Centros comerciales
Centros comerciales
Leslie Salas Oblitas

Nueve son las regiones que aún no poseen un centro comercial, pero si miramos más en profundidad, la cifra se multiplica, ya que el 90% de las provincias aproximadamente (de las 196 que forman este país, especialmente, de la sierra y de la selva) aún no conocen ningún formato de ‘’ moderno, ya sea una farmacia de cadena, un supermercado, una tienda por departamentos o una sala de multicines.

Sin embargo, con el desarrollo económico en los últimos años se han abierto silenciosamente algunas nuevas puertas para el comercio moderno, no solo en las capitales de los departamentos, sino también en segundas ciudades.

Apoyo Consultoría revela que ya provincias como La Convención (una de las 13 provincias del Cusco); Chanchamayo (Junín) y San Martín, por mencionar solo algunas, podrían convertirse en plazas atractivas para el comercio moderno y hacia donde los principales actores de este sector ya estarían mirando con deseo.

“En los próximos dos o tres años veremos algunas iniciativas interesantes en ciudades que hace pocos años no eran consideradas como atractivas”, asegura Víctor Albuquerque, director de Análisis Sectorial de Apoyo Consultoría.

Albuquerque precisa que los criterios para decidir la construcción de un no son categóricos ni rígidos. Además, dada la amplitud de formatos que ha desplegado el ‘retail’ moderno en el país (diferenciados por las misiones de compra que atienden, por el tamaño, o por la presencia de tiendas anclas, entre otros parámetros) no se debe restringir la decisión de inversión solo considerando un número mínimo de habitantes en la ciudad en evaluación.

Por ejemplo, en el Perú, un piso de S/1.200 millones anuales de ingresos agregados de todos los hogares en el área metropolitana de influencia es un “buen indicador referencial”, asegura Albuquerque.
Para Ernesto Aramburú, director gerente de Inversiones y Asesorías Araval, todas las ciudades de más de 50.000 habitantes tienen potencial para el desarrollo de un ‘mall’. Chanchamayo y Satipo (Junín), por ejemplo, estarían en el lugar 40 de prioridad.

FORMATO
Antonio Castro, socio y director de la consultora The Retail Factory, considera que en segundas ciudades se verá, sobre todo, el desarrollo de formatos medianos y pequeños como los ‘strip centers’ y los ligados a complejos de cine, porque el entretenimiento funciona muy bien en dichas plazas.

No en vano, señala que cadenas como Movie Time y Cinestar (del grupo Star) están creciendo muy fuerte en ciudades medias con poblaciones más pequeñas.

Además, asegura que hay oportunidad para un ‘retail’ más peruano con una oferta más ‘customizada’ y asociada al entretenimiento, la gastronomía y, en menor medida, a la moda. Este es el caso, por ejemplo, del grupo Villa Chicken, que decidió apostar por los strip malls con una oferta que, precisamente, combina gastronomía y entretenimiento. Su primera operación se inaugurará en el 2018 en Ica y ya han empezado a buscar espacios en otras ciudades.

Asimismo Aquilino Flores, dueño de la cadena Topitop, también ha decidido convertirse en operador de strips. Sin embargo, su primer proyecto, en alianza con ABL Partners de Juan José Calle, estará en Trujillo, una ciudad ya consolidada.

Castro comenta que las tiendas de conveniencia (como Tambo y Mass) tienen también un camino prometedor en ciudades intermedias y podrían funcionar tanto dentro de la oferta de un ‘strip mall’ o de manera independiente.

Mientras estas segundas ciudades se robustecen, hay otras plazas más atractivas, especialmente las que son de tránsito a otras zonas y que suman flujos, asegura Ernesto Aramburú. Este es el caso de Iquitos, Chiclayo (donde si bien tienen centros comerciales hay espacios para nuevos proyectos) y Tacna, entre las principales, manifiesta el especialista.

Pero, indica que la materialización de estas iniciativas en el interior del país, dependerá de que se despejen las incertidumbres actuales sobre el rumbo de la economía y de la demanda interna. 

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