Redacción EC

MARÍA ISABEL ZAVALETA

A pesar de la ansiedad e impaciencia, la mejor forma para sobrevivir a un de forma exitosa es prepararse para lo que se va decir en la misma. Y es que un error puede dejarnos sin el contrato deseado.

Rocio Mori delgado, gerente de selección de comunicaciones & marketing en nos da cinco consejos para enfrentar de forma satisfactoria este tipo de entrevistas

1. Saber al revés y al derecho su curriculum vitae:
Se debe revisar el antes de cualquier entrevista. Saber con exactitud todo lo que has colocado en tu hoja de vida, en la parte de experiencia laboral, recordar las fechas de ingreso y culminación es fundamental, asimismo, explicar claramente cuáles han sido las funciones que han desempeñado y sus logros. No sería positivo si en plena entrevista te preguntan sobre un trabajo anterior y lo que digas no coincida con lo escrito en el curriculum.

2. Reconoce cuáles son tus fortalezas y debilidades:
Conócete a ti mismo, reconoce cuáles son tus habilidades y debilidades. No basta con decir ´soy trabajador´, sino mostrarlo con acciones  y ejemplos concretos. De igual forma, en toda entrevista el entrevistado debe mostrarse motivado por el puesto.

3. Proyecta una buena conducta y expresión corporal:
Siempre es importante caer simpático pero no exagerar. Por eso es bueno tener un comportamiento amigable, pero saber manejar con seriedad la situación, al fin y al cabo es usted quien está solicitando para la vacante de trabajo.

Si le gusta fumar se le sugiere que evite hacerlo antes de presentarse a una entrevista, ya que el olor del tabaco es muy fuerte y tiene a impregnarse en la ropa, cabello, etc. Más aun, el consumo de goma de mascar está totalmente descartado.

4. Cuida tu vestimenta:
La vestimenta es importante. Se recomienda ir siempre vestido de forma formal, con colores suaves, cálidos y no tan llamativos.

5. Se cordial a la hora de saludar y despedirte:

Nuestro ingreso y salida a la sala de entrevista es tan importante como nuestro currículo. El saludo siempre debe reflejar nuestro lado más cordial y agradable, por eso a la hora de ingresar y retirarnos de la entrevista se debe estrechar la mano del entrevistador mirándolo a los ojos.