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Un país dormido en sus laureles

Retroceso. Hoy la eficiencia del país aporta 0,2 puntos al crecimiento potencial, la cifra más baja desde los 80. 

Productividad

(Foto: Archivo)

El objetivo principal de cualquier país es, en teoría, alcanzar la prosperidad y que su sociedad tenga el máximo bienestar que le sea posible. Para lograr esto, una condición indispensable –aunque no suficiente– es lograr un crecimiento económico sostenido. Nadie puede lograr prosperidad y bienestar sin tener los recursos para hacerlo.

Para lograr un crecimiento sostenido, la clave pasa por fortalecer las estructuras de una economía. En términos técnicos, esto implica tener un crecimiento potencial tan elevado como las condiciones del país lo permitan. El crecimiento potencial es, precisamente, el dinamismo que un país puede mantener en el tiempo sin generar desequilibrios macroeconómicos. 

La evolución histórica del crecimiento potencial del Perú tuvo un capítulo positivo, pero en esta década las estructuras se han debilitado a niveles de los 90. De hecho, el Banco Central de Reserva (BCR) estima, en su último Reporte de Inflación, que el crecimiento potencial es 3,7% entre el 2016 y 2020; una cifra lejana del 5,6% potencial logrado a inicios de este milenio y atribuible a un país que se ha dormido en sus laureles en cuanto a potenciar los temas estructurales.

LOS DRIVERS

La fortaleza de las estructuras de un país se mide según el aporte de los factores de producción de los que se dispone. Normalmente, para cuantificar el crecimiento potencial de una economía, se consideran tres determinantes: el aporte de la acumulación de capital físico, el aporte de la fuerza laboral y lo que se conoce como la productividad total de factores (PTF).

La literatura económica es abundante sobre el rol predominante de la PTF en el crecimiento potencial de los países. En términos simples, esta productividad puede entenderse como la eficiencia con la que un país combina sus factores de producción.

Es justamente en este determinante clave que el Perú falla. Del 3,7% de crecimiento potencial, solamente 0,2 puntos porcentuales se explican por la PTF. Esta cifra es la más baja desde la década de los 80 y supone un desplome respecto a lo visto en la década pasada.

Esto quiere decir que la eficiencia del país tiene un aporte casi nulo en las estructuras de la economía.

¿Pero qué determina la PTF? Al ser un concepto amplio, es difícil encontrar un consenso sobre sus drivers. Ross Levine y David Renelt en 1992, y Norman Loayza, César Calderón y Pablo Fajnzylber en el 2005 resumen los determinantes en cuatro: el nivel de desarrollo del país (medido a través del PBI per cápita), la estabilidad macroeconómica, las condiciones externas (precios de exportaciones e importaciones) y, el más importante, las reformas estructurales como calidad del capital humano, apertura comercial, innovación, infraestructura, entre otros.

Alrededor de estas variables aparece lo que podría ser la debilidad más grande del Perú: existe evidencia cuantitativa de que la falta de reformas estructurales está minando el crecimiento potencial. De hecho, el BCR estima que estas reformas, entre el 91 y el 2000, aportaron 0,8 puntos porcentuales al crecimiento de la PTF. Entre el 2001 y 2010 la cifra cayó hasta 0,2 y, desde entonces, pasó a 0,1.

Las reformas que se dieron en los 90, como la adopción de la economía de mercado, la apertura al comercio exterior, la independencia del banco central, la creación de la Sunat, entre otros cambios, fueron claves para acelerar el crecimiento, que era casi cero a finales de los 80.

Es importante notar que, a partir del 2002, el Perú tuvo a su favor el choque positivo de precios de exportaciones más grande de su historia y, sin embargo, su impacto sobre la PTF fue limitado. Esto refuerza la importancia de las reformas estructurales por encima de los demás determinantes para incrementar la eficiencia en el país.

Al respecto, la autoridad monetaria tiene una estimación econométrica de la importancia de las reformas estructurales. En su Reporte de Inflación de diciembre del 2015, encuentra que estas tienen un impacto muy superior que la estabilidad macroeconómica e incluso que los vientos externos.

MOTOR TEMPORAL

A pesar de la debilidad en el componente más importante del crecimiento de largo plazo, el 3,7% de expansión potencial no es una cifra baja. Esto se explica por el aporte del stock de capital físico. Hace 62 años, Robert Solow y Trevor Swan encontraron que la inversión en capital físico es un driver importante para el crecimiento económico en los primeros estados de desarrollo de los países.  

El Perú, siendo un país con una brecha de infraestructura estimada en US$160.000 millones, tiene una ventaja que Xavier Sala-i-Martin denominó (en su tesis doctoral) la “convergencia condicional”, que implica que los países con menos stock de capital pueden crecer a tasas altas con un ‘shock’ de inversión. 

Precisamente, desde 1980 hasta ahora, la acumulación de capital físico es el factor que más soporte da al crecimiento potencial. El problema de esto –tal como documentan Solow y Swan– es que hay un límite a cuánto se puede crecer con inversión.

Entonces, recuperar el aporte de la PTF al crecimiento se hace más urgente, en un contexto en que la economía no anda al ritmo necesario para continuar reduciendo la pobreza en el país o generar puestos de trabajo de calidad para todas las personas que se integran cada año a la fuerza laboral.

RECETA PARA IMPULSAR LA PRODUCTIVIDAD

Para el Banco Central de Reserva, adoptar reformas estructurales es algo urgente para recuperar el terreno perdido en cuanto a productividad total de factores.

Los puntos claves en la agenda, en la óptica de la autoridad monetaria, deberían ser, en primer lugar, el fomento de más empleo formal reduciendo las rigideces que existen en el mercado laboral.

En ese sentido, para tener más empleo de calidad se requiere una calidad educativa superior y alinear la oferta con la demanda de trabajo, es decir, que los perfiles profesionales encajen con las necesidades productivas.

Fortalecer las instituciones (la debilidad más grande según las métricas internacionales) es otro punto importante, junto con la simplificación de procesos administrativos, cerrar las brechas de infraestructura y reducir los costos logísticos.

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