"Queremos establecer  nuevos estándares en el mercado", dice Liam Condon, presidente de la división Crop Science de Bayer sobre la adquisición de Monsanto.
"Queremos establecer nuevos estándares en el mercado", dice Liam Condon, presidente de la división Crop Science de Bayer sobre la adquisición de Monsanto.
Manuela Zurita

La compañía químico-farmacéutica inició hace tres semanas el proceso de integración con  . La novedad -la mayor adquicisión en la historia de la compañía fundada en 1863- invadió el Diálogo sobre el Futuro de la Agricultura,  un evento que la firma organiza hoy y mañana en su casa matriz en Düsseldorf, Alemania, y al que fue invitado Día1. Se trata de un encuentro que reúne cada otoño a periodistas, influencers y altos mandos, en esta ocasión de Bayer y la ex Monsanto.

La operación, valorizada en US$66.000 millones y anunciada al mercado y los reguladores hace dos años, le permite a Bayer hacerse de los negocios de semillas y desarrollo genético y agricultura digital (The Climate Corporation) de la gigante estadounidense.

"Reunimos a Monsanto y Bayer porque creemos que asegurar la disponibilidad de alimentos de manera sostenible es un reto masivo que requiere que la agricultura de un paso adelante", afirmó Liam Condon, presidente de la división Crop Science de Bayer en el discurso de apertura del evento. Aludía a la necesidad de resolver el hambre en el mundo en un contexto de crecimiento de población.  "Queremos establecer nuevos estándares de mercado", enfatizó.

Como en adquisiciones previas, Bayer ha decidido deshacerse de la marca Monsanto, pero no de las de los cientos de productos de sus portafolio, "para mantener el vínculo con sus clientes", explicó el ejecutivo a los periodistas.

Con dicha estrategia Bayer se libra de la impronta de una reputación marcada por fuertes críticas del movimiento global anti organismos genéticamente modificados (OGM), una tecnología en la que Monsanto es pionero y que en el Perú está prohibida por una moratoria desde el 2010. "Esperamos ser buscados por lo que hacemos", comentó el ejecutivo al respecto, en una ronda de preguntas.

OTRA CARRERA LEGAL

En el diálogo quedó clara la hoja de ruta que la firma de capitales alemanes emprende en esta nueva etapa: innovación, sostenibilidad y transformación digital. "Es la combinación de estos tres (factores) lo que va a definir los pilares de la compañía hacia el futuro", reafirmó Condon.

Ya sea a través de blockchain, inteligencia artificial, drones, edición genétiva o microbios, en Bayer están convencidos que con Monsanto acelerarán la marcha del descubrimiento de nuevas soluciones: desde semillas capaces de adaptarse a la variabilidad climática hasta aquellas que permitan alimentar al hombre en el espacio.

Pero también productos fitosanitarios que resuelvan asuntos como la resistencia creciente a controladores del insecto vector de la malaria, una enfermedad que mata un niño en el mundo cada dos minutos, según la científica de Bayer en Costa de Marfil, Sarah de Souza. U otros productos que ataquen al vector del HLB o Dragón Amarillo, una enfermedad que está arrasando con plantaciones de cítricos en el mundo, ubicando al Perú como uno de los últimos rincones "libres" de dicha calamidad.

Pero la agenda de este año no acabó allí. También marcó el debate la reciente sentencia judicial en Estados Unidos contra Monsanto  que atribuye efectos cancerígenos al herbicida glifosato. La compañía ya ha apelado en primera instancia a dicha resolución, que vio la luz poco antes de confirmarse la adquisición por parte de Bayer.

En rueda de prensa, a poco de cerrar la primera jornada, Jesús Madrazo, jefe de asuntos agrícolas y sostenibilidad de la división Crop Science y ex vicepresidente global de supply chain y comercial de Monsanto hasta la adquisición, se mostró resuelto sobre el caso hasta ganado por Dewayne Johnson. El jardinero estadounidense, al que Bayer debería indemnizar con US$289 millones de reafirmarse la sentencia, alega que el cáncer terminal que padece se debe a la exposición de Roundup, el herbicida en cuestión formulado con glifosato.

DATO

-Bayer cuenta con tres divisiones de negocios: Salud del consumidor, Crop Science (cartera agrícola) y Farma. En el segundo trimestre de este año cada una facturó 1.413 millones de euros, 4.217 millones de euros y 3.011 millones de euros, respectivamente.

TAGS RELACIONADOS