Entre huelgas y Trump, ¿cuál es el futuro del cobre?
Entre huelgas y Trump, ¿cuál es el futuro del cobre?

Se ha iniciado la huelga de trabajadores sindicalizados en la chilena Escondida, la productora de más grande del mundo. BHP Billiton, dueño del 57,5% del yacimiento, no logró llegar a un acuerdo en la negociación colectiva con el sindicato, que reclamaba, principalmente, que los nuevos trabajadores tuviesen los mismos beneficios que los antiguos y que se mantengan los esquemas de descanso.

Si bien no se tiene certeza sobre cuánto durará la paralización, se dice que esta podría superar los 25 días que duró la huelga en la misma mina en el 2006. Ante el anuncio, el país se prepara para el duro golpe a la economía chilena que la huelga producirá.
“Nuestro compromiso como compañía siempre ha sido privilegiar el diálogo y agotar todas las instancias establecidas para alcanzar un consenso, y así lo hemos hecho. No obstante, el consenso no ha sido posible en esta etapa, y por consiguiente estamos frente a un inminente escenario de huelga legal”, declaró Marcelo Castillo, presidente de Minera Escondida, a través de un comunicado.

Entorno internacional
El evento en Escondida ha sorprendido al mercado, que este año esperaba un exceso de oferta del metal. Ahora, ante la posibilidad de que el mercado mundial de cobre entre en déficit, el precio se disparó y hoy se encuentra en casi US$2,66 por libra. Asimismo, se advierte un alto riesgo de disrupciones durante el 2017, ya que el 13% de la oferta global se asocia a renegociaciones de contratos laborales, detalla Luis Eduardo Falen, analista senior de Research de Intéligo. 

El especialista añade que la producción de cobre en Chile se contrajo 3,8% en el 2016 por menores leyes en Escondida y menor producción desde las operaciones de Anglo American y Codelco. 

Credicorp Capital advierte que otra fuente de disrupción en el corto plazo será la mina Grasberg de Freeport McMoRan, pues enfrenta la suspensión de exportaciones de minerales por parte del Gobierno de Indonesia. 

Pero el impulso al precio del cobre de las últimas semanas también viene desde la demanda. De hecho, luego de las elecciones en Estados Unidos, los planes de Donald Trump de ejecutar un ‘boom’ de infraestructura aterrizaron “esas expectativas en un incremento de la demanda por ‘commodities’, de manera directa (construcción), así como indirecta (mayor crecimiento global)”, afirma Juan de Dios Cárdenas, analista de Inversiones de Prima AFP. 

Al respecto, Francisco Grippa, economista principal de BBVA Research para el Perú, se mantiene precavido sobre este punto, ya que advierte que los planes de infraestructura de Trump aún no se han concretado ni se tienen plazos establecidos. 

Otro factor que incidirá en el alza de los metales este año es la recuperación de la demanda china, gran consumidor de metales industriales, que está creciendo en inversión pública, inversiones en infraestructura, redes y energía. Sin embargo, el reciente resultado del PMI de manufactura de China (elaborado por Caixin) que decepcionó al mercado ha generado dudas sobre su fortalecimiento, sostiene Credicorp Capital.

En función a estas variables, los analistas consultados coinciden en que la subida del precio del metal rojo será transitoria y que convergerá en un rango de US$2,35 a US$2,50 por libra. 

“El nivel actual está alejado de lo que sugieren las variables más fundamentales del mercado”, sostiene Grippa.

“El nivel que ha alcanzado está principalmente explicado por una fuerte actividad de agentes no comerciales, es decir, posiciones que especulan que el precio del cobre va a subir y que han aumentado de manera significativa y en poco tiempo. Prevemos que estas posiciones especulativas se vayan corrigiendo”, añade.

El Perú
El alza del cobre es una buena noticia para el país, pues representa el 28% de nuestras exportaciones. En este contexto, la estructura de costos de las mineras peruanas es muy competitiva. Mientras que el costo de producción de cobre a escala mundial es de US$1,50 por libra, el promedio de las cupríferas peruanas es de US$1,15. De hecho, Chile se encuentra más cercano al promedio mundial, explica Érika Manchego, analista de estudios económicos del Scotiabank. 

La producción peruana de cobre se vio impulsada en los últimos dos años por el inicio de operaciones de grandes proyectos como la ampliación de Cerro Verde, Las Bambas y el inicio de Buenavista. 

Para este año, Scotiabank espera que la producción de cobre crezca en 8% en el Perú, impulsada principalmente por la producción en Las Bambas.

El alza del cobre también será determinante para que se cumpla la expectativa de que en el 2017 los términos de intercambio –relación entre los precios de las exportaciones e importaciones– de nuestro país mejoren por primera vez en cinco años. 

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