Milpo recompró 2.75% de sus acciones comunes en la BVL
Milpo recompró 2.75% de sus acciones comunes en la BVL
Manuela Zurita

Compañía Minera Milpo SAA comunicó el jueves pasado que ha decidido no continuar con el proceso de evaluación para la adjudicación del proyecto cuprífero , ubicado a 3.950 msnm en terrenos de la Comunidad Campesina Michiquillay y de la Comunidad Campesina La Encañada, en la provincia y región de Cajamarca. Este proyecto está valorizado en US$2.000 millones según Proinversión, y el monto equivale al 50% de la inversión que ese organismo del Gobierno planea destrabar en proyectos de infraestructura este año.

El interés de la minera del grupo brasilero Votorantim Metais por desarrollar el proyecto fue expresado al gobierno de Ollanta Humala el 5 de junio de 2015 a través de la presentación de un Iniciativa Privada Autosostenible (IPA). La compañía  buscaba así hacerse cargo del proyecto diez meses después que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenara en medio de intensos conflictos sociales que el proyecto aurífero Conga no podía ejecutarse y seis meses después de que en ese escenario la corporación minera Anglo American -dueña por alrededor de una década de Michiquillay-  lo devolviera al Estado.

El proyecto está de nuevo en la arena del Ejecutivo, que horas después del anuncio de Milpo dejó en claro a través un comunicado que el Ministerio de Energía y Minas (MEM) encargará a ProInversión que convoque a una licitación pública internacional del proyecto hacia el segundo semestre de este año. En el cuarto trimestre se adjudicará, informó la agencia estatal en el comunicado.

¿POR QUÉ SE FUE MILPO DEL PROYECTO? 
Según explicó Milpo a través del hecho de importancia presentado a la Superintendencia del Mercado de Valores y ProInversión en el comunicado, no lograron ponerse de acuerdo sobre el IPA. “La modalidad de valorización, planteada por ProInversión y el MEM, supone una contraprestación a favor del Estado más elevada que la planteada en la propuesta de iniciativa privada, y supone mejores condiciones de desarrollo de la población peruana y, en particular, del área de influencia del proyecto, localizado en Cajamarca”, precisó la institución pública.

Aunque es posible que los detalles de la negociación tarden en salir a la luz, es posible que la puja entre la empresa y el gobierno haya estado centrada en la velocidad de la ejecución de la inversión, sugirieron analistas. La empresa habría buscado implementarlo en etapas, el gobierno habría procurado una inyección total de capital.

Aun así, hay dos elementos que hacen pensar que el proyecto no es tan atractivo para la compañía minera. Por un lado, el precio del cobre. Al respecto Héctor Collantes, analista jefe de Credicorp Capital, explicó que sólo cuando la libra alcance los US$3 los analistas globales, como la consultora Wood Mackenzie, estiman que se reactivarán las operaciones nuevas de este metal. Hoy su precio ronda US$2,7 la libra.

Por otro lado, la conflictividad social de Cajamarca también desalentaría la apuesta, explicaron en la Sociedad Nacional de Minería Petróleo y Energía (SNMPE). El gremio puntualizó que en la región existen unos US$10.000 millones paralizados en proyectos mineros y que mientras no se encuentre una solución de paz social asociada al actividad no habrá condiciones para invertir.

PROCESOS INTERNOS 
Habría, asimismo, factores endógenos a la compañía que empujan la decisión. Para Carlos Rojas, CEO de Andino Asset Management, Milpo está “ordenando” la casa para poder llevar a adelante el proceso de salida de la Bolsa de Valores de Lima (BVL). La compañía cotiza desde hace unos 30 años en la plaza local. El 27 de octubre pasado comunicó la decisión de deslistarse y comprar las acciones de sus inversionistas.

Entonces, señaló que pagaría S/2,95 por acción (cuando valían S/2,90). La oferta inicial deberá ser contrastada con el resultado de la valorización independiente de la acciones de la minera, que debería estar lista en dos o tres meses. La semana próxima la empresa convocó a una reunión a fin de elegir la firma que asumirá esa tarea. “La empresa estaba generando mucha caja”, ilustró Rojas, para explicar el porqué del adiós a la BVL.

En esa línea, tanto Rojas como Collantes descartaron que la decisión de salir de Michiquillay impacte de alguna manera en el proceso de desvinculación con la plaza limeña. “Era un plus y el mercado no lo tenía en su valorización”, dijo el primero, en particular sobre el efecto en la acción. “Las decisiones de hacer esto [de deslistar] son más corporativas. Este evento [la decisión de no continuar en Michiquillay] no debería afectar el plan de deslistar”, dijo Collantes.

Al mismo tiempo, Rojas apuntó que Milpo se ha puesto como meta estar entre los diez mayores productores de zinc del mundo, lo que podría haber asimismo incidido en la decisión de dejar Michiquillay. El precio de este metal creció 60% el año pasado, alcanzando máximas de US$2.900/tm en noviembre pasado y US$2.894/tm en febrero pasado. Ayer viernes el futuro de zinc a tres meses cotizaba US$2.831/tm en la Bolsa de Metales de Londres. “Internamente están decidiendo hacia dónde ir”, analizó Rojas.

En efecto, el peso de Milpo se hace sentir en la cartera global de zinc, cada vez más ajustada por el agotamiento de las reservas de antiguos yacimientos en operación. Junto a Compañía Minera Volcan, Milpo declaró en fuerza mayor el abastecimiento del metal debido a las lluvias estivales con intensidades fuera de lo normal que han afectado el transporte de concentrado de mineral de la costa a la sierra.

Hasta ahora han sido las únicas dos compañías en declarar paralizado el suministro. Así, según reportó "Bloomberg" ayer por la mañana, dicha situación ha empujado el avance del metal en los últimos tres días y se espera que en el tercer trimestre llegue a US$3.200/tm.

En Perú, la compañía opera la Unidad Minera Cerro Lindo (Ica) y el Complejo Minero Pasco (Cerro de Pasco), en los que la producción de zinc representa el 77% y 78%, respectivamente. En estas operaciones también se explota cobre, plomo y plata.

IMPACTO 
Las versiones divergen en cuánto al ruido económico que genera la salida de Milpo del Michiquillay. Al respecto, Sergio Salinas, director de la Escuela de Gestión Pública en Universidad del Pacifico, explicó que la operación supone el 1% del PBI proyectado para este año por el gobierno, por lo que estima que  “no va a ser fácil llenar el espacio”.

“Lo que el Ejecutivo tiene que hacer es empujar los proyectos de inversión pública relacionados con las zonas afectadas por esta catástrofe [climática actual], no solo por la necesidad ineludible sino para compensar la menor inversión que se está viniendo”, analizó. En ese sentido, acotó que podría impulsar el mecanismo de obras por impuestos para tal fin.

Por el contrario, Collantes confiesa no advertir mayor impacto. “Me animaría a decir que esto va a tener un impacto muy bajo. Muchos pensaban que no era un proyecto tan real, que haya estado dentro de las expectativas este año”, afirmó.  “Sería una sorpresa positiva que se adjudique”, remató.

DATOS

US$715 millones de ingresos reportó Milpo  al cierre del 2016 y US$141,8 millones en ganancia neta, según resultados financieros publicados en la SMV.

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