"Un emprendimiento social tiene como fin ser sostenible"
"Un emprendimiento social tiene como fin ser sostenible"
Abraham Taipe Ballena

En estos momentos, Javier García Blasquez debe estar reunido con algún grupo de emprendedores sociales en una de las 25 regiones del país. Como coordinador del premio de la , Blasquez debe recorrer el Perú en busca de jóvenes que deseen mostrar su idea de cambio social. El tiempo apremia: las inscripciones para el concurso cierran el 16 de junio.

En conversación con El Comercio, el entrevistado dice, entre otras cosas, que la base del emprendedurismo social es el voluntariado. "Muchas universidades del interior del país lo están interiorizando".

También explica que es importante que los emprendedores sociales sepan que su iniciativa debe llegar a ser sostenible en el tiempo. "Hay varios proyectos que lo han logrado como L.O.O.P, Yaqua, Un Millón de Niños Lectores, entre otros".

Para concursar la edad máxima es 29 años y la iniciativa no debe ser un proyecto sino estar funcionando desde hace seis meses como mínimo. Las inscripciones se pueden realizar en este enlace: .

Protagonistas del Cambio cumple su sexta edición, ¿por qué la universidad apostó por este premio?

Marina Rodriguez, CEO de Laureate en Perú, trajo esta iniciativa al Perú porque vio un programa similar en otras universidades del consorcio al que pertenece la UPC. Se lo comentó al entonces decano de la Facultad de Negocios y desde entonces lo organizamos. 

¿Cuántas postulaciones han recibido en todas las ediciones?
El año pasado recibimos unas 300, provenientes de 21 regiones del país. Obviamente, en el primer año fueron 50 y luego fue creciendo. Ahora los emprendimientos están en auge y esperamos superar la cifra del 2015..

¿Qué emprendimientos sociales significativos han ganado en el último quinquenio? 
Cada año hay proyectos muy inspiradores. Por ejemplo, estuvo CREA (Centro de Rescate Amazónico) que empezó de una forma curiosa. Unos jóvenes rescataron un manatí en la selva y pasaron mil penurias para rehabilitarlo. Hoy CREA es parte del circuito turístico de Iquitos y ha impactado en la educación medioambiental.

También está el programa Kúrame, que busca acompañar a las personas que están en los hospitales. O el emprendimiento Uniendo Sonrisas de Ronald Almeyda, que busca la inclusión de los jóvenes con habilidades diferentes. Otros dos grandes ejemplos son Un Millón de Niños Lectores y Recidar. El primero es una apuesta con formar bibliotecas públicas en todo el país y el segundo busca la reutilización de objetos para beneficio de personas de bajos recursos económicos. 

¿De qué manera se garantiza la participación de emprendedores de todo el país?
Estamos difundiendo el concurso en el interior del país. La semana pasada estuve en la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) y la UPN. También he ido a Tumbes a una reunión con emprendedores sociales, igualmente sucedió en Cusco. Me han invitado a Huamanga y así voy yendo a difundir el emprendimiento social y el concurso.

Para la elección de los 10 ganadores, ¿qué se privilegia el impacto o la originalidad?
Hay variables ya establecidas. Un grupo académico de la UPC analiza a todas las postulaciones teniendo en cuenta el impacto, los beneficiarios, la sostenibilidad, replicabilidad y demás. Cada trabajo es revisado por tres especialistas para obtener una nota. Luego los líderes de los 20 mejores proyectos puntuados son traídos a Lima con todos los gastos pagados.

El año pasado había una emprendedora social de Puno con una discapacidad motora y trajimos también a su acompañante. Un año antes una quechua hablante vino son su traductora. Por último, los 20 tienen que sustentar su proyecto ante un jurado del sector privado, de allí salen los 10 ganadores, que reciben un premio en efectivo y capacitación por un año. 

-EL EMPRENDURISMO SOCIAL EN LA ACADEMIA
En el campo académico la promoción del emprendimiento va más por el lado de “startups”, ¿qué sucede con los emprendimiento sociales?
El emprendimiento social es algo que está creciendo en el país, pero todavía no estamos al nivel de Chile, que lidera la producción académica en este campo a nivel latinoamericano. También hay una disyuntiva, muchas personas realizan acciones sociales o voluntariados, pero luego dicen: “debo trabajar”. Hoy no existe legislación sobre las empresas sociales, hay un vacío legal allí.

Los emprendedores sociales deben lograr que su iniciativa sea sostenibles, ese es el paso superior. En otras palabras, lo que un emprendedor hace con amor debe alcanzarle para hacerlo toda la vida, que puedan trabajar en ello.  

¿Y las universidades promueven el emprendedurismo social o básicamente nace de los alumnos? 
En la Universidad Andina del Cusco se promueve en varias carreras. En la Universidad Continental hay un área de voluntariado. En otra de Chiclayo los alumnos deben inscribirse en programas de voluntariados. Ya se está poniendo en proceso formativo, pero apenas es un bichito. 

Además de Protagonistas del Cambio, ¿qué otros concursos premian a los emprendedores sociales? 
Nosotros somos un estadio intermedio, premiamos a iniciativas sociales que están dando sus primeros pasos. Para el caso de ideas, por ejemplo está el premio Para Quistarse el Sombrero (PQS) y para proyectos mucho más consolidados está Kunan (Grupo Telefónica) y EmprendeAhora (Grupo Invertir).

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