“El gobierno tiene acceso a más del 10% del PBI en ahorros fiscales". (Foto:GEC)
“El gobierno tiene acceso a más del 10% del PBI en ahorros fiscales". (Foto:GEC)
Redacción EC

La clasificadora de riesgo Moody’s señaló que el déficit fiscal en Perú podría ampliarse en casi dos puntos porcentuales, pasando de 2% a casi el 4% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2020.

Cabe recordar, que la trayectoria fiscal, fijada a fines del año pasado, para el 2021 sería de 1,8% del PBI; el 2022 de 1,6%; el 2023 de 1,3%. Para el 2024, se llegaría a 1,0% del PBI. Antes, se esperaba llegar al 1% del PBI en el 2021.

A pesar de esta proyección, expresaron que el Gobierno tiene un amplio espacio fiscal para amortiguar esta ampliación sin comprometer sus fortalezas crediticias claves.

“El gobierno tiene acceso a más del 10% del PBI en ahorros fiscales, de los cuales puede tomar para mitigar el efecto de un déficit fiscal mayor, reduciendo significativamente la exposición soberana a volatilidad del mercado financiero y evitar un aumento sustancial en los niveles de deuda pública”, explicaron.

Asimismo, enunciaron que el estado de emergencia anunciado por el presidente Martín Vizcarra representa menos del 5% de producción anual si se mantiene por 15 días.

No obstante, señalan que en el caso particular de la minería, una pérdida durante este tiempo seguirá “apretando” los márgenes de las compañías.

“En ciertas operaciones, como minas subterráneas, puede llevar algún tiempo volver a la velocidad máxima después de que finalice el estado de emergencia”, afirmaron.

Al mismo tiempo, informaron que Nexa ha suspendido temporalmente las operaciones en sus minas Cerro Lindo, Atacocha y El Porvenir, y operará su fundición Cajamarquilla a aproximadamente el 50% de su capacidad de producción.

En tanto, Buenaventura limitará sus actividades para garantizar un funcionamiento continuo de sus sistemas de bombeo de minas, plantas de tratamiento de agua, suministro de energía, subestaciones hidroeléctricas y servicios de salud, así como condiciones de seguridad.

Minsur, por su parte, dijo que operaría con un personal mínimo para garantizar protección ambiental, seguridad y mantenimiento en todas sus unidades de minería y fundición.

Pese a este contexto, dice la calificadora, las compañías mineras en Perú obtendrán algunos beneficios de flujo de efectivo de los precios más bajos del petróleo, la depreciación de la moneda y la flexibilidad en planes de inversión para reducir o posponer el gasto de capital.

En ese sentido, manifiestan que la depreciación del sol peruano frente al dólar estadounidense beneficia a las ganancias de estas empresas, que generan sus ingresos en dólares estadounidenses.