(Ilustración: Giovanni Tazza).
(Ilustración: Giovanni Tazza).
Por Carolina Trivelli

Desde el inicio de la crisis derivada del COVID-19 se ha discutido que esta tendrá impactos desproporcionados en la vida de las mujeres. Efectos desproporcionados porque afectan más duramente sus oportunidades laborales; también porque han implicado incrementar la ya mayor carga de tareas de cuidado del hogar, de los niños, personas enfermas y otras tareas no remuneradas. El efecto combinado de estos dos impactos equivale a un retroceso de décadas en el cierre de brechas de género.