Félix Antelo, CEO del grupo Viva Air, cuenta que retomaron la ruta hacia Chiclayo y empezarán a volar hacia Talara y Jaén. Asegura que los pilares de Viva son confiabilidad, seguridad y puntualidad.
Félix Antelo, CEO del grupo Viva Air, cuenta que retomaron la ruta hacia Chiclayo y empezarán a volar hacia Talara y Jaén. Asegura que los pilares de Viva son confiabilidad, seguridad y puntualidad.
Claudia Inga Martínez

Ha pasado año y medio desde que empezó a volar en el Perú. Con algunos cambios en el mercado aerocomercial, las expectativas de la compañía se han disparado. En su primera entrevista como CEO del grupo , Félix Antelo, detalla a Día1 su plan para convertirse en la segunda aerolínea más importante del mercado, enfrentar a la nueva competencia y sobre su posible segunda base de aviones en el Perú.

Luego de varios años en Latam, este 2018 asumió la gerencia del grupo Viva Air. Antes estuvo al frente de una ‘legacy’ y hoy dirige un modelo ‘low cost’, ¿el manejo es muy diferente?
Es y no es distinto. Sucede que las llamadas ‘legacy’ también se están transformando y tomando elementos de las ‘low cost’ para competir. No obstante, la principal diferencia es el pasajero al cual apuntamos, aquel que antes no volaba. Yo creo que se viene una competencia muy interesante.

¿Seguiremos viendo el desarrollo del modelo ‘low cost’ en la región?
El mercado en Sudamérica está cambiando mucho, sobre todo en los mercados internos, donde las líneas aéreas con modelos de bajo costo van a ir ganando participación. Creemos que lo que sucedió en Estados Unidos y Europa, donde más del 70% de pasajeros vuela en ‘low cost’, pasará también acá.

Con año y medio en el Perú, ¿cuántos pasajeros nacionales vuelan con Viva?
Este año vamos a transportar a cerca de 850 mil personas y el año que viene la meta será pasar los dos millones de pasajeros. Para ello, duplicaremos la flota: de los cuatro que tenemos hoy, pasaremos a ocho aviones en el 2019.

¿También les permitirá aumentar rutas y frecuencias en el país?
Claro. Con los aviones nuevos (Airbus 320 Neo), en el 2019 vamos a pasar de 9 a 12 rutas nacionales y sumaremos dos o tres destinos internacionales. Nuestra visión es captar el 16% de ‘market share’ y ser la segunda aerolínea del país el próximo año. Hoy tenemos cerca del 10% de participación.

Han aumentado las expectativas. Hace medio año, en Viva Air dijeron que en el tiempo que llevan en el país fue necesario hacer reajustes en sus proyecciones, y retirarse de algunas rutas por temas de infraestructura. ¿Ha cambiado mucho el escenario para Viva Air?
Sigue habiendo un problema de infraestructura en el Perú. No obstante, aunque esto sea un desafío, nosotros vemos una oportunidad de mercado para seguir creciendo.

Dentro de los nuevos destinos ¿retomarán las rutas que abandonaron en el norte?
Hemos vuelto a Chiclayo hace unas semanas con un vuelo diario y en el 2019 serán dos. Volaremos a Talara (Piura) y a Jaén este mes y estamos viendo nuevas rutas en el sur.

¿Qué cambió para volver?
Te diría que la dinámica del mercado, donde vemos una oportunidad más grande para Viva Air, ya que notamos competidores sufriendo o más complicados. Nosotros, por nuestro lado, tenemos una operación más robusta y con un modelo más arraigado en el pasajero.

Precisamente, queda un espacio en el mercado ante la suspensión de LC Perú y la salida de Avianca de algunas rutas locales. ¿es la oportunidad que vieron?
Sin duda, todo ello nos abre una oportunidad para crecer de manera más agresiva e impulsar más nuestro modelo. Tenemos la flexibilidad para aprovechar y captar esta demanda insatisfecha.

¿Este hueco en el mercado ha influido en la elección de las nuevas rutas internas? ¿Han notado si están captando a los pasajeros de LC Perú?
Sí, las nuevas rutas también tienen que ver con las oportunidades de mercado y de negocio que se han abierto con estos cambios. Y, efectivamente, vemos que hay una demanda de pasajeros de LC Perú que están viniendo a volar con Viva Air y que vamos a captar.

