Mariana Costa es la fundadora de Laboratoria
Mariana Costa es la fundadora de Laboratoria
María Rosa Villalobos

La ya conocida no para de crecer. Su fundadora y 2018, , conversó con El Comercio sobre cómo el trabajo que realizan con mujeres a lo largo del continente les permite seguir soñando y modificando su modelo de negocio.

Entrarán pronto a Brasil.
Sí, será nuestra quinta sede. La semana pasada hicimos el anuncio oficial. Nuestro objetivo es convertirnos en la principal fuente de talento femenino ‘tec’ en América Latina para el mundo. Queremos formar a jóvenes mujeres con ‘skills’ digitales para que puedan comenzar una carrera en el rubro de la tecnología y tener presencia en las principales ciudades de la región.

Las realidades sociales en cada país son distintas. ¿Cómo los recibe el mercado brasileño?
Tenemos socios locales. Es una decisión que tomamos desde el inicio porque Brasil es otro mundo. De hecho, fueron ellos los que se acercaron para llevar Laboratoria hasta allá. Tienen una red muy grande ya construida y conocen el contexto cultural. Yendo con ellos me siento más confiada.

Brasil vive una situación particularmente complicada y el sector empresarial está muy golpeado. ¿Cuál es el principal temor en este nuevo mercado?
Sao Paulo es por lejos el ecosistema de tecnología más desarrollado de toda la región. Brasil concentra el 70% de la inversión de capital de riesgo de América Latina y la mayoría de esa inversión está en Sao Paulo. Las grandes compañías de tecnología como Google y Facebook –los potenciales empleadores de nuestras egresadas- usualmente tienen oficinas comerciales en el resto de la región. El único lugar donde tienen oficinas que hacen desarrollo es Brasil.

El riesgo, sin embargo, es que hay más competencia que en Lima y Santiago. En Brasil hay una oferta educativa como la nuestra más propagada y eso significa que tenemos que estar a la altura.

¿Brasil ya cuenta con programas parecidos?
Sí. En Brasil hay más ‘bootcamps’. Definitivamente, existe una oferta de educación digital más grande que en otras ciudades.

¿Ya comenzaron a operar?
Estamos armando el equipo. Las clases van a comenzar en dos meses. Ya lanzamos la primera convocatoria para el primer grupo de alumnas. Comenzaremos clases fines de abril.

¿Tienen planeado en el corto o mediano plazo entrar a otro país de Latinoamérica?
El 2019 seguramente será el año de Colombia. Lo vamos a comenzar a explorar a fines de año.

¿Qué diferencias hay entre la mujer peruana y la mujer mexicana de Laboratoria?
La cultura mexicana es más abierta, al menos en el espacio en el que nos movemos. Llegan chicas más decididas a ser quienes son, con menos prejuicios y miedos. En Chile nuestras estudiantes son más frontales en algunos aspectos. En el Perú, tenemos una cultura más conservadora. Lo que las une es que todas tienen ganas de dejarlo todo en la cancha para aprender y convertirse las mejores ‘developers’ que pueden ser.

El ‘coding’ era algo casi desconocido hace algunos años.
No sólo ‘coding’. Son seis meses de estudio en lugar de cinco años, pero es una metodología intensiva. Se estudia en grupo, a tiempo completo y no se paga hasta que consigues trabajo. Si no consigues, no pagas. Al inicio pensaban: “¿será que esto es cierto?”.

¿Qué es lo más complicado? El reclutamiento, la selección, el financiamiento…
Hay un glamour alrededor del emprendedor que creo que es bueno. Las noticias resaltan lo mejor, pero a veces es difícil ver el trabajo enorme detrás de cada proyecto: la dedicación sin límites y el enfoque por la excelencia. Además, la disposición de siempre estar aprendiendo implica crear una cultura de trabajo positiva. Esto, además de todo lo que implica manejar una organización con cinco sedes distintas.

¿Cuándo dejarán de ser una ‘startup’?
A nivel de mentalidad, creo que nunca dejaremos de ser una ‘startup’. Tenemos una cultura de trabajo enfocada en aprender. Ese es nuestro norte: cómo hacer para aprender más rápido y dar más valor a nuestros usuarios y clientes. Estar en la cancha todo el tiempo es algo que me encanta. No importa el tamaño que tengamos, quiero intentar mantener nuestra cultura.

Sin embargo, desde una mirada más ejecutiva, ya conocen la receta.
No tanto. Las cosas cambian todo el tiempo. El contenido para nuestro programa de formación cambia en un 50% -si no es más- cada nuevo ‘bootcamp’. Además, tenemos nuevas líneas de negocio.

¿Cuál es la más reciente?
El entrenamiento corporativo. Ayudamos a las empresas grandes y consolidadas que están comenzando a pasar por su proceso de transformación digital a construir los ‘skills’ y el ‘mindset’ adecuado en sus colaboradores. Formalmente comenzamos con esto en el 2017. Llevamos un poco más de seis meses en ello y nos seguimos reinventando.

Laboratoria es un ‘startup’ conocida. Han recibido muchos reconocimientos. ¿Cómo ven el Premio LEC?
Es un honor ser considerada. Hemos ganado premios vinculados a nuestro impacto social, lo que está en el corazón de este emprendimiento. Sin embargo, el Premio LEC tiene un enfoque más de negocio. Laboratoria es mucho más que su impacto social. Para que la idea funcione, hemos tenido que trabajar arduamente en tener una empresa bien montada. Esto, ha sido gran parte de nuestro esfuerzo en el último año y medio.

Has logrado que te llamen no sólo del área de responsabilidad social de una compañía, sino también de la de recursos humanos.
Exactamente. Ha sido una transformación interesante que hemos hecho adrede. Desde el comienzo sabíamos que nadie iba a contratar el ‘staff’ de Laboratoria sólo por el valor del impacto social que genera. Siempre tuvimos claro que teníamos que tener al mejor talento. Tuvimos un enfoque fuerte en la excelencia. El impacto social es importante, pero más lo es la calidad del trabajo que hacemos.

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