Papel higiénico
Papel higiénico
Redacción EC

La Gerencia de Estudios Económicos (GEE) de Indecopi calculó que tras la desarticulación del , el ahorro potencial a la ciudadanía peruana asciende a un aproximado de S/1.144,40 millones desde el 2015 (fecha en la que este fue desarticulado).

Indecopi recordó que, en el 2015, la Comisión de Defensa de la Libre Competencia (CLC) desactivó dicho cartel empresarial formado por las empresas , las cuales tenían una participación de mercado de alrededor de 90% en la comercialización de papel higiénico.

Asimismo, las mencionadas empresas tenían una importante participación en la comercialización de otros productos de papel tissue como servilletas, papel toalla y faciales.

Los productos mencionados son ofrecidos por Kimberly Clark y Protisa tanto a familias como a empresas e instituciones a nivel nacional; y, según precisó Indecopi, estas firmas elevaron concertadamente el precio durante los años 2005 al 2014.

La CLC logró desactivar el cártel del papel higiénico gracias al Programa de Clemencia, al que se acogieron los integrantes del mismo aportando información importante, con la cual la autoridad pudo confirmar el acuerdo ilegal y desactivarlo.

Además, impuso multas a otros participantes por un monto de S/52'095.717 y ordenó medidas correctivas para que no vuelvan a incurrir en dicha práctica.

La resolución de esa fecha no fue apelada por las empresas denunciadas (Kimberly Clark y Protisa).

LA ESTIMACIÓN
Sobre la base de información del gasto anual de los hogares peruanos en papel higiénico desde 2003 hasta el 2016, disponible en la Encuesta Nacional de Hogares del INEI, la GEE empleó un modelo econométrico para estimar el sobregasto promedio anual que realizaba una persona en papel higiénico, debido a la existencia del cártel. Según la entidad, el sobregasto promedio estimado anual fue de S/1,80.

El monto del potencial ahorro (S/1.144,40 millones), de acuerdo a Indecopi, es un 410% más que la multa exonerada a Kimberly Clark, ascendiente a S/171,66 millones (100%), y a Protisa, de S/ 52,10 millones (50%). Dicho monto corresponde al sobrecosto que hubiera impuesto el cártel a las familias peruanas, en caso éste siguiera operando.

Desde el 2012, año en el que la primera empresa se acogió al Programa de Clemencia peruano, Indecopi resaltó que se han desactivado cárteles de farmacias, de gas licuado de petróleo GLP, de papel higiénico, entre otros.

El Programa de Clemencia, explicó la institución, ofrece como incentivo una exoneración o reducción de la sanción a los infractores que denuncien y presenten pruebas sobre la existencia de un cártel, impulsando así la desestabilización de los cárteles ya existentes y disuadiendo la formación de cárteles nuevos, ya que genera desconfianza y sospecha entre sus miembros.

"Los Programas de Clemencia eficaces permiten desarticular a los cárteles que de otro modo podrían pasar desapercibidos y seguir imponiendo sobreprecios a sus productos, afectando directamente a los consumidores", puntualizó Indecopi.