Industria brasileña cerró el 2015 con una caída de 8,3%
Industria brasileña cerró el 2015 con una caída de 8,3%
Redacción EC

(Bloomberg). Usted casi debe sentir piedad por los fabricantes de automotores de Europa. Las ventas por fin comenzaban a activarse de nuevo en el continente después de un tórrido periodo en el cuál los consumidores se sintieron demasiado exigidos y dejaron de gastar.

La venta de automóviles en la  (UE) subió más de un 9% en 2015, con un incremento similar en los primeros cinco meses de este año. Las ganancias se recuperaron. El fabricante francés Peugeot, que representa el 63% de las ventas de vehículos en Europa, alcanzó el año pasado un margen operativo del 5%, decente para un fabricante que apunta al mercado masivo.

Sin embargo, después de una brusca liquidación la semana pasada, los inversores están ahora en promedio dispuestos a pagar solo 5,8 veces la ganancia futura estimada de las acciones del sector.

Normalmente, esta tendencia bajista podría motivar la caza de ofertas. Pero en este caso, los comprensibles temores por el gasto de los consumidores británicos y europeos por el brexit sugieren que las expectativas de ganancias de los fabricantes están todavía infladas.

Thomas Besson, un analista en Kepler Cheuvreux, recortó sus estimaciones de ganancia por acción para 2017 en BMW y Daimler en un 8 y 9,5%, respectivamente. Besson redujo su pronóstico para la ganancia por acción de Peugeot en 2017 en un 18,4%. Si los fabricantes de automóviles se ven obligados a emitir advertencias de ganancias, las acciones del sector no se verían tan baratas.

Hay muchas razones para pensar que se avecinan problemas. El Reino Unido es el segundo mercado más grande de automóviles de Europa y es un lugar rentable para vender autos. Gracias a la popularidad del arrendamiento, los compradores británicos conducen autos que de otro modo no podrían costear. Los modelos premium con una gran cantidad de accesorios obtienen mayores márgenes.

Como los empleos del sector financiero de Londres están en la cuerda floja, resulta difícil imaginar a los consumidores británicos pensando que ahora es tiempo para gastar en un auto de auto de lujo. Los fabricantes que exportan gran cantidad de vehículos al Reino Unido, como es el caso de Peugeot, enfrentan un doble golpe a los ingresos a causa de la debilidad de la libra.

Luego está el riesgo de que el voto harakiri de los británicos mine la confianza en el resto de Europa. Con los altos niveles de descuentos, los fabricantes europeos no tienen mucho espacio de dónde cortar los precios para incentivar las ventas.

En el pasado, los fabricantes podían compensar la debilidad de Europa con crecimiento en otras partes, especialmente en Estados Unidos y China. Pero ninguno parece estar listo ahora para ayudarlos a compensar los estragos del Brexit. Mientras que un dólar fuerte ayuda a aquellos con exposición a las ventas en Estados Unidos, como Daimler y BMW, el mercado de automóviles en EE.UU. se ve saturado.

Los inversores están justamente preocupados de que las bajas tasas de interés motivaron a los comerciantes estadounidenses a forzar las ventas. Eso podría afectar a los valores residuales cuando una inundación de autos casi nuevos llegue al mercado de segunda mano. BMW ya tomó medidas para recortar el exceso de inventario en Estados Unidos anticipándose a condiciones más difíciles.

Y mientras los recortes de impuestos ayudaron a las ventas en China --las cuales se incrementaron un 11%interanual--, la competencia se ha intensificado. Si se retira el estímulo del gobierno y los problemas de deuda en China empeoran, las ventas de automóviles allí también podrían caer.