Módulos Temas Día
Módulos Tomas de Canal

Más en Opinión

Sanciones económicas a Venezuela: mito y realidad, por Christian Rodriguez R.

"Tanto el gobierno [de Venezuela] como PDVSA no han sido muy activos en la emisión de bonos internacionales", señala Rodriguez, especialista en Negocios Internacionales

Venezuela

 (AFP).

(Por Christian Rodriguez, especialista en Negocios Internacionales) La debacle de la economía venezolana tiene múltiples causas, asociadas todas ellas a una pésima gestión. Sin embargo, a menudo surgen hipótesis que atribuyen el origen de la crisis a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea (UE). En este artículo separaremos los mitos de la realidad.

Para nadie es un secreto que EE.UU. es uno de los principales destinos de las exportaciones de Venezuela, representando alrededor del 40% de las exportaciones de crudo, según datos de Trademap. Por su parte, de los US$157 mil millones en petróleo crudo que EE.UU. importó durante 2018, US$10 mil millones (7%) provinieron de Venezuela.

La inmensa mayoría del petróleo que exporta Venezuela es vendida por la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), la cual solía ser la empresa más grande de Latinoamérica hasta hace un par de décadas. PDVSA exporta crudo a varias refinerías de EE.UU., entre las cuales se encuentra Citgo, que es de propiedad absoluta de PDVSA desde 1990.

EE.UU. sancionará 34 barcos de PDVSA y dos empresas que envían crudo a Cuba
Venezuela: PDVSA recurre a compradores de petróleo menos conocidos
Venezuela: Dispersos por el mundo, expertos de PDVSA contemplan regresar

En marzo del 2015, bajo la administración Obama, EE.UU. inició una serie de sanciones contra diversas personas naturales vinculadas al gobierno venezolano. Dichas sanciones incluyeron la incautación o bloqueo de activos pertenecientes a dichas personas naturales, mayormente militares y altos funcionarios del régimen. Sin embargo, no fue sino hasta agosto del 2017 cuando Estados Unidos estableció sanciones contra personas jurídicas venezolanas. Las sanciones implicaban la prohibición de que personas naturales o jurídicas estadounidenses brinden financiamiento o compren títulos valores (bonos, acciones) emitidos por el Gobierno de Venezuela o por PDVSA. Nótese que dicha prohibición es aplicable sólo a personas naturales o jurídicas estadounidenses o a entidades extranjeras que operen desde Estados Unidos. En otras palabras, un inversionista chino, francés o peruano podría adquirir dichos títulos valores sin problemas. Nótese también que dicha sanción no prohíbe la importación de ningún producto venezolano a Estados Unidos; prueba de ello es que, durante 2017, Estados Unidos importó una cantidad similar de crudo venezolano a la de 2018: US$ 10 mil millones (US Census Bureau).

Algunos argumentan que, si bien es cierto que las exportaciones de crudo continuaron, Venezuela ya no pudo acceder a financiamiento internacional. En realidad, desde el 2014, cuando se inició en Venezuela la crisis económica que sigue vigente, tanto el gobierno como PDVSA no han sido muy activos en la emisión de bonos internacionales, ya que el mayor riesgo que representan dichas entidades debía ser compensado por bonos con tasas más altas. Así, el último bono internacional soberano que emitió Venezuela data de 2011 (sin contar la emisión fallida de diciembre de 2016 por US$ 5 mil millones, la cual tuvo que ser comprada íntegramente por el Banco Central de Venezuela). Por su parte, el último bono internacional que emitió PDVSA fue en noviembre del 2016. Por lo tanto, si no se han registrado más emisiones de bonos últimamente, no es por consecuencia de las sanciones, sino por el alto riesgo que registran esos bonos que hubieran podido ser emitidos en cualquier otra plaza para cualquier comprador internacional que no fuese estadounidense.

Las sanciones impuestas por Trump se agudizaron en mayo del 2018, cuando las restricciones incluyeron la comercialización de las cuentas por cobrar, y en enero del 2019, cuando EE.UU. prohibió a sus ciudadanos y empresas importar petróleo producido por PDVSA o sus subsidiarias. Aunque esta prohibición entra en vigor de manera efectiva el 28 de abril de 2019, desde fines de enero de este año, todos los fondos del gobierno venezolano o de PDVSA que pasen por alguna entidad financiera basada en EE.UU., serán congelados y asignados a cuentas designadas por el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó. Dentro de estas directivas, Citgo está exonerada de las sanciones, pero está prohibida de repatriar utilidades a su matriz PDVSA, en cuyo caso serían derivadas a las cuentas designadas por el presidente interino.

Por su parte, la Unión Europea ha sido menos estricta en sus sanciones al gobierno venezolano, aunque no así con diversas personas naturales vinculadas a este, a quienes prohíbe el ingreso a sus territorios y ha dispuesto el congelamiento de sus activos. Las sanciones de la UE dirigidas al gobierno fueron adoptadas en noviembre de 2017 e impiden que los países de la UE exporten a Venezuela armas, artículos antimotines y equipos de interceptación de comunicaciones.

Finalmente, es válido aclarar que, aunque las sanciones impuestas por EE.UU. no restringen las relaciones financieras entre bancos basados en EE.UU. y los bancos venezolanos (a menos que se utilicen para transacciones que son objeto de las sanciones), sí es cierto que muchas entidades financieras a nivel mundial han dejado de operar con bancos venezolanos, especialmente con los estatales, desde hace varios meses. Este cese de operaciones se realiza más de manera preventiva que en base a alguna sanción, y logra que el flujo internacional de activos de las entidades estatales venezolanas sea más difícil, aunque ciertamente no imposible.

Leer comentarios ()

SubirIr aúltimas noticiasIr a Somos

Mantente siempre informado y disfruta de cientos de beneficios exclusivos del CLUB EL COMERCIO

¡SÉ PARTE DEL CLUB EL COMERCIO!

SUSCRÍBETE AQUÍ
Ir a portada