Cuando pensamos en la discapacidad, generalmente la asociamos a una condición que nos resulta ajena o improbable. Sin embargo, potencialmente todos podemos tener alguna discapacidad ya sea por accidente, enfermedad o por el paso del tiempo. Esta falta de conciencia nos hace muchas veces ignorar las necesidades de este grupo como, por ejemplo, para tener rampas de acceso a edificios, o un semáforo con sonido para quienes tienen problemas de visión, o en el transporte público para tener espacios para una silla de ruedas o asientos reservados. Lo cierto es que nuestra sociedad no está preparada para ofrecerles las facilidades para su plena inclusión.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: