A la fecha, el 40% de las ventas de la empresa se dan a través de Glovo y el otro 60% en su primer y único restaurante en Surquillo.
A la fecha, el 40% de las ventas de la empresa se dan a través de Glovo y el otro 60% en su primer y único restaurante en Surquillo.

Wing Factory sigue apostando por el delivery. La empresa recientemente incursionó en el segundo ‘cook room’ de Glovo en Pueblo Libre.

Esta alianza ha provocado que las ventas del restaurante -especialista en alitas de pollo- crezcan alrededor de 6% y que amplíe su cobertura a distritos como Magdalena, San Miguel, Jesús María, Pueblo Libre, Breña, San Miguel y La Victoria, precisa su gerente general, Rodrigo Urbina.

“Las ‘cook room’ o cocinas ocultas es el mejor camino para crecer de manera importante y con baja inversión”, asegura.

Comenta que, antes de trabajar con Glovo los pedidos por delivery bordeaban los 100 al mes, ahora ascienden a 750 pedidos solo en el local de Santiago de Surco, donde operan también de la mano del primer ‘cook room’ de la app.

A la fecha, el 40% de las ventas de la empresa se dan a través de Glovo y el otro 60% en su primer y único restaurante en Surquillo.

¿MÁS LOCALES?

Pese a la expansión con el formato de cocinas ocultas, Rodrigo Urbina dice que no descarta la posibilidad de crecer también con un segundo restaurante en Lima.

“Estar en las ‘cook room’ nos va a permitir, de alguna manera, medir el nivel de consumo en las zonas de influencia como Pueblo Libre, Jesús María y Breña, entre otras, donde antes no llegábamos”, precisa Rodrigo Urbina.

Asimismo, sostiene que también evaluarán si participarán en el tercer ‘cook room’ que Glovo tiene planeado abrir al cierre de este año o a más tardar en el 2020. Urbina dice que la ubicación será crucial.