InRetail compró el 100% de Quicorp por US$583 millones.
InRetail compró el 100% de Quicorp por US$583 millones.
María Rosa Villalobos

La consolidación del mercado de cadenas de en manos de tras su anuncio de adquisición del holding Quicorp no tardó en generar reacciones de grueso calibre.

Políticos y algunas autoridades advirtieron sobre la presunta creación de un monopolio en el ‘retail’ farmacéutico, que tendría en su poder a las dos cadenas líderes, Inkafarma y , así como a otras dos marcas que eran parte del portafolio de Quicorp: Arcángel y Fasa.
Ello, argumentaban, tendría como consecuencia el aumento de los precios de los medicamentos.

Además, la operación ha puesto bajo los reflectores el anteproyecto de ley de control previo de fusiones y adquisiciones presentado la semana pasada por el congresista aprista Jorge del Castillo.

El parlamentario anunció que se prevé acortar el plazo de recepción de comentarios para su iniciativa hasta el 14 de febrero, de manera que esta pueda ser debatida por el Congreso lo más pronto posible.

La propuesta de Del Castillo fue respaldada en las últimas horas por el ministro de Salud, Abel Salinas, y por el defensor del Pueblo,. Asimismo, el oficialista Guido Lombardi, presidente de la Comisión de Economía del Congreso, aseveró que acelerará la entrada en agenda del proyecto.

En tanto, el presidente de la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso, Miguel Castro, anunció que convocará para mañana a una sesión de su grupo de trabajo a fin de discutir la transacción. Serán citados la ministra de Economía, Claudia Cooper; el presidente del Indecopi, Ivo Gagliuffi; y el defensor del Pueblo.

Por su lado, el gerente general de Inkafarma Rafael Dasso –quien el sábado declaró a El Comercio que Inkafarma y Mifarma no cambiarían sus estrategias de precios– volvió a buscar la confianza de los consumidores y autoridades y descartó que los medicamentos se vayan a encarecer.

“Lo que vamos a poder lograr es tener una mejor distribución a nivel país y seguir creciendo con precios económicos”, dijo Dasso ayer en una entrevista en RPP.

Fuente: InRetail / Quicorp / Kallpa
Fuente: InRetail / Quicorp / Kallpa

MITOS Y VERDADES

Dado el revuelo generado, conviene aclarar algunos conceptos y datos vertidos desde que la compra fue anunciada el pasado viernes.

► ¿Tras la adquisición de Quicorp, Inkafarma incrementará su participación del mercado total de farmacias a más de 80%? ¿Tendrá, entonces, un monopolio?

Inkafarma tendrá, tras la compra, más de 80% de participación del mercado de cadenas de farmacias en volumen de ventas, según cifras de la consultora IMS reveladas por la empresa.

Sin embargo, esto no implica que vaya a ser la única opción para los consumidores, ni que vaya a estar en posición de aumentar los precios sustancialmente por encima de sus costos o de reducir la calidad de sus productos o servicios.

Es decir, no se puede concluir tan fácil ni rápidamente que tendrá poder monopólico.

Christian Chávez, socio de Baxel Consultores, resalta que, antes de preguntar cuál será la participación de mercado de Inkafarma luego de la compra, se debe tener claro cuál es el mercado en el que esa cuota será calculada.

Por ejemplo, desde el punto de vista geográfico, tanto Quicorp como Inkafarma centraron su estrategia principalmente en Lima y en áreas urbanas.

“La participación de ambas será muy distinta si evaluamos el impacto de la transacción en áreas rurales, en provincias o en Lima”, explica Chávez.

Por otro lado, si se mide la participación acumulada de Inkafarma tras la compra de Quicorp, incluyendo todas las boticas, y no solo las cadenas modernas, la cifra de cuota de mercado se reduce a a alrededor de 45%, según un cálculo de la empresa con las cifras de IMS.

Asimismo, detalla Chávez, si se tiene en cuenta que la mayoría de los medicamentos se adquiere en centros de salud y no en farmacias, la cuota de mercado de estas empresas y su eventual poder en este también se relativizan.

► ¿Van a subir los precios de los medicamentos tras la compra de Quicorp?

Es imposible saberlo a priori. En primer lugar, no está claro que Inkafarma tenga poder monopólico. Como ya se explicó, para establecer si se da esta situación, debe analizarse su participación en los mercados relevantes, ya sea por zonas geográficas o por productos.

También deben tenerse en cuenta otras consideraciones, como la existencia de barreras a la entrada de nuevos competidores, algo que no parece existir en el mercado de ‘retail’, en general, y en el de farmacias, en particular, dado el acelerado ritmo de apertura de locales de farmacias, no solo de Inkafarma y de Mifarma.

Por otro lado, la mayor escala obtenida por Inkafarma le puede permitir ganar eficiencia y tener una mejor posición de negociación con sus proveedores. Si en determinados mercados la empresa siente la presión competitiva –real o latente–, esto se puede traducir en reducciones de precios, en lugar de los temidos incrementos.

Como informó ayer nuestro suplemento Día1, farmacéuticas como Bayer comenzarán a comercializar medicamentos de bajo riesgo sanitario en canales de autoservicio, como supermercados e incluso bodegas. En esos productos, por lo tanto, Inkafarma estará aun más lejos de tener un monopolio.

► ¿La ley peruana vigente permite que Indecopi evalúe e, incluso, prohíba, la fusión o adquisición de compañías?

No. En el Perú no existe una ley de control previo de fusiones y adquisiciones. Por ello, el interés del congresista Del Castillo de impulsar una norma en ese sentido, como antes lo hiciera su colega Yohny Lescano. La única excepción es el sector eléctrico, que sí cuenta con regulación específica para el control previo de concentraciones.

Por cierto, es falsa la tesis de que la Constitución prohíbe los monopolios. Lo que dice la Carta Magna es que el Estado “combate toda práctica” que limite la libre competencia, como los cárteles de precios, y también el abuso de posiciones dominantes o monopólicas, con lo cual admite que estas últimas pueden existir.

Alejandro Falla, socio de Bullard Falla Ezcurra +, asegura que el Perú cuenta con los instrumentos suficientes para combatir el abuso de posición de dominio. En cambio, el control de fusiones puede convertirse en una barrera burocrática.

“El funcionario tiene que empezar a imaginar qué ocurrirá en el futuro si se deja pasar una operación. Al predecir el futuro cometen infinidad de errores”, explica Falla.

En cambio, la abogada Tania Zúñiga, quien asesoró a Del Castillo en la elaboración de su anteproyecto, recuerda que entidades como la OCDE y el Banco Mundial se han pronunciado “en reiteradas ocasiones” a favor de la puesta en vigencia de esta normativa.

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