"Lo que se sabe hasta ahora es que la tasa de mortalidad es 3,6%, pero para una persona sana de menos de 50 años es de 0,4%". (Foto: AFP)
"Lo que se sabe hasta ahora es que la tasa de mortalidad es 3,6%, pero para una persona sana de menos de 50 años es de 0,4%". (Foto: AFP)

En medio de la fuerte expansión del fuera de , el pánico generalizado se está apoderando de las poblaciones y también de los mercados financieros.

En China, después de 51 días, los números de propagación son asombrosos. De los 81.000 contagiados, el 76% se encuentran totalmente fuera de peligro. La tasa de propagación, que llegó a ser de 15.000 personas por día, ha caído a sólo 19 por día, con una clara tendencia a desaparecer. Las acciones de China para contener el virus fueron altamente efectivas, pues el país cuenta con una gran capacidad de organización y una estructura política autoritaria que le permite dominar por completo la movilidad de gente; lo cual difícilmente pueda replicarse en otros países.

Si bien es un virus cuya mortalidad es mucho menor al de otros similares (SARS, Ébola, Gripe Aviar, etc.), el pánico que ha generado se está trasladando a la economía real. Dada su rápida expansión y la incertidumbre sobre su contención fuera de China, es muy difícil estimar el impacto económico. Ante ello, se podrían barajar 3 escenarios:

1) El más optimista y a la vez menos probable es que se descubra una vacuna. En este escenario, el impacto en el crecimiento sería -0,2% en el año, el cual podría estar englobado en un trimestre y luego de ello ver una rápida recuperación de la economía y de los .

2) El menos optimista, pero más probable, es que los gobiernos de los países tomen medidas extremas para controlar la propagación del virus, como cerrar ciudades y restringir el tránsito. Esta medida sería muy efectiva, pero a su vez generaría un impacto adverso en el corto plazo, pues implicaría una caída importante en el consumo, desabastecimientos, y quiebre de la cadena productiva. El impacto en el crecimiento sería de -2,5% en el año. Pero como dije antes, dudo que otros países puedan lograrlo en tan poco tiempo, como lo hizo China.

3) El tercer escenario sería que el mundo aprenda a convivir con el coronavirus. Lo que se sabe hasta ahora es que la tasa de mortalidad es 3,6%, pero para una persona sana de menos de 50 años es de 0,4%. Aunque por el momento es difícil que baje la histeria colectiva magnificada por la desinformación principalmente de las redes sociales.

Adicionalmente, los estímulos económicos de los gobiernos podrían contrarrestar en algo los estragos en la economía. En EE.UU., ya está en marcha un plan de US$8,3 mil millones con potencial de un estímulo fiscal mucho más significativo, y al mismo tiempo un estímulo monetario que se traduce en una tasa de interés de 10 años en 0,7%. China ya anunció un paquete fiscal de US$10.000 millones, disminuyó su tasa de interés de préstamos para reactivar la economía, se inyectó US$21.000 millones en estímulos monetarios.