No es un secreto que los diversos esfuerzos de integración que tienen lugar en la región no pasan por el mejor momento de su historia. Los países miembros de la Comunidad Andina (CAN), así como los integrantes del Mercosur se ponen trabas no arancelarias y esto los debilita. ¿Qué deben hacer estos bloques para poder salir adelante?

Osvaldo Rosales, director de la División de Comercio Internacional e Integración de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), afirma que para que estos bloques tengan éxito deben cambiar su óptica y dejar de mirar al comercio como eje de integración y prestarle más atención al desarrollo de cadenas productivas.

"En nuestro caso hemos hemos privilegiado la integración de juris, que es el tratado comercial, en lugar de la integración de facto que consiste en la base productiva", afirma.

El especialista cita como ejemplos de una verdadera integración a la Unión Europea (UE), la cual partió con el carbón y el acero; y a los asiáticos, quienes optaron por la construcción de redes de producción interconectada antes de dar el paso a los acuerdos de libre comercio. 

"Es como si nosotros hubiéramos pensado que bastaba con el acuerdo de libre comercio para que, de un modo casi automático, este intercambio de bienes y servicios fluyera. Pero para que haya ese intercambio, los países tienen que contar con la base productiva que permita producirlos. De otra forma, el comercio entre las partes involucradas va a ser muy limitado, tal como sucede en América Latina", explica Osvaldo Rosales.

CONTRACORRIENTE

Esta limitación, de acuerdo con Osvaldo Rosales, se manifiesta en el hecho de que el comercio entre los países que conforman los diferentes bloques de la región es principalmente de bienes terminados, lo cual va contra la tendencia mundial, donde aproximadamente el 60% del comercio corresponde a bienes intermedios, tales como partes y piezas, las cuales terminan siendo parte de un producto integrado en distintos países, "según se organice la cadena de producción", afirma Rosales. 

En ese sentido, el especialista de la CEPAL recomienda que se avance en crear políticas industriales plurinacionales de alianzas productivas, con empresarios de varios países que permita una mayor interacción y a la vez haga posible la diversificación de la base exportadora.