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El Perú entró al terreno preelectoral este 2025 y conforme nos acerquemos al día de los comicios presidenciales, en abril del 2026, observaremos una dinámica diferente tanto en el crecimiento económico como en la generación de empleo, coincidieron especialistas en la materia consultados por El Comercio.
De esta forma, Apoyo Consultoría espera que entre enero a junio, el empleo crezca entre 4 a 5%, dinamizado por factores macroeconómicos, el incremento del precio de los metales y sobre todo la recuperación del empleo formal en el sector agropecuario.
Recordemos que, en el último reporte de inflación, el BCR informó que el trabajo formal del sector agropecuario retrocedió 5% entre enero a octubre del 2024; sin embargo, en los meses posteriores se ha observado una recuperación; por lo que, José Carlos Saavedra, socio y economista principal de Apoyo Consultoría considera que al menos en la primera mitad de año, este sector tendrá un rebote; es decir, recuperará lo perdido el año pasado y además, crecerá, beneficiando a la clase obrera menos calificada.
Aunque el efecto rebote de este sector comenzará a disiparse en la segunda mitad del año, el cual también sufrirá un enfriamiento en el consumo tanto masivo como la inversión privada, debido a la incertidumbre electoral.
“Hay un riesgo de desaceleración hacia el cierre de este año e inicio del próximo y va a depender de lo que pasa en el ámbito político. Si bien no es el único factor, influye y por eso esperamos que el empleo formal crezca casi 5% en el primer trimestre de este año, casi 4% en el segundo trimestre, pero ya hacia la segunda mitad esperemos tasa de crecimiento más cercanas al 2% del empleo formal”, indicó.
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Miguel Jaramillo, investigador principal del Grade, da una mirada general a este año y considera que “seguiremos en un crecimiento mediocre”, no solo de la economía, también de los puestos de trabajo. “Habrá mucho subempleo, crecimiento de empleo informal y un poquito de recuperación del empleo formal”.
Coincide con la incertidumbre que marcará la segunda mitad del año, la cual, según él, se generará por las reglas de juego de los poderes del Estado, lo cual se traducirá en el menor interés del empresariado por generar puestos de trabajo formales.
“Habrá dos etapas bien diferenciadas, una primera mitad del año donde continuamos con el ímpetu del año anterior y una segunda etapa más marcada por el panorama político, donde la gente sea más reticente a consumir y los inversionistas a invertir […] hay una enorme incertidumbre y todas las reglas que se han dado, todos los cambios y cómo se está configurando el escenario electoral sugiere el peor de los desenlaces”, advierte.
Paola Herrera, economista senior de IPE, respalda ambas posiciones y considera que el discurso de un candidato tendrá un gran peso en la confianza empresarial, sobre todo “si sale a decir algo en contra de la inversión privada”.
Impacto del sueldo mínimo
Desde el 1 de enero, los peruanos percibirán una remuneración mínima vital fijada en S/ 1.130. La decisión ya está dada y no deja de generar opiniones divididas en cuanto al efecto en nuestra economía.
Por un lado, Herrera de IPE considera que el aumento de la remuneración mínima vital podría alentar la informalidad, pues generará una presión en las planillas y solo beneficiará al 1% de los trabajadores en el país, Fernando Cuadros, ex viceministro de Trabajo, considera que no será así.
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El economista indica que la presión “no es tan alta” pues se trata de un aumento de S/105; aunque sí alentará el consumo y esto beneficiará a las pequeñas empresas. “No tendría por qué generar un efecto negativo en la generación de empleo. Los que se beneficien con el incremento tendrán más recursos y comprarán a las mypes porque ellos son el nicho de estas empresas”, refirió.

Sectores dinámicos
Hace unos días, el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) informó que, entre 2025 y 2026, se prevé el inicio de la etapa de construcción de mina 11 grandes proyectos mineros: Reposición Antamina, Corani, Reposición Raura, Reposición Tantahuatay, Chalcobamba Fase I, Ampliación Huancapetí, Romina, Tía María, Zafranal, Pampa de Pongo y Trapiche.
“Esto ayudará a mantener el dinamismo [del empleo], al menos hasta la primera mitad del año”, refirió Paola Herrera, economista senior de IPE; aunque también se espera un mayor movimiento en sectores como
José Carlos Saavedra de Apoyo Consultoría también recalca que el sector minero será el segundo más dinámico, después del agropecuario; aunque, también habrá un incremento general de las actividades. “Como un reflejo de este nuevo ciclo expansivo, gradual de la actividad económica en el Perú, los sectores más vinculados con la inversión también esperan un crecimiento del empleo como construcción o la industria”, precisa.
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