Pese a ello, el próximo año entrará Sky Airlines con rutas domésticas y a competir directamente con el modelo ‘low cost’. ¿Cómo le harán frente?
Estamos enfocados en nuestro modelo, tenemos un costo más barato y una operación más eficiente que Sky. Además, contaremos con la ventaja de que para cuando entren los competidores estaremos operando 10 a 12 destinos nacionales, con una marca más consolidada y un pasajero más entendido.

¿No avizora una guerra de precios? Sky también promete tarifas 40% más bajas.
No se hace magia para las tarifas bajas, hay que tener costos muy reducidos. Nosotros tenemos los costos más bajos de Sudamérica y apuntamos a ser la ‘low cost’ líder en la región. Estamos preparados para competir.

Veremos un 2019 más competitivo...
Sí, el mercado sigue creciendo entre 10% y 15% al año, es el que más crece en Sudamérica, entonces obviamente es atractivo para los nuevos jugadores. Aún hay oportunidad para crecer: el promedio de viajes en el Perú es 0,6 vuelos por persona cada año, en los países más avanzados llega a 2,5 viajes por año.

Se cuestiona el monitoreo de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) con el mantenimiento de las naves y pago de los seguros, ¿son muy permisivos?
Nosotros abogamos para que haya igualdad de condiciones y para que la DGAC sea muy estricta e implacable con los protocolos de seguridad. Si hay un deterioro en el ambiente de ‘safety’, afecta a toda la industria.

¿Cómo se prepara Viva para la transición durante las obras en el Jorge Chávez? ¿se podrá mantener la promesa de una mayor puntualidad?
Nosotros estamos trabajando en el plan de transición con la DGAC y LAP, a fin de minimizar el impacto. Pero se va a dar para todos. Hoy ya hay un impacto por la congestión del aeropuerto: tenemos la peor puntualidad de vuelos internos de Sudamérica.

Cable a tierra

1. El grupo de capital colombiano invertirá US$200 millones en la nueva flota, pilotos y personal especializado en el Perú.

2. Antelo indica que Viva Air en el Perú está empezando a atraer también al segmento corporativo hacia algunas rutas

¿Se mantendrá la impuntualidad actual o empeorará?
Mantenerla sería ambicioso, positivo.

¿Cómo Viva Air podrá ofrecer la puntualidad que promete entonces?
Estamos viendo planes de mitigación. Para los próximos 5 años, ya estamos conversando con los concesionarios a fin de abrir una segunda base fuera de Lima. Estamos viendo el norte y en Arequipa. De ese modo, algunos de nuestros aviones dormirían fuera de Lima.

¿Con qué concesionario tienen conversaciones más avanzadas?
No tenemos nada cerrado pero sí conversaciones avanzadas con Aeropuertos del Perú (que opera los terminales aéreos del norte, Pucallpa y Pisco).

¿Tendrá un sobrecosto?
Sí, pero te ayuda a mitigar los efectos adversos y te permite crecer. A nivel de costos, sigue dando positivo.

¿Considera que el modelo ‘low cost’ ya ha sido comprendido? Al inicio hubo quejas y los clientes pedían mayor claridad.
Esto es un proceso, que no ha terminado, pero vamos por buen camino. Seremos más claros en la comunicación, por eso en enero vamos a lanzar una serie de tutoriales al respecto. Como pasó en Colombia, se requiere un tiempo de adaptación.

En cuánto a las rutas internacionales, ¿cuáles serán las nuevas del 2019?
Con la llegada de los nuevos aviones, con un mayor rango de cobertura, podremos volar más rutas internacionales. Tendremos dos a tres nuevas desde Lima y apuntamos a tener un vuelo diario en la ruta Lima- Medellín.

¿Cuál es su visión para el grupo Viva Air en los próximos 5 años?
Para el 2023, como grupo vamos a estar más consolidados y volando 50 aviones (este año tienen 19), que nos permitirán operar un tercer país con rutas domésticas desde el 2020 y realizar vuelos directos desde Perú y Colombia hacia México, Caribe y Estados Unidos. A nivel Perú, ya tendremos entre 15 y 18 rutas domésticas. Apuntamos a ser la ‘low cost’ líder de Sudamérica.