AELU desde el aire. El terreno de Pueblo Libre lo comparte con el colegio La Unión, gracias a un convenio.
AELU desde el aire. El terreno de Pueblo Libre lo comparte con el colegio La Unión, gracias a un convenio.
Christian Lengua

Así como esta semana el Ministerio de la Producción () anunció la posible reapertura de los , otros negocios están a la espera de volver a funcionar. Entre ellas, las academias deportivas que tuvieron que cerrar desde marzo y están dispuestas a cumplir con todos los protocolos para su regreso.

Al respecto, la ministra de Economía, María Antonieta Alva, indicó que el inicio de la fase 4 de la reactivación económica –donde fueron comprendidas las academias deportivas—, se retrasó hacia fines de setiembre o inicios de octubre.

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La Asociación Estadio La Unión (AELU), centro deportivo fundado en 1953, cuenta con academias de alrededor de 15 disciplinas como atletismo, bádminton, básquet, béisbol, esgrima, frontón, fútbol, tenis vóley, entre otros.

Hasta antes del cierre, atendían en horario corrido desde las 6 a.m. los siete días de la semana. En el verano, tuvieron 4.500 alumnos inscritos entre asociados y no asociados. Además de las academias, tenían alquiler de canchas y campeonatos internos. Ahora, tienen la tarea de mantener las instalaciones en buen estado hasta que les den el pase para la reapertura.

“El trabajo de mantenimiento antes de la pandemia, lo ejecutaban 55 trabajadores en dos turnos. Ahora, lo hacen 15 personas en un solo turno. El resto de trabajadores realizan labores de manera remota como cobranzas, secretaría, contabilidad, eventos especiales, marketing, programas al adulto mayor y personas con habilidades diferentes”, señaló el presidente de AELU, Jimmy Shimabukuro.

En tanto, Felipe Agena, gerente general de la asociación refirió que ante la paralización de actividades por la inmovilización obligatoria y las restricciones de prácticas deportivas, tuvieron que reestructurar todo el equipo de trabajo. De cara a la reapertura, vienen coordinando con otros clubes para “hacer notar que somos entidades que promovemos el deporte y por ello nos preocupamos por el mantenimiento de la salud física y mental”.

Expresó asimismo que cuando vuelvan a abrir sus puertas, será por etapas, y en primer lugar serán las actividades deportivas al aire libre y siempre respetando los protocolos que se han implementado también en las diferentes federaciones.

“Pensamos que nuestros clubes son lo más seguro para la práctica deportiva, pues se puede controlar con mayor rigurosidad los ingresos, aforos, tiempos de permanencia, horarios, así como los protocolos de bioseguridad”, añadió Shimabukuro.

La asociación ya presentó todos sus planes de protocolos ante el Minsa, Sunafil, Municipalidad de Pueblo Libre y el IPD. “Lamentamos no poder atender a nuestros asociados y la comunidad en general. Estamos a la espera que el gobierno nos autorice para reiniciar las actividades deportivas, que contribuyen con la población”.

NATACIÓN SIN FONDOS

La situación de las Academias de Natación en el Perú es acaso más urgente. Con gastos de mantenimiento bastante altos, calculan pérdidas hasta el momento del 50% del ingreso bruto anual. Se calcula que existen entre 100 a 150 academias de nado a nivel nacional.

Ricardo Caillaux, presidente de la Asociación Peruana de Academias de Natación es un convencido que este deporte puede y debe ser la solución para combatir la pandemia si se desarrolla en un ambiente controlado. “Nosotros debemos estar operando desde el día uno, porque damos un servicio importante a la comunidad que no solo es deporte sino salud”.

Según estudios realizados, el cloro que tienen las piscinas hace que el virus no sobreviva, lo cual ya ha sido declarado en países, Inglaterra, Francia, Italia y España. Caillaux explicó que hay que cuidarse en el ingreso y salida de la piscina y es por ello que han presentado un protocolo al Minsa con el debido distanciamiento social, sin vestuarios ni duchas.

El costo mínimo para que pueda respirar una piscina de 25 metros, recirculando el agua, echándole cloro es entre S/ 8 mil y S/ 10 mil. Y hay academias que tienen más de una piscina. Otra preocupación son las personas que trabajan en estas academias como profesores, mantenimiento y administrativos. Caillaux calcula que son alrededor de 5 mil. En este momento, luego de casi 6 meses, algunas academias ya cerraron definitivamente, señaló.

Pone como ejemplo, que la Federación Peruana de Natación viene entrenando con sus deportistas de élite desde junio, y se les ha hecho constantes pruebas de COVID-19 y ninguno ha dado positivo.

“Estamos listos para operar, esperamos que para la quincena de setiembre estemos operativos. Se viene el verano y vamos a cumplir con todos los protocolos de bioseguridad”, apuntó Caillaux.