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SBS: “Hemos formado un grupo de trabajo para un nuevo proyecto que abarque todo el sistema pensionario”
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Mientras la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) abre la puerta a bancos, cajas y aseguradoras para administrar fondos en el sistema privado de pensiones, simplificando requisitos y haciendo más eficientes los procesos, la entidad impulsa, en paralelo, entornos de desarrollo clave como el Sandbox y Open Banking. Sergio Espinosa, jefe de la entidad, conversó con El Comercio sobre estos avances y las iniciativas que se aproximan en el corto plazo.
- Cuando se hablaba de un posible octavo retiro de fondos de las AFP, usted remarcó en conversación con El Comercio que no había ningún sustento político para que avanzara dicha iniciativa. Finalmente, esta se dio, y parece que la reforma del sistema de pensiones ha quedado coja. ¿Se plantearán cambios o modificaciones en adelante?
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Hay que plantearse el problema desde diversas perspectivas y con diversos caminos. Hay una ley que ha sido derogada en dos aspectos: el retiro del 95,5% para los menores de 40 años, y el aporte de los independientes. A eso se ha sumado la ley del octavo retiro de las cuatro UIT.
- Que, por cierto, se aprobó omitiendo los candados que se pusieron al acceso a la pensión mínima.
Correcto. La ley dice que [el retiro de fondos] no tiene efecto para la pensión mínima, lo que quiere decir que ese retiro, al final del día, lo va a pagar el Tesoro Público; algo que no tiene mucho sentido. Pero aparte de eso, en lo que sigue vigente la ley [de reforma del sistema de pensiones] existe una serie de mecanismos que son positivos. La pensión mínima, por ejemplo, es uno de ellos. Por primera vez existe una pensión mínima para afiliados al sistema privado de pensiones, equivalente, similar u homogénea a la del sistema público.
- ¿Y no es un problema que solo sea financiada por el Estado?
Es un problema si se crea una pensión mínima con determinadas condiciones y después estas se cambian, porque la pensión mínima no puede ser gratuita. Cualquier sistema de pensiones puede tener aporte del Estado, o puede tener, incluso, aporte del empleador, como ocurre en otros países. Pero es fundamentalmente un aporte del trabajador. [...] Aparte de la pensión mínima tenemos, también, el ingreso de nuevos competidores. La ley de reforma señala que bancos, cajas, financieras y empresas de seguros, pueden entrar a competir en el manejo de fondos de pensiones, y eso es bien interesante. Lo que estamos haciendo es establecer las condiciones para que esto pueda darse; tanto para que una empresa de seguros, un banco o una caja puedan administrar fondos de pensiones, como para que una AFP pueda decidir transformarse en una empresa de seguros, por ejemplo, operando bajo dos licencias. Para eso, la línea que separa el administrar fondos de pensiones como un negocio aparte de otro tiene que ser eficiente, seguro, y tiene que eliminarse el conflicto de interés de parte de quienes administran [fondos previsionales]. Pero, sobre todo, tiene que ser una operación económicamente eficiente. Si le pedimos a los nuevos competidores que para ingresar al mercado tienen que formar una nueva AFP, en realidad no estamos abriendo nada. Tiene que haber condiciones de competitividad, y para eso nuestra norma es sumamente simple en términos de los requisitos que se les pide.
También se ha revisado la regulación aplicable a las inversiones de las AFP, porque se ha tenido un ‘set’ de regulaciones muy rígido, muy controlista, que hace que el costo de supervisión sea muy alto, pero también, por otro lado, que el costo de ser supervisado sea muy elevado. Nuestro trabajo se está enfocando en aproximar las reglas vigentes para las inversiones que hacen, por ejemplo, las compañías de seguros, sin que eso signifique relajar las medidas de seguridad. Por otro lado está la centralización de los procesos, porque cuando una entidad quiere competir administrando fondos, no debe ser impactada porque cuestan demasiado los procesos centrales como la recaudación o distribución de los fondos. Nuestra propuesta apunta a que cualquiera que pueda y cumpla con los requisitos pueda entrar a competir sin que estos aspectos constituyan una barrera de entrada.

- ¿Qué vendría tras la publicación de estas iniciativas?
A partir de [la publicación de la norma para que ingresen nuevos competidores] ya pueden ingresarse las solicitudes. También está la mejora de las condiciones para la administración. Pero desde ya [las empresas del sistema financiero] pueden ir presentando las solicitudes, porque también hay que hacer un proceso de revisión.
- ¿Cómo mide el interés de las empresas el sistema financiero para ingresar a este mercado? Se ha mencionado con anterioridad que podría no resultar atractivo.
No era un mercado que podía generar interés porque antes, para ingresar al mercado, uno tenía que hacer una AFP, o comprar una AFP. Eso es muy caro. Por eso la última entrada fue la de Habitat, que fue hace varios años. La ley cambia esas condiciones, porque establece condiciones de entrada mucho más eficientes y baratas; porque un banco o una empresa de seguros, que tienen montado todo un sistema de administración de dinero, lo único que tienen que hacer es abrir una línea de producción adicional para trabajar en fondos de pensiones. Por lo tanto, la sinergia y la eficiencia que pueden hallar hace que les sea muy mucho más barata la inversión y que sea mucho más competitiva. Nosotros sí tuvimos reuniones con empresas peruanas que estaban interesadas en ingresar a este mercado.
- ¿Y en cuanto a empresas extranjeras, hay alguna interesada?
Extranjera había una. El problema es que de ahí salió la ley del octavo retiro [de fondos de las AFP], y esta, digamos, ha parado un poco el ritmo; no tanto por el octavo retiro en sí, sino por la perspectiva de que sea uno más [de otros que lleguen]. Si usted ve la ley del octavo retiro, verá algo que se repite en todas las fórmulas: que es [un retiro] por única vez y circunstancias extraordinarias. Claramente, algo que se hace ocho veces en cinco años no es por única vez ni es extraordinario.
- Eso ha desalentado a esta empresa extranjera.
Sí, claro, porque le quita estabilidad [al mercado].
- ¿Y a las locales no las desalienta?
Las locales lo que están haciendo es pensarlo. Están pensándolo y por eso es importante flexibilizar y mejorar las condiciones de centralización, porque si eso se hace, si eso se mejora, contrarresta precisamente ese factor. Si yo hago más atractivo y más eficiente administrar fondos de pensiones, la perspectiva de un riesgo de ese tipo tiene menor impacto.
- ¿Hay alguna iniciativa nueva respecto a las AFP desde la SBS en cuanto a todo este proyecto de reforma, que acompañe también lo que se viene y que vaya más allá de las prohibiciones a los retiros?
En la Superintendencia había un par de cosas que nosotros creíamos que se podían mejorar respecto a la reforma. Eso era antes de estas leyes que salieron. Esta última ley de retiro ha cambiado las reglas de juego, por ejemplo, con el [retiro del] 95 5% y con [la eliminación del aporte de] los trabajadores independientes. Yo tuve la oportunidad de estar en una reunión del Comité de Mercados Financieros de la OCDE, donde estaban revisando la reforma al sistema de pensiones peruano, y ellos preguntaban fundamentalmente dos cosas: primero, cómo así teníamos dos sistemas [de pensiones] en lugar de uno, porque no los veían complementarios, sino como competencia entre sí. Eso no tenía mucho sentido para ellos. Pero lo otro que les preocupaba es cómo hacer para que los independientes, que iban a llegar a una tasa de aporte de 5%, pudieran financiar pensiones verdaderas de jubilación. Hoy ya no es 5%, sino 0% de aporte. Hay que reconstruir un sistema.
- ¿Qué se debe hacer?
Creo que es honesto reconocer que, en general, los sistemas de pensiones que existen en el Perú, que no es solo uno –están el sistema nacional (ONP), el sistema privado (AFP), y el sistema de los militares y policías–, no han llegado a cubrir las expectativas de la población. La población no siente que está garantizada su vejez. Si analizamos, de hecho, el porcentaje de la población cubierta, las pensiones que obtienen las personas, llegamos a la conclusión de que hay problemas que tienen que ser corregidos. Creo que el sistema tiene que ser pensado en su conjunto, sin excluir nada ex-ante. Tenemos que discutir el sistema integrado, el aporte de terceros, como los empleadores; el límite en la tasa de aporte [...] no tiene ningún sentido que a uno lo obliguen a construir una mega pensión. La pensión tiene un contenido social; si no, no sería obligatoria. En otros países, de hecho, hay un tope al aporte. Todo eso tiene que ponerse sobre la mesa y ser discutido. ¿Con qué saldremos? Es prematuro para decirlo.
- Preliminarmente, ¿qué se está trabajando?
Hemos formado un grupo de trabajo que se va a encargar de la primera parte de este proceso, que es trabajar internamente un diagnóstico y un proyecto de, digamos, “re-reforma”.
- O sea, ¿es un nuevo proyecto sobre la reforma que ya se hizo?
Sobre todo el sistema pensionario, no solamente el sistema nacional [ONP y AFP]. Tenemos el sistema privado y el sistema nacional que la reforma abordó sin crear un sistema complementario, sino creando dos sistemas parecidos, asemejándolos de alguna manera, pero también tenemos el sistema de pensiones de militares y policías que tiene su propia problemática. La idea es pensar cómo hacemos para que los peruanos tengan un sistema que los cubra en su vejez, pero que además genere legitimidad.

- Lo que van a hacer, entonces, es analizar el sistema y, con eso, proponer un nuevo proyecto.
Sí. Un proyecto para discusión. Lo que queremos es armar una idea muy sustentada y ponerla sobre la mesa para que los hacedores de políticas públicas –el Poder Ejecutivo, el Congreso, la propia SBS– lo discutan, y se llegue a un consenso sobre lo que el país necesita.
- ¿Tienen un estimado del impacto que tendrá este octavo retiro de AFP?
Lo que sí podemos adelantar es que los retiros no han sido muy altos hasta ahora. Es verdad que hay una oportunidad nueva más allá del cronograma con el último dígito del DNI, y esto puede cambiar, pero también puede deberse a algo que se observó en algunos retiros anteriores. Si bien es cierto que los retiros se fundamentan, formalmente, en que la gente necesita dinero, mucho de lo que se retiró en realidad se va a depósitos a plazo. Hoy usted puede ver campañas de bancos [que buscan atraer los fondos]. Pero también hubo dinero que se quedó en los fondos voluntarios de las AFP. ¿Y por qué lo sacan del fondo obligatorio para pasarlo al voluntario? Porque los retiros restan credibilidad a la sostenibilidad futura del sistema. Por lo tanto, [los usuarios] prefieren no retirar su dinero de pensiones, pero [prefieren] que sea de libre acceso como la CTS. La CTS también se liberó y hay gente que no la retira, la mantiene ahí porque gana más tasa de interés. Parte de eso también se puede dar, pero todavía no tenemos un diagnóstico.
Open Banking y Open Finance
- El Open Banking en el Perú está en desarrollo, ¿cómo se viene avanzando en este ámbito?
Ahí el Perú ha comenzado un poco tarde. Si nosotros nos miramos al espejo de la región, hay casos como Brasil, que es el más desarrollado, pero también están casos como Chile y Colombia, que ya han recorrido algún camino; con algunos errores en algunos casos.
La ventaja que tenemos es esa: cuando alguien comienza primero, uno aprende de los aciertos, pero también de los errores. Eso nos permite pensar que podemos ser más eficientes. En segundo lugar, también tenemos un recorrido hecho como país por el lado del BCR. El BCR ha hecho un trabajo enormemente exitoso en lo que es la interoperabilidad de los mecanismos de pagos, que ni siquiera ha terminado. Eso se aplaude muchísimo, y nosotros somos los primeros en reconocer el enorme trabajo. Creo que se ha tenido la virtud de, por un lado, habituarnos a trabajar con ciertas tecnologías que nos toca ver si son trasladables al Open Banking o no, pero esto también nos ha ayudado a que los bancos privados sean conscientes de que este tipo de ideas y mecanismos que podrían ser vistos en el pasado como algo contrario a sus intereses, en realidad, terminan favoreciéndolos, porque es algo que se va a dar de todas maneras y precisamente por eso conviene ser parte desde el inicio. Tenemos la ventaja de que esa es una base sobre la que podemos construir.
- ¿Qué está pendiente?
En este momento nuestro equipo está trabajando en la parte tecnológica, para ver si esta tecnología desarrollada con la India es trasladable o no. De hecho se nos convocó al Banco Central de la India para ver in situ todo este tipo de detalles. Con ello, podemos contestar la pregunta de si ello se puede usar o si hay que empezar de nuevo con otro tipo de tecnología de la India o de quien sea, pero con otro tipo de API (Interfaz de Programación de Aplicaciones en inglés). En segundo lugar, se están identificando casos de éxito rápidamente. Un ejemplo de Brasil es que salió con varios casos al inicio y le dijo a los bancos, “ustedes tienen que armar todos estos casos obligatoriamente”. Y muchos de ellos se armaron, se invirtió y después nadie los usó, con lo cual fue dinero perdido. Así se pierde, también, legitimidad en el proyecto. Nosotros estamos identificando casos que sean fáciles de hacer rápidamente y que no generen demasiada inversión, para demostrar a los operadores privados, pero también al público, el valor que tiene darle uso a su información.
- ¿Cuáles tienen identificados?
Tenemos uno que estamos trabajando, todavía no lo vamos a hacer público porque está en una etapa inicial, pero se está trabajando, exactamente, con una financiera, y con un grupo de empresas de otro tipo. No puedo decir cuáles son.
- Si hablamos de plazos, ¿hacia el 2026 tendríamos ya resultados o implementación del Open Baking?
Un tema que está trabajando este equipo, pero para lo cual tiene que pasar por estas etapas previas, es determinar cuál es la tecnología que vamos a usar y, con eso, nos tenemos que sentar con los gremios, fundamentalmente con Asbanc, asociaciones microfinancieras y de ‘fintechs’, que también son parte de este ecosistema; para ver y desarrollar casos específicos. Y con todo eso lo que se va a hacer es recolectar información para aprobar una hoja de ruta que vamos a publicar y que va a decir: este es nuestro ‘roadmap’. Esto es lo que vamos a hacer. La hoja de ruta está pensada para tener una proyección de dos años para tener operativo el Open Banking. Esa es la primera fase porque, usted sabe, después ya entran todo tipo de empresas financieras.
- El Open Banking tendría una hoja de ