PABLO LEÓN-PRADO DULANTO*

El Perú es hoy un país muy diferente del que teníamos en el 2001. Veamos algunas diferencias importantes que se han dado en los últimos 15 años:


► En julio del 2001, el precio promedio del cobre, la principal exportación peruana era de US$0,68 la libra; hoy ronda los US$2 dólares.
► El precio promedio de la onza troy de oro era entonces de US$266. Hoy está alrededor de US$1.200.
►En el 2001, la remuneración de los pasivos en moneda extranjera en el país superó el 5% en promedio, hoy está alrededor del 0,5%.
► La tasa de interés del bono del Tesoro americano a 10 años estuvo en julio del 2001 en promedio, alrededor de 5,01%. Hoy, está alrededor de 1,75%.
► Hace 15 años, el Perú no tenía grado de inversión, mientras que en la actualidad sí tiene este ráting por las tres clasificadoras de riesgo más importantes del mundo.

Definitivamente el contar con esta clasificación de riesgo crediticio nos da un acceso financiero a un club privilegiado, tanto en tasas como en volúmenes de fondeo.

Estas no son las únicas diferencias sustanciales, pero son suficientes para hacernos otra pregunta: ¿qué cosa sí tienen en común el Perú de julio del 2001 y el Perú de febrero del 2016? El precio del . En ambos momentos, el alcanzó los S/3,50.

¿Tiene esto sentido? Revisamos 240 observaciones que correlacionan el tipo de cambio con el precio del cobre en términos de dólares por libra –tomando como referencia los precios promedio mensuales desde enero de 1995 hasta el mismo mes del presente año– y vemos que el tipo de cambio tiene una correlación negativa con el precio del cobre de -36,93%, lo que quiere decir que cuando sube el precio del cobre, baja el tipo de cambio. Del mismo modo, la relación que existe entre la evolución del precio del oro con la del tipo de cambio es de -40,65%, un poco mayor que la anterior.

COMPARACIONES ADICIONALES
Si analizamos otras variables macro comparativas del año 2001 versus la actualidad, vemos que la situación hoy en día es largamente superior. Por ejemplo, las Reservas Internacionales Netas (RIN) en aquel momento eran de alrededor de US$8.613 millones, hoy son de alrededor de US$61 mil millones y la posición de cambios del BCR, que registra la diferencia entre activos y pasivos en moneda extranjera, es de aproximadamente US$25 mil millones.

Esta posición de cambios fue construida, básicamente, durante todos los años en que hubo muchas presiones a la baja en el tipo de cambio. Alcanzó su mayor nivel a finales del 2013, cuando sumaba unos US$40.521 millones. Desde ese entonces, el BCR ha intervenido en el mercado profesional de divisas, con ventas de dólares para suavizar la subida del tipo de cambio. Entre el 2014 y 2015, esta posición de cambios se ha reducido, básicamente por estas intervenciones, pero no debemos olvidar que subió mucho también por las intervenciones que hizo de manera inteligente el BCR cuando había muchas presiones a la baja del tipo de cambio. Otros bancos centrales de América Latina no tomaron este camino.

Actualmente, se menciona que en el Perú el dólar se ha elevado menos que en otras economías de la región, como Colombia, Chile y México, y que ello podría ser un indicador de que aún podría seguir subiendo. Pero en el Perú el tipo de cambio también bajó mucho menos con respecto a otras economías en la época del ‘boom’ de los commodities y la apreciación de las monedas de mercados emergentes, porque el BCR intervino comprando dólares, ganando reservas y ganando posición de cambios.

Si el BCR no hubiera comprado tantos dólares, quizá la moneda norteamericana en aquellos años de altos precios de los minerales habría bajado mucho más del S/2,55 en el que estuvo en enero del 2013.

Otros analistas sostienen que el dólar se ha apreciado porque han salido capitales del Perú. Esto es totalmente falso. Durante los últimos tres años, el encaje en dólares, producto de los depósitos  en la banca, ha crecido en cerca de US$8.200 millones. Por lo tanto, en términos netos no ha habido salida de capitales, sino lo contrario.

Si tomamos en cuenta el pico de las RIN, en diciembre del 2013, estas fueron de US$65.663 millones. Al cierre del año 2015 estas alcanzaron la suma de US$61.485 millones. Esta reducción se debe básicamente a la ya mencionada disminución de la posición de cambios y también a la pérdida de valor frente al dólar de otros activos en los que están invertidos las RIN, otras divisas y el oro. Pero, por otro lado, esta disminución ha sido compensada con el incremento de los depósitos en el sistema financiero en moneda extranjera.

2015 VS. 2008
Si bien en los últimos tres años ha habido una caída importante de los términos de intercambio, los precios actuales del cobre son sustancialmente mayores a los precios del año 2001, cuando el tipo de cambio estaba también en los niveles actuales. La producción minera de cobre crecería este año hasta cerca de 2,5 millones de toneladas anuales, lo que significaría un incremento de producción de cerca del 45% respecto al alcanzado en el año 2015 y aproximadamente 78% de lo alcanzado en el 2014, lo que ayudaría a achicar o cerrar el déficit comercial este año, aún a los precios actuales del cobre.

Si bien el año pasado el país alcanzó el déficit de balanza comercial más alto de la historia –US$2.850 millones, aproximadamente–, las RIN equivalen a 21,40 veces ese déficit. En 1998, el Perú tuvo su segundo déficit comercial importante, US$2.462 millones. Sin embargo, en ese entonces, las RIN equivalían a solo 3,73 veces el déficit comercial.

Comparemos ahora el momento actual con otra referencia, el 2008, cuando estalló la crisis financiera internacional. Durante el peor momento de esta crisis, el tipo de cambio llegó a S/3,265, con un precio del cobre de alrededor de US$1,80 la libra. Hoy, el precio del cobre está alrededor de US$2,07 la libra. Las RIN en el 2008 alcanzaron la suma de US$31.196 millones, y al cierre del 2015 están casi al doble.

Si el Perú está en mejor estado que en el 2001 y que en el 2008 en tantos frentes, ¿por qué nuestra moneda ha perdido tanto valor? En la medida que esta pregunta no tenga respuestas fundadas, podríamos pensar que el tipo de cambio está demasiado alto.

LO QUE PODRÍA VENIR
Es muy difícil predecir el futuro, pero parecería que la Reserva Federal reducirá el ritmo de alza de tasas, pues la fortaleza del dólar está importando deflación hacia ese país. Además, en la medida que los indicadores macroeconómicos se vayan deteriorando por la coyuntura internacional y porque es uno de los ciclos más largos de crecimiento económico en la historia –78 meses continuos– las expectativas de subida de tasas irán a la baja y esto debilitaría al dólar.

El ciclo a la baja de los commodities estaría llegando a su fin: se sustenta cada vez más en grandes apuestas especulativas cortas y menos en fundamentos de stocks. A los precios vigentes, mucha producción minera podría detenerse y vendría un rebote en los precios este año o el 2017.

En algunos países europeos y en Japón, los bancos centrales están remunerando negativamente los depósitos. ¿Dónde irá ese capital? Si el dólar pierde “vapor”, muchos de estos capitales terminarían yéndose a Latinoamérica, a países con buenos fundamentos como el Perú. Si en un futuro, la FED aplicara la política de remuneración negativa, el dólar se caería contra muchas monedas, sobre todo contra las de exportadores de materias primas y, en especial, contra las de productores fuertes de oro y plata.

*Economista y consultor financiero.

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