Desde el inicio de la era Castillo, los titulares del Ministerio de Economía han tenido gestiones marcadas por la soledad y la falta de apoyo interno. Nadar contra la corriente parece ser una característica resaltante en Jr. Junín, pues nuestros últimos ministros de Economía han tenido en sus manos una labor de pedagogía interna sobre crecimiento económico y déficit. Convencer a sus pares y hasta el jefe de Estado sobre algunas decisiones ha sido clave.
Desde el inicio de la era Castillo, los titulares del Ministerio de Economía han tenido gestiones marcadas por la soledad y la falta de apoyo interno. Nadar contra la corriente parece ser una característica resaltante en Jr. Junín, pues nuestros últimos ministros de Economía han tenido en sus manos una labor de pedagogía interna sobre crecimiento económico y déficit. Convencer a sus pares y hasta el jefe de Estado sobre algunas decisiones ha sido clave.
La salida de José Salardi del MEF causó conmoción ayer cuando de manera repentina fue reemplazo por el señor Pérez- Reyes. ¿Por qué cambiar a un ministro que concretó avances importantes en materia de APP, eficiencias y desregulación? Parece ser que el poco respaldo e incluso incomodidad de algunos de sus colegas en el Gabinete explican este cambio. Y es que eliminar 14 programas para agruparlos en el ANIN, y coordinar directamente con el Congreso la reforma de las APP dejó a varios fuera de juego. Además, desde el Congreso se buscaría un nuevo crédito suplementario con el que el MEF no estaría de acuerdo.
Además, su salida se da en medio de la controversia por el alza del sueldo de la presidenta, lo que genera aún más suspicacias.
Aunque hubo voces críticas a su optimismo respecto al crecimiento económico y a la implementación de la tasa inicial de 0% de Impuesto a la Renta en la Zona Económica Especial de Chancay, los 100 días del señor Salardi como ministro mostraron bastantes más avances, decisión y firmeza que sus antecesores.