Ironías de la vida, Hans Rosling partió a los 68 años, en plena etapa productiva, y a quince años de distancia de la esperanza de vida promedio en Suecia (una de sus variables favoritas de ilustración).
Ironías de la vida, Hans Rosling partió a los 68 años, en plena etapa productiva, y a quince años de distancia de la esperanza de vida promedio en Suecia (una de sus variables favoritas de ilustración).

Una lamentable pérdida este 2017 fue el fallecimiento de Hans Rosling, el mejor divulgador de estadísticas del desarrollo de las últimas décadas. Rosling era sueco de nacimiento, estadístico y médico de profesión. De joven tuvo un gran interés por contribuir directamente al desarrollo, vocación que lo llevó a trabajar como médico público en Mozambique.

Luego se consolidó como investigador pionero del konzo, enfermedad paralizante consecuencia de la hambruna y yuca mal procesada, lo que le valió un doctorado en Uppsala y una cátedra en temas de salud global en Karolinska Institutet. Pero lo que más le apasionó en su vida fue la compilación y divulgación de datos y estadísticas sobre el desarrollo del mundo, con sus impresionantes avances y retos pendientes.

Ironías de la vida, Rosling partió a los 68 años, en plena etapa productiva, y a quince años de distancia de la esperanza de vida promedio en Suecia (una de sus variables favoritas de ilustración). Precisamente, su video más reconocido “200 países, 200 años, 4 minutos” describe en un solo gráfico todo el desarrollo experimentado en tiempos modernos. En el eje vertical se ubica la esperanza de vida al nacer, y en el horizontal el ingreso per cápita. Cada burbuja dentro del gráfico representa la situación de un país medida por estas dos variables en un año preciso. El video ha sido visto por más de ocho millones y muchos profesores lo utilizamos como material de clases.

Al principio de la serie (hace dos siglos), todos los países se concentraban en la parte inferior izquierda del gráfico: tenían baja esperanza de vida (menos de 40 años) y bajos ingresos. Durante el siglo XIX los países europeos empezaron a moverse hacia la derecha y arriba, ganando posiciones en ambos indicadores. El resto del mundo se quedó atrás, creándose una gran dispersión de resultados.

Sin embargo, durante el siglo XX todas las demás regiones también comenzaron a moverse hacia la derecha y arriba, generándose una gradual pero clara tendencia a converger hacia vidas más largas e ingresos más altos. En la foto más reciente, la mayoría de países están en el medio de este proceso, aunque con ritmos de convergencia que dependerán de la puesta en marcha de reformas económicas e institucionales continuas y persistentes en el tiempo (lección muy pertinente para un país como el Perú que aspira ingresar a la OCDE en pocos años).

Un segundo video notable de Rosling, titulado “Las mejores estadísticas que hayas visto”, empieza comparando los conocimientos y prejuicios sobre el desarrollo de sus compatriotas suecos y la verdadera data. La lección del video es que el mundo ha estado progresando mucho más rápido de lo que los supuestos ilustrados del planeta creen. Su última intervención histórica se llama “El mito de la sobrepoblación” y es el más completo testimonio de su magia didáctica, pues durante casi una hora entreteje el poder conjunto de las estadísticas y la animación con historias sobre el desarrollo de familias en Bangladesh y Mozambique.

Felizmente, Ola Rosling, hijo de Hans, continúa la obra de divulgación de datos para el desarrollo a través del fabuloso portal “Gapminder”. Rosling no se definía como un optimista sino como un posibilista, y vaya que su legado es un buen soplo de frescura y realidad factual como para ser más optimistas sobre el futuro del mundo.

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