecta para evitar cancelaciones en Coltur. Miguel Velasco, director gerente de la agencia, refiere que sus clientes han optado por Nasca, Paracas, Ica, Arequipa y el Cusco, ante la inminente suspensión del norte.
Tanto en Nuevo Mundo como en Coltur son conscientes de que no podrán evitar la caída en ventas de marzo (por causa del clima) pero están expectantes por el lanzamiento de Norte Pone y porque, a partir de mayo, el turismo hacia allá comience a repuntar. 

“La infraestructura turística, y la de hoteles y restaurantes, están intactas en Trujillo. En Chiclayo está al 90% (solo se ha cerrado un museo), mientras que las playas de Piura y Tumbes están operativas. De hecho, es imposible negar que las carreteras están afectadas y que algunos cascos urbanos han sufrido inundaciones.

Todos lo hemos visto. No es la situación ideal, pero yo creo que la oferta va a estar operativa incluso ya desde Semana Santa. Nosotros vamos a tener bodas todos los fines de semana que vienen en nuestro hotel de Zorritos”, confía a Día1 el gerente general de la cadena Casa Andina, Juan Stoessel. 

Las pérdidas que maneja Stoessel, así como las recopiladas por Jorge Vértiz, de Caretur Lambayeque, son recuperables. En Piura, el hotel de Casa Andina opera con una ocupación del 60%, cuando usualmente en estas fechas debería estar al 100%; mientras que el de Tumbes lo hace al 45%, cuando debería andar por el 80%. En línea con ello, Vértiz apunta que el turismo en Lambayeque debe haber caído un 50%, en promedio.

Ciertamente, hay algunas empresas que, por el tamaño de su negocio o su alcance –muchos hoteles y agencias en el norte son pymes– han sentido más el golpe, pero son mayoría los que esperan mejoras a partir de mayo. “Ahora estamos abocados a limpiar nuestras calles y abastecernos”, acota Vértiz. Pronto saldrán de nuevo a la cancha.

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