BCP: economía peruana se habría expandido 4,8% en enero
BCP: economía peruana se habría expandido 4,8% en enero
Redacción EC

Hoy en día, el Perú es visto como una de las economías más exitosas de América Latina. A diferencia de cómo nos vemos los propios peruanos, la observación de empresarios y analistas extranjeros está frecuentemente asociada a la admiración y respeto por los resultados obtenidos en los últimos 25 años. Todos hablan del milagro económico peruano. 

No es para menos: solo en los últimos diez años, hemos mostrado un crecimiento que casi duplicó el promedio de la región, la inflación se mantuvo a la mitad, las RIN bordean, como nunca antes, el 30% de nuestro PBI, nuestra deuda pública es la segunda más baja de toda América. Esto explica por qué hemos reducido la pobreza en casi 30 puntos porcentuales, es decir, casi el doble que el bloque latinoamericano. 

Los resultados mostrados tienen mucho de milagro dado que no se condicen con la debilidad estructural que aún denotamos. No es un secreto que nuestro éxito se ha dado en un entorno de altas falencias.

Basta con repasar nuestra pronunciada deficiencia en materia de calidad de infraestructura, inexistente independencia del Poder Judicial, sobrecostos derivados de la delincuencia y la corrupción, mediocridad de su clase política, deficiente organización y regulación gubernamental, magros niveles de educación, salud, nutrición infantil, etc. 

¿Acaso no es un milagro haber obtenido la performance y el reconocimiento internacional en materia económica sin disponer de la infraestructura mínima en el frente humano y físico? ¿No es un milagro continuar creciendo a pesar de que no hemos sabido construir las bases para sostener el éxito más allá del corto plazo? ¿No es un milagro que nuestra naturaleza ligada al sector minero, pesquero y parte del agrícola nos permita crecer pese a las limitaciones de nuestros hacedores de política económica? 

Claro está, sería errado pensar que este éxito está ligado a la labor de los últimos cinco años. Si bien no se cometieron errores extremos en materia económica, la actual administración ha sido carente de aciertos. Nuestro éxito está ligado a los fundamentos expresados en términos de apertura de mercados, liberalidad de precios y redimensionamiento del Estado. A ello le agregamos los precios de los commodities y la muy destacada tasa de inversión y, con ello, disponemos de todos los elementos esenciales que lo explican. El primer milagro se cumplió. 

Sin embargo, requerimos de un segundo gran milagro: la presencia de un estadista que sea capaz de conducir nuestra economía más allá del día a día y que construya las bases del crecimiento sostenible y del valor compartido. Que sea capaz de reconstruir el Estado para que el proceso de creación de riqueza no tropiece, que dote a la economía de institucionalidad y que promueva una nueva clase política. 

Si logramos este segundo milagro, el Perú sí será capaz de demostrarle al mundo que no solo es una historia brillante, sino un futuro realmente promisorio. ¿Qué seríamos capaces los peruanos de hacer si contáramos con la institucionalidad alemana, la justicia suiza o la infraestructura coreana? Dios santo, no nos pararía nadie, nadie, nadie.

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