Hace casi cinco años, el gobierno de Pedro Castillo asumía el poder con la promesa de transformar radicalmente el modelo económico. Proponía una nueva constitución, empresas estatales, expropiaciones, incremento de impuestos, la segunda reforma agraria, nuevas rigideces laborales y un rol mucho más protagónico del Estado. El mercado reaccionó con temor, y con razón.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: