Ilustración: Giovanni Tazza.
Ilustración: Giovanni Tazza.
Por Luis Miguel Castilla

Hay razones para pensar en una recuperación económica más vigorosa. En primer lugar, la convergencia de la inflación al rango meta aliviará el poder adquisitivo de los hogares peruanos. Lo anterior acelerará la reducción de la tasa de interés de referencia e impulsará el crecimiento del crédito al sector privado. El debilitamiento del fenómeno de El Niño global será también un respiro para sectores que fueron duramente golpeados el año pasado. Tercero, las principales economías industrializadas estarían logrando reducir la inflación sin generar una recesión global. Además, la transición energética, intensiva en metales críticos como el cobre, augura un incremento estructural de la demanda de nuestro principal producto de exportación. Por último, es de esperar que, tras un primer año de gestión, gobernadores regionales y alcaldes logren una mayor ejecución de sus presupuestos asignados a la obra pública.