En un contexto de alta inflación, precarización del empleo y un deterioro en la gestión pública, el Índice de Confianza del Consumidor (Indicca) para Lima Metropolitana, elaborado por Ipsos y Apoyo Consultoría, se ubicó en 34 puntos. Con ello alcanzó un nuevo mínimo histórico desde febrero del 2004 (31 puntos), hace poco más de 18 años, señaló Sergio Hinostroza, analista senior de Apoyo Consultoría.
El indicador disminuyó en un punto con respecto a marzo. Sin embargo, ya se registran 28 meses consecutivos en los que la confianza del consumidor se encuentra en terreno pesimista, explicó Hinostroza. Agregó que, desde fines del año pasado, se observa una tendencia a la baja en el indicador.
Este mínimo registrado está explicado principalmente por la acelerada inflación, que llegó a un 6,8% anual en marzo, así como por el incremento de precios de los alimentos en abril.
Por ello, de acuerdo al informe, un 58% de los consumidores limeños tiene la percepción de que los precios son más altos que hace un año.
Medidas tardías
Según el reporte de Apoyo Consultoría, las medidas del Gobierno para atender el alza de precios han sido tardías y poco efectivas. Ello debido a un estancamiento desde mediados del 2022 del salario real (sueldo al que se le descuenta la inflación), que se encuentra en niveles cercanos a los de hace 10 años, y por una recuperación del empleo pero con trabajos de menor calidad y de bajos ingresos.
Asimismo, para la consultora, las medidas de alivio no solo no han estado suficientemente focalizadas, sino que se anunciaron de manera tardía a fines de marzo, cuando el alza de precios de los insumos se inició finalizando el 2021.
Esto genera que haya más consumidores que consideren que su situación económica empeorará en un plazo de 12 meses. Esto último no había ocurrido desde el 2008 y el 2009, años que se vieron afectados por la crisis financiera global.
“Es una actitud de cautela de los consumidores que, en un contexto de salarios reales deprimidos y con fuentes de ingresos más inestables, puede llevar a las familias a frenar gastos menos esenciales”, acotó Hinostroza.
Según datos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el precio minorista promedio del pollo eviscerado, en la primera semana de abril, llegó a costar hasta S/9,90.
En el caso de la cebolla cabeza roja, su precio promedio minorista en lo que va del mes es de S/3,18; por encima de lo que registró en marzo (S/2,75). Del mismo modo, la zanahoria registró un precio promedio de S/4,34 en abril, cuando en marzo se ubicó en S/2,67.