(Foto: El Comercio)
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Manuela Zurita

traerá cola en el mercado de agroquímicos. Así lo advierte Harry Murillo, gerente comercial de Crop Science, la división agrícola de la multinacional Bayer.

Según el ejecutivo, tras el fenómeno climático, el sector ha reducido sus expectativas de crecimiento a más de la mitad este año, de 15% a 5%. Varios factores han incidido en este enfriamiento.

Si bien durante el fenómeno de El Niño costero las ventas se incrementaron –debido a la necesidad de controlar plagas y enfermedades– los magros resultados de las cosechas (menor calidad y rendimiento) han ajustado el bolsillo de los productores.

En el caso de los cultivos temporales, como el arroz, Murillo advierte una gran incertidumbre en cuanto a la toma de decisiones de siembra de la campaña chica (120 días, antes de setiembre).

Recuerda que la instalación del grano ocurrió tarde en el calendario agrícola, debido a la sequía registrada en el último trimestre del 2016, lo que generó un mayor ataque de plagas y enfermedades, y menores rendimientos.

Esta situación motivaría a los productores a saltarse las campañas chicas de cultivos que encajan con la del arroz, en particular la de menestras, de la cual se esperaban incrementos importantes, dice. Y es que la exportación de menestras en noviembre del 2016 sumó US$80,4 millones, con lo que creció 16% respecto al mismo mes el 2015, según reportó la Asociación de Exportadores (Ádex).

Otro factor que contiene la inversión de los agricultores es el rumor del advenimiento de un nuevo El Niño costero el próximo verano, como sucedió tras el FEN de 1925, cuenta Murillo. Al respecto, subraya la necesidad de contar con información experta.
Del lado de los cultivos permanentes, como los frutales de exportación, El Niño provocó un mayor gasto inicial para el control preventivo y reactivo de enfermedades.

En el caso de la uva de mesa, la incidencia del mildiú provocó un gasto hasta 50% mayor al previsto, puntualiza. No descarta que la persistencia de inóculo del hongo en la próxima campaña afecte los rendimientos.

Aun así, señala que las empresas agrícolas buscan este año reducir los gastos para paliar el mayor consumo de controladores.
Vale recordar que en agosto se inicia la campaña agrícola 2017-2018. Esta semana el Ministerio de Agricultura y Riego difundirá las intenciones de siembra respectivas.

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