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Elecciones, servicios públicos y corrupción, por Caroline Gibu

"La satisfacción ciudadana en la calidad de la atención no solo genera un mayor aprecio por una institución y su administración, sino también reduce posibilidad de corrupción", precisa Gibu

Elecciones 2018, Alcaldía de Lima

"Existe corrupción en muchas instancias del Estado, pero no podemos negar que existe un gran número de servidores públicos trabajando con integridad y vocación de servicio", explica  la Directora ejecutiva de Ciudadanos al Día. (Foto: Archivo El Comercio)

Se vienen las elecciones regionales y municipales para octubre y, aun cuando se vean lejanas y todos tengamos en mente el Mundial, es momento de pensar qué le exigiríamos a candidatos y candidatas a un puesto en el municipio o el gobierno regional para otorgarles nuestro voto.

Queremos personas que sean capaces de liderar con integridad, pero ello no debe ser una declaración de campaña, sino un plan de acciones concretas, orientadas a mejorar la eficacia y combatir la corrupción.

Y un primer punto de ese plan debiera ser el compromiso de la autoridad por mejorar las áreas de atención de los servicios públicos que brinda, sea una inscripción al Padrón General de Hogares, una licencia de funcionamiento o licencia de obra, el recojo de la basura, la solicitud de priorización de una obra pública o la atención a una solicitud de acceso a la información.

La investigación realizada por Gustavo Yamada y Ricardo Montero, “Corrupción e inequidad en los servicios públicos en el Perú”, publicada en el 2011, identificó evidencia estadística significativa para determinar una interrelación entre corrupción y burocracia en los servicios públicos, y que mayores niveles de burocracia incrementaban los pagos por coimas.

En particular, la investigación destaca que son los pobres los que tienden a gastar una mayor proporción de sus ingresos por concepto de coimas y que, por tanto, el exceso de burocracia no solo propicia corrupción, sino que genera mayor inequidad.

De acuerdo con el RankinCAD 2013 de Atención al Ciudadano –medición independiente de Ciudadanos al Día–, los gobiernos regionales, municipalidades provinciales y distritales de Lima que lograron mayores niveles de satisfacción en la calidad de la atención fueron también aquellos en donde hubo menores solicitudes de coima en ventanilla, según los propios ciudadanos entrevistados luego de realizar una gestión. La satisfacción ciudadana en la calidad de la atención no solo genera un mayor aprecio por una institución y su administración, sino también reduce posibilidad de corrupción.

Entonces, ¿qué debería contener un plan? Un compromiso por mejorar la calidad de la atención al ciudadano en seis aspectos básicos:

► Plataformas con procesos predecibles y trazables, es decir, que exista una claridad en el flujo y legalidad en el proceso;
►Sistemas de información y comunicación adecuado;
►Personal calificado para un trato equitativo y justo; 
►Mecanismos de integridad y transparencia visibles para el ciudadano, es decir, publicación permanente según la Ley de Transparencia;
►Infraestructura adecuada para la atención; y
►Sistemas de quejas y denuncias ante ineficiencias y abusos. En unbuenplan.pe se comparten experiencias exitosas de mejoras en atención al ciudadano que pueden servir de ejemplo.

Termino adelantando mi saludo por el Día del Servidor Público, que es este 29 de mayo. Existe corrupción en muchas instancias del Estado, pero no podemos negar que existe un gran número de servidores públicos trabajando con integridad y vocación de servicio, en entornos difíciles, pero comprometidos con mejorar las condiciones de vida de peruanas y peruanos. Alentarles a seguir adelante –como en el fútbol– es lo que nos corresponde.

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