El ministro de Hacienda chileno mostró una visión optimista pese a la crisis social que enfrenta desde octubre el gobierno del derechista Sebastián Piñera. (Foto: AP)
El ministro de Hacienda chileno mostró una visión optimista pese a la crisis social que enfrenta desde octubre el gobierno del derechista Sebastián Piñera. (Foto: AP)

El no ha generado hasta ahora un gran impacto en la economía de , que crecerá 1,3% en 2020 a pesar de la crisis social, pronosticó este miércoles el ministro de Hacienda, Ignacio Briones.

El nuevo coronavirus “es algo que nos preocupa y que estamos monitoreando fuertemente, pero con todo hoy día no vemos o tenemos grandes impactos en la economía chilena”, dijo el ministro, en una rueda de prensa con periodistas de medios extranjeros en medio de la expansión de la epidemia que tiene su foco en China, el principal socio comercial de Chile.

Con un 30% de las exportaciones chilenas que tienen como destino al país asiático, la irrupción del virus provocó hasta ahora algunos retrasos o problemas logísticos, pero "no hay una interrupción flagrante del proceso exportador", agregó Briones.

El gigante asiático es también el mayor comprador mundial de cobre, del que Chile es el principal productor, con cerca de un tercio de la oferta global.

Desde la aparición del nuevo virus en China a mediados de enero, el precio internacional del cobre registró una baja del 10% y el peso chileno acusa también una fuerte depreciación.

"Sabemos que esto va a golpear el crecimiento de China (...) pero si esto se controla va a tener un efecto rebote que lo va a compensar un año después", agregó el ministro chileno.

"Es un flanco de monitoreo y preocupación pero los efectos de esta pandemia todavía siguen siendo acotados o relativamente acotados", aseguró Briones.

En cuanto a las proyecciones de crecimiento total de la economía para 2020, el ministro de Hacienda chileno mostró también una visión optimista pese a la crisis social que enfrenta desde octubre el gobierno del derechista Sebastián Piñera, con una expansión proyectada del PIB de 1,3%, casi dos puntos porcentuales por debajo de lo esperado antes de la irrupción de las protestas.

“(Debemos) subrayar que estamos en un escenario de crecimiento positivo, que nos gustaría que fuera mucho más alto, pero ante la envergadura de la crisis que hemos tenido, nos parece que este es un escenario bastante razonable”, concluyó el jerarca.