(Foto: Pixabay)
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Redacción EC

La  recomendó a la Dirección General de Salud Ambiental del Ministerio de Salud () mejorar el control de la calidad de las leches y productos lácteos, vigilar su etiquetado, y priorizar la fiscalización posterior.

En ese sentido, consideró necesario reabrir la discusión técnica sobre la composición más adecuada para la que se consume en el Perú. Ello, a raíz de la que hizo la Administración Federal de Medicinas y Alimentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) sobre productos de Gloria (bajo la marca Suiza); y que prohibió su comercialización también en Puerto Rico. 

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De acuerdo a la normativa estadounidense, la leche evaporada es un comestible que se obtiene mediante la remoción parcial de agua de la leche. Si se le agregan otros ingredientes, como leche en polvo, no puede ser etiquetada como "leche evaporada", como lo venía haciendo Gloria.

"Debe zanjarse la discusión sobre si es posible o no usar leche en polvo como insumo en la elaboración de leche evaporada, tomando en consideración las características de la producción ganadera lechera nacional y los requerimientos de la industria", dijo la entidad estatal en referencia al caso. 

Al respecto, Gloria había señalado que la leche evaporada observada -y que se comercializa en los otros 50 destinos donde exporta- cumple la normativa peruana así como con el Codex Alimentarius.

Asimismo, la Defensoría del Pueblo también consideró urgente que el Ministerio de Salud impulse una campaña informativa para explicar a los consumidores si existe o no diferencia nutricional entre la leche fresca, evaporada, mezcla láctea, o similares; así como informar sobre los productos sustitutorios de la leche.

"Es un derecho de los consumidores estar adecuadamente informados del contenido de los alimentos que consumimos, especialmente de aquellos que son más sensibles, como la leche", indicó la entidad mediante un comunicado. 

De otro lado, consideró que el registro sanitario de alimentos de consumo humano no debería ser otorgado de forma automática por la Digesa con la sola presentación de determinados requisitos.

Esto debido a que "la información entregada por las empresas debe ser analizada y verificada previamente, al menos la de los alimentos procesados que componen la canasta básica y que por su naturaleza son de consumo masivo".