(Foto: AFP)
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El gobierno argentino debe hacer un mejor trabajo de comunicación con los mercados financieros mientras solicita ayuda al Fondo Monetario Internacional (), dijo Daniel Marx, el veterano negociador del país con el banco con sede en Washington.

"Alguien del gobierno necesita hablar con el mercado en forma clara rápido", dijo Marx, quien fue secretario de Finanzas entre 1999 y 2001 durante la crisis económica argentina y ahora es director ejecutivo de la compañía de investigación Quantum Finanzas con sede en Buenos Aires. "Sin un mensaje claro, la gente seguirá alejándose y podría haber pánico".

Sebastián Tabakman y Yael Bialostozky, portavoces de los Ministerios de Hacienda y Finanzas, respectivamente, no respondieron de inmediato las llamadas y mensajes que solicitaban comentarios.

El peso argentino, que ya es la moneda con peor desempeño del mundo este año, extendió su venta masiva el viernes después que el FMI dijera que quiere concluir las conversaciones sobre una línea de crédito lo antes posible. El gobierno de está negociando una ayuda de hasta US$30.000 millones después de agotar sus reservas de divisas en un intento inútil por apuntalar la moneda. La caída de cinco meses del peso causó un aumento en las tasas de interés y amenaza con descarrilar la recuperación del país.

La falta de una comunicación adecuada con los participantes del mercado está socavando el gobierno de Macri y su intento por reformar la economía argentina, dijo Marx, de 65 años. Es particularmente preocupante ya que el banco central se enfrenta a una fecha límite del 15 de mayo para renovar un monto récord de 673.000 millones de pesos (US$29.000 millones) letras de corto plazo.

"La comunicación de este intento de obtener una línea de crédito ha sido mal gestionada desde el principio y la destrucción de valor ya es alta", dijo.

Marx, quien a principios de la década de 1990 ayudó a convertir mala deuda de Argentina en bonos Brady, también ostentó el título de viceministro en 2001. Marx se enfrentó con el ministro de economía Domingo Cavallo sobre su plan para restringir el acceso a depósitos bancarios y prohibir la mayoría de las transferencias al extranjero en 2001 antes de renunciar un mes antes de que el país declarara un incumplimiento de deuda por US$95.000 millones, un récord de ese entonces.