¿Por qué son claves los llamados a revisión de automóviles?
¿Por qué son claves los llamados a revisión de automóviles?
Ricardo Serra

En las últimas semanas se han difundido localmente múltiples llamados a revisión de diversos modelos de , y en los últimos meses no dejan de publicarse noticias sobre llamados a revisión internacionales, siendo el caso más sonado el de los airbags producidos por la japonesa Takata, así como el de los pedales del acelerador de Toyota hace pocos años.

Pero, ¿a qué se debe que haya tal difusión de casos de llamados a revisión? ¿Será que ahora los automóviles son más defectuosos que antes? Pues no, ya que los llamados a revisión se producen desde hace muchos años, incluso décadas; sin embargo, ahora la tecnología permite una mayor y más rápida difusión de las noticias.

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¿Y qué buscan los llamados a revisión? ¿Quiénes los hacen? En Estados Unidos, por ejemplo, la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) tiene la función de lograr los más altos estándares de excelencia en los vehículos motorizados y la seguridad en las carreteras. Sin embargo, en muchos casos las propias automotrices detectan fallas en los productos y hacen llamados a revisión voluntarios.

En el Perú, por ejemplo, lo que hace el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual () es solicitar a los representantes de marcas de automóviles información sobre los llamados a revisión, pero también difunde información enviada de manera voluntaria por los comercializadores.

Entonces, los llamados a revisión buscan mejorar la seguridad de los vehículos, pero también buscan que los consumidores tengan mayor confianza en las marcas de automóviles.

CASO RECIENTE
El caso más reciente es el de los airbags producidos por la japonesa Takata. La empresa ha reconocido que produjo millones de airbag en una planta de México con un defecto en los infladores de las bolsas de aire que puede provocar su explosión en el momento de activación, proyectando fragmentos de metal y plástico contra el conductor o el pasajero.

Aunque durante meses Takata se negó a llamar a revisión a todos los vehículos equipados con los airbag defectuosos, al alegar que solo existe peligro en determinadas condiciones de humedad y calor, en mayo las autoridades estadounidenses obligaron a la compañía a ampliar el llamado a revisión.

En la actualidad, según EFE, casi 34 millones de vehículos en Estados Unidos están afectados por la llamada a revisión de Takata, la mayor en la historia del automóvil en el país. Y en el mundo la cifra sube a unos 53 millones desde el 2008.

La NHTSA considera que el defecto está vinculado con al menos 95 incidentes que han provocado más de 100 lesionados y al menos seis muertes.

Este caso ha afectado a muchas marcas, que se han visto en la necesidad de hacer llamados a revisión para corregir los defectos.

Por ejemplo, el fabricante de automóviles japonés Mazda llamó este viernes a revisión a 1,66 millones de vehículos en todo el mundo por el defecto de Takata, de los cuales 465.000 fueron vendidos en Estados Unidos. Se trata de modelos producidos entre el 2003 y el 2008. Así, según AFP, ya son más de 2 millones los vehículos que Mazda llama a revisar causa de los airbags de Takata.

Además, Ford llamó a reparación a más de 1,5 millones de autos. Por su parte, Honda ha llamado a revisión a alrededor de 20 millones de vehículos debido a los problemas del proveedor Takata, cuyas fallas vienen desde el 2008. Fiat-Chrysler ha llamado ya a más de 5 millones de vehículos, pero las fallas de Takata involucran también a marcas como Toyota, Nissan y Subaru.

QUIÉN ASUME
El cliente no asume ningún costo, pues lo único que tiene que hacer en cualquier caso de llamado a revisión es llevar su auto a un concesionario autorizado.

Por ejemplo, si un llamado a revisión alcanza a modelos vendidos en el Perú, el concesionario local se hará cargo de proveer el repuesto y el servicio al consumidor, pero no verá afectados sus números.

“En los llamados a revisión, las fábricas asumen los costos que se incurran en las revisiones o reemplazos de piezas, lo que corresponda según los boletines de instrucciones respectivos. El importador administra y tramita ante fábrica todas las atenciones que se hayan ejecutado y luego traslada a los concesionarios los pagos que se reciben”, relata Manuel Revilla, gerente de Servicios y Repuestos de Hyundai en el Perú.

Pero si bien el fabricante es quien asume el costo, también lo pueden hacer los proveedores.“A veces asume la fábrica, por ejemplo cuando el llamado a revisión es producto de un mal armado de la pieza o si esta es fabricada por la misma marca. A veces el costo lo asume el proveedor de los componentes”, comenta Julio Concha, gerente de Mazda en el Perú.

PUNTO A FAVOR
Hacer un llamado a revisión no es algo malo, sino todo lo contrario, pues le brinda al consumidor la confianza de que la marca se preocupa por corregir los defectos que hubiese detectado. Por ello, si una marca no suele hacer llamados a revisión, podría dudarse de ella, ya que difícilmente un producto tecnológico, como lo es un automóvil, es perfecto.

Pero hay que tener en cuenta también que hay revisiones o correcciones que se realizan sin que el cliente lo sepa, principalmente las que se relacionan con fallas o correcciones que no tienen que ver con la seguridad, como por ejemplo, para corregir ruidos.

Hay casos, incluso, en que los llamados a revisión pueden convertirse en un argumento de márketing. Un ejemplo de ello es el llamado a revisión que se hizo para el Mazda 6 de los años 2009 y 2010. En esa oportunidad, se detectó que un tipo de araña tejía su telaraña en la línea de escape de dicho modelo, lo que podía causar una restricción en la salida de gases.

“No estoy seguro de por qué ese tipo de araña escogió el Mazda 6 entre otros automóviles. Aparentemente a la araña le gusta el Zoom Zoom”, dijo Jeremy Barnes, vocero de Mazda en esa oportunidad. Como se sabe, Mazda diseñó la frase Zoom Zoom para describir la emoción del movimiento que se relaciona con los vehículos que produce.

CASOS HISTÓRICOS
La web Investopedia ha hecho un recuento de importantes casos de llamados a revisión en la historia. Así, por ejemplo, en el 2009 y 2010 Toyota hizo un llamado a revisión de 9 millones de vehículos fabricados entre el 2004 y el 2010, debido a problemas con el pedal del acelerador. El costo total se estimó en US$5.000 millones.

En 1980, Ford hizo un llamado a revisión a 21 millones de vehículos, producidos entre los años 1976 y 1980. Se detectó una falla en la transmisión que ocasionó más de 6.000 accidentes, 1.700 heridos y 98 muertes. El llamado a revisión le costó a Ford US$1.700 millones.

En 1995 hubo un llamado a revisión a 8,3 millones de vehículos, debido a que los cinturones de seguridad producidos por Takata se bloqueaban y dejaban atrapados a los pasajeros. Esto afectó a modelos producidos por Honda, Nissan, Chrysler, Mitsubishi, GM, Mazda, Suzuki, Subaru e Isuzu entre 1986 y 1995, y el costo estimado fue de US$1.000 millones.

Teniendo todo esto en consideración, es importante que las empresas y las autoridades estén muy pendientes del parque automotor. Asimismo, las compañías deben estar financieramente preparadas para enfrentar casos similares.

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