‘Brexit’: recuento de daños, por Diego Marrero
‘Brexit’: recuento de daños, por Diego Marrero
Redacción EC

Hace dos semanas, la población de decidió mediante un proceso democrático retirarse de la (UE) apelando, principalmente, a razones políticas más que económicas. El impacto en el mercado fue inmediato y sucedió lo obvio: al día siguiente del evento, los principales activos de riesgo tuvieron una importante caída. 

La libra esterlina cayó 8%; el euro, 3%; las bolsas europeas, 12%; y, por supuesto, la bolsa de Reino Unido, 15%. Sin embargo, este efecto no se limitó a los activos directamente impactados, sino que los activos de riesgo globales, como el petróleo, activos de mercados emergentes y la bolsa de EE.UU. –que en teoría no debieron sufrir mucho– también fueron afectados. Los grandes beneficiados ese día fueron los activos considerados más seguros, como los bonos del Tesoro de EE.UU., el oro y el yen. 

Este evento fue, sin duda, el de mayor volatilidad en lo que va del año.
Dos días después de la abrupta caída, los mercados cambiaron de tendencia y los activos que más se golpearon recuperaron casi toda la desvalorización de los días previos, como si nada hubiese pasado, lo cual pareció desconcertar a muchos, que esperaban unos días más de fuertes descensos. Este movimiento se explica porque algunos agentes de mercado pensaron que la caída inicial era demasiado pronunciada y aprovecharon el momento para comprar activos que consideraban baratos con el argumento de que el ‘’ no significaba un daño real para la economía y que cualquier efecto no se materializaría en el corto plazo, es decir, hasta que se aclaren las dudas sobre cuáles serían las condiciones de salida de Reino Unido. 

En el Perú, el impacto en los activos financieros pasó casi desapercibido: el sol se apreció, la bolsa tuvo una caída muy ligera y el evento no opacó el tremendo rally generado desde inicio del año; de igual forma, los bonos soberanos continuaron también su buen desempeño. Los flujos de capitales que venían entrando al Perú motivados por las buenas perspectivas económicas no dejaron de hacerlo. 
Si bien la decisión de salir de la UE ya está tomada, aún quedan muchas interrogantes por absolver, lo que precisamente generará una nueva ola de volatilidad en los mercados.

Los efectos de una mayor volatilidad deberían estar más focalizados en el epicentro del problema: Reino Unido y la UE. Sin embargo, caídas muy fuertes en estos mercados tendrían efectos de contagio colaterales en otros activos en el corto plazo. Pero si los fundamentos importan, estos eventos de volatilidad suelen ser oportunidades de entrada. Hay activos que no deberían verse afectados como, por ejemplo, mercados emergentes y commodities distintos a los metales preciosos. 

Por último, el ‘brexit’ trajo para beneficio de los mercados un respiro sobre la presión en un alza de la tasa de interés por parte de la FED para este año. Ya prácticamente el mercado ha descartado que esta subida se dé en algún momento antes de diciembre de este año, e inclusive este escenario tiene una probabilidad baja.