El consumo privado dinamizará la demanda interna del país, (Foto:El Comercio)
El consumo privado dinamizará la demanda interna del país, (Foto:El Comercio)
Maricielo Garvan

Según el estudio "El Perú entre dos velocidades" sobre el crecimiento de la elaborado por el , el  es fundamental en el crecimiento del producto bruto interno (PBI), pues explicaría cerca del 60% de su crecimiento.

Desde el 2016, el consumo venía creciendo a tasas mayores del 3% y fue en el 2017 cuando tuvo una reducción considerable (2,6%), a consecuencia del fenómeno del Niño Costero y la paralización de obras por los casos de corrupción de Lava Jato.  En el 2018 se recupera (4%) impulsado principalmente por el aumento dely los salarios promedio (masa salarial), que crecieron en los últimos tres años entre 4% y 6%, sostiene el informe. 



"Si bien el consumo suele ser el componente más estable del producto, comparado, por ejemplo, con la inversión privada o la inversión pública, sus variaciones sí significan una buena parte de la variación del producto. El consumo privado representa casi 60% del crecimiento del producto total", afirmó Diego Macera, Gerente general del IPE.

Una recuperación en el poder adquisitivo de los trabajadores (6,3%), tendría como consecuencia un mayor consumo, que creció (4,1%) al primer trimestre del 2019. "Se espera un repunte para el segundo semestre del año, tanto en el poder adquisitivo como en el consumo como respuesta a esta correlación positiva entre la evolución del empleo y el gasto privado y que se acerca más a cifras del 2018 (8,8%)", afirmó Macera.

El crecimiento del consumo sería explicado por el aumento del empleo y los ingresos de la población (Elaboración: Raúl Rodriguez)
El crecimiento del consumo sería explicado por el aumento del empleo y los ingresos de la población (Elaboración: Raúl Rodriguez)

En esta línea, el estudio que será presentado en la 18° edición del Congreso Anual de Marketing – CAMP 2019 que organiza Seminarium Perú y Anda (13 y 14 de Junio), resalta que entre el 2001 y 2018, el crecimiento del ingreso promedio en las zonas rurales y  la sierra del país, en comparación con los salarios promedio a nivel nacional, ha sido más alto. Es decir, este crecimiento inclusivo representaría un mayor crecimiento relativo en los salarios promedio de la población más pobre en comparación con los ingresos de los más pudientes.

La masa salarial ha crecido en el 2018 casi el doble con respecto al año 2017.(Elaboración: Raúl Rodriguez)
La masa salarial ha crecido en el 2018 casi el doble con respecto al año 2017.(Elaboración: Raúl Rodriguez)

Incluso, si se comparan los ingresos promedios de Lima Metropolitana con el resto del país, en este último ámbito geográfico se observa un ingreso promedio más alto.

"Se tiene que tener en cuenta que la actividad económica a la que se dedica la población de esta zona es principalmente la agricultura y esta se ha venido fortaleciendo en los últimos años con el boom agroexportador. Si bien la productividad ha aumentado, esta no es suficiente. Los ingresos mejoran, es cierto, pero el Perú es muy heterogéneo, no podemos medir la productividad en términos de promedios, la mayor parte de los ingresos de esta población se vuelve a reinvertir, lo que hace tener un ciclo completo que impulsa la economía rural pero aún existe una brecha muy grande en la productividad de este sector", señala Patricia Vera, profesora investigadora de la Universidad de Piura (UDEP).

 Además, Vera señala que en los últimos años la competencia ha aumentado en el sector y advierte que se tiene que tener cuidado para no reducir cuota en el mercado internacional. 

La investigadora de la UDEP, afirma que se debe tener una agenda de trabajo para desarrollar e innovar en tecnología, mejorar en los procesos de siembra, dar una capacitación adecuada al agricultor, entre otras labores para lograr que los ingresos mejoren en línea con una evolución de la calidad de vida de esta población. Así, se buscaría un incremento en la productividad ajustada a la realidad de cada región (costa, sierra y selva) ya que existe una diferencia muy marcada entre las regiones del país. 

Foto: El Comercio
Foto: El Comercio

Por otro lado, Macera explicó que este crecimiento en los salarios de zonas con un nivel bajo o nulo de urbanización, se explicaría por una mejora en la articulación con la demanda de zonas aledañas, que repercutiría en el ingreso de sus productos a nuevos mercados— ampliando así su demanda final—, y en una transferencia y mejora en la tecnología. Finalmente, este interacción entre zonas traería consigo un aumento en la productividad de estos trabajadores agrícolas.

En el 2019, con cifras del Produce, el estudio señala que dentro de los sectores que más empleos vienen generando en la economía están las tiendas por departamento y supermercados que representan el 58% del empleo en el país. En segundo lugar, se encuentran las boticas y farmacias (22%),a pesar de la caída del número de locales comerciales que se tuvo entre el 2018 y 2019; mientras que los locales de mejoramiento del hogar, contribuyeron con un 19%. 

CRECIMIENTO DEL CONSUMO
​En el sector formal, el aumento promedio de la masa salarial ha sido marcadamente diferenciado entre los años 2017 (4,5%) y 2018 (8,8%). La clase media representaría el mayor impulso en este crecimiento del consumo, donde los créditos y depósitos de consumo en el sistema financiero han evolucionado positivamente desde el año 2017, a tasas saludables mayores del 10%, lo que desestimaría las preocupaciones por una crisis de deudas.

Los patrones de consumo también han cambiado: la población sitúa sus preferencias en los alimentos más nutritivos. Según el estudio de Ipsos Perú, la generación "X" (entre 36 y 56 años) es la que concentra  la mayor parte del ingreso (50%), mientras que la generación Silencio y Baby Boomers representa el 37%, el 13% restante corresponde a la generación "Y" entre 21 y 35 años).

Los productos más consumidos por internet son la comida rápida (Elaboración: Raúl Rodriguez)
Los productos más consumidos por internet son la comida rápida (Elaboración: Raúl Rodriguez)

Para Macera, la inmigración venezolana una vez dentro del mercado laboral formal, contribuiría a un mayor consumo y a una mejora en la productividad. "Si cerca de 500.000 (1/30 de la PEA) venezolanos están trabajando ahora con un salario promedio, estaríamos hablando de un un incremento en el consumo del 3%", sostuvo Macera. 

Al respecto, la investigadora especialista en mercado laboral de la UDEP afirma que se debe buscar la mejor forma de aprovechar la inmigración en un país. "Esta no siempre es mala para el país receptor. Hay muchos factores socioculturales que nos hacen un poco reacios a recibirlos, es cierto, pero en el corto plazo dinamizan la economía ya que alquilan viviendas, contratan servicios, pagan impuestos al consumo, etc. En términos de empleo, habrá un efecto positivo si es que su formación encaja con la demanda laboral. Sin embargo, lo que ha mostrado la llegada de los venezolanos al Perú, es la gran capacidad de absorción que tiene nuestro sector informal", dijo.

La investigadora señala además que estos inmigrantes están dispuestos a trabajar por menos dinero y encuentran esos empleadores que ofrecen esos salarios más bajos.

Muchos piensan en gastar el momento, sin prever qué les puede suceder más adelante. (Foto: Freepik)
Muchos piensan en gastar el momento, sin prever qué les puede suceder más adelante. (Foto: Freepik)

DESEMPEÑO DE LA  BANCA VIRTUAL
El texto revela que los movimientos en la banca virtual han crecido más del doble entre el 2013 y 2018, mientras que el 2019 es el principal canal para realizar pagos virtuales (cashless). En el 2018, el número de operaciones fue superior a los 70.000.

Al primer trimestre del 2019, la banca virtual representó el 37% de la participación de los medios de pago distintos al efectivo. Las transferencias de crédito significaron el 36%, mientras que las transacciones con tarjetas de débito representaron el 12%. 

Los cajeros automáticos (6%), evidencia esta migración al sistema virtual de la banca que mejora significativamente los tiempos de servicio para el cliente. Por último, las tarjetas de crédito llegaron apenas al 2% de la participación como medio de pago diferente al efectivo en el total de operaciones. 

El uso del cajero automático es cada vez menos recurrente.(Foto:El comercio)
El uso del cajero automático es cada vez menos recurrente.(Foto:El comercio)

Si bien el crecimiento de la banca virtual muestra un uso cada vez más generalizado de las nuevas plataformas electrónicas de pago que ofrece el mercado, el estudio muestra que al 2017, según cifras del Banco Mundial, el Perú (cerca del 30%) presenta un rezago importante frente a otros países de la región en el uso de los pagos digitales en personas mayores de 15 años. El resultado local se ubica por debajo de Chile (mayor al 60%) o Colombia (mayor al 40%). En tanto, entre los países de la OCDE, las tasas son superiores al 90% en el uso de los sistemas digitales para enviar o recibir dinero.

En esta línea, en el índice de desarrollo del comercio electrónico, Perú se encuentra entre los últimos lugares de la lista, con un índice de 29. El país es superado ampliamente por países de la región como Chile(37), Colombia(34), Argentina(40), México (41) o Brasil(49). En este índice, tristemente, solo superamos a Venezuela (28).

En el Perú, aún existe una oportunidad para crecer en el comercio electrónico. (Foto:Linio)
En el Perú, aún existe una oportunidad para crecer en el comercio electrónico. (Foto:Linio)

PERSPECTIVAS PARA LA ECONOMÍA
Al mismo tiempo, el informe propone un crecimiento del 3,9% para la economía en el 2019, con un sesgo a la baja que dependerá de la resolución de la coyuntura política y el nivel de incertidumbre que pueda llegar a generarse en la economía del país.

Macera sostiene además, que para una mejora significativa en el mercado laboral, es necesario crecer a tasas más altas (entre 7% y 8%) para absorber a la fuerza laboral que ingresa por primera vez en el mercado (300.000 personas). En tanto, considera que se necesitaría crecer a tasas de empleo más altas a las actuales (entre 4% y 6%), ya que estas aún serían insuficientes y no permitirían ocupar a toda o al menos, a la gran parte de la PEA abierta (aquellos que ya ingresaron al mercado laboral y que buscan nuevamente trabajo).  

Ante un panorama de poca estabilidad política en el país, la inversión privada sería la más resiliente, en comparación con la inversión pública, puesto que los grandes proyectos mineros  o el consumo privado no deberían cambiar significativamente en el presente año. Los efectos de una menor demanda interna se verían recién a partir del 2020.