La calificadora proyectó que el crecimiento medio para la región será de alrededor del 2.4% para este año. (Foto: GEC)
La calificadora proyectó que el crecimiento medio para la región será de alrededor del 2.4% para este año. (Foto: GEC)
Redacción EC

La calificadora de riesgo previó hoy, a través de un reporte, Perú que alcanzará un crecimiento superior al 3% en el presente año, impulsado por la “fuerte demanda interna".

“La fuerte demanda interna, particularmente en inversión, respaldará un crecimiento de más del 3% en Colombia y Perú”, afirmó Moody’s.

La calificadora proyectó que el crecimiento medio para la región será de alrededor del 2,4% para este año, en comparación con más del 4% registrado en el periodo 2010-2013.

“Pronosticamos que la mayoría de las economías de la región se expandirán en aproximadamente un punto porcentual menos en 2020-21 que en 2010-2018”, indicó.

Adicionalmente, en el futuro previsible, el crecimiento de tendencia se mantendrá por debajo de los niveles vistos en los últimos 20 años y el bajo crecimiento complicará la gestión fiscal para la mayoría de los soberanos de la región.

La mayoría de los gobiernos de América Latina disminuirá su déficit fiscal o lo mantendrá en niveles similares a los de 2019.

Anotó que el desempeño del crecimiento el próximo año de la región será variado, con grandes economías rezagadas.

Precisó que en Argentina, se espera que la recesión se extienda hasta 2020. En tanto, el crecimiento será mayor este año en México y Brasil, "pero esperamos tasas anuales del orden de solo 2% o menos en ambos casos".

Apuntó además que el crecimiento del PBI de Chile se mantendrá por debajo del 3% "a medida que el creciente descontento social continúe pesando sobre la demanda interna y persistan los vientos en contra externos".

“Vemos que la actividad económica en la región se acelerará en 2021 pero se mantendrá relativamente débil, con la expansión del PBI real de la mayoría de las economías por debajo del 3%”, subrayó.

Moody’s enfatizó que la evolución de la política interna introduce un riesgo a la baja en las perspectivas de crecimiento.

“Esperamos que las tensiones sociales sigan siendo un tema clave en 2020 y más allá, ya que es poco probable que un crecimiento relativamente bajo reduzca materialmente la desigualdad de ingresos o mejore la dinámica del empleo”, puntualizó.