ProFuturo AFP: Régimen laboral juvenil aumentará empleo formal
ProFuturo AFP: Régimen laboral juvenil aumentará empleo formal

Waldo Mendoza / Director académico de Planeamiento yEvaluación de la PUCP

Un gobierno exitoso debe mostrar cifras de fuerte crecimiento del . Lo que no está muy claro es qué determina que el empleo crezca o se reduzca. El error de diagnóstico puede conducir a errores de economía y política. Para muestra, la ‘ley pulpín’.

Simplificando la discusión, hay dos visiones sobre cómo generar empleo
En un frente están quienes consideran que los costos salariales (salarios y los costos asociados, como la CTS) en el Perú son muy altos y eso es lo que impide a los empresarios contratar más trabajadores. Si se bajan los salarios, o los costos asociados, la mano de obra se abarata, se hace atractiva para los empresarios y por eso se genera más empleo. Es la lógica de la ‘ley pulpín’.

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En el otro frente, en el que me incluyo, el diagnóstico es simple, como en el texto “Macroeconomía” para ‘pulpines’ de Blanchard. Existe una relación lineal entre el empleo y la producción, que se origina en una función de producción con productividad del trabajo constante. En esta visión podría no existir el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, y el empleo crecerá si crece la producción y se caerá cuando se caiga la producción.

Para que crezca el empleo, entonces, debe crecer la producción. ¿Y de qué depende la producción? En los sectores primarios como la minería, la pesca y la agricultura, la producción depende de factores como el clima y la abundancia de recursos para explotar. Estos sectores operan a pleno empleo y la influencia de la política económica sobre ellos es limitada.

En los sectores no primarios, como la industria, la construcción o el comercio, las empresas trabajan por debajo de su potencial, por lo que la producción puede reaccionar rápido a una mayor demanda.

En el Perú, los sectores no primarios representan como el 80 % del PBI, por lo que no es exagerado decir, en el agregado, que el empleo depende de la producción y la producción depende de la demanda.

¿Qué muestran las cifras? Una estrechísima relación entre el empleo, medido por el empleo urbano en empresas de más de 10 trabajadores, y el PBI, medido por el PBI no primario. Como ejemplo, en el primer semestre del 2008, cuando crecíamos a 11% anual, el empleo crecía a 9%. En el primer semestre del 2009, cuando la economía se enfrió debido a la crisis internacional, la tasa de crecimiento del PBI se redujo a 1 % y la del empleo a 2,3%.

Si el empleo depende del producto y este de la demanda, hay que actuar sobre la demanda para generar empleo. ¿Y de qué depende la demanda?

En parte de factores que no controlamos, como el precio internacional de las materias primas o la tasa de interés internacional. Pero en parte depende de factores en los cuales tenemos cierto control, como la inversión pública y las inversiones en el marco de las asociaciones público-privadas, variables vinculadas a la labor del Ministerio de Economía y Finanzas, o el costo y la disponibilidad del crédito bancario, variables asociadas al quehacer del Banco Central de Reserva del Perú.

Mi impresión es que, en este año, para crecer y generar empleo hay que concentrar la atención en la política macroeconómica y dejar a un lado los distractores de dudoso efecto sobre el empleo como la ‘ley pulpín’, la Ley General del Trabajo o el alto grado de informalidad de la economía peruana.

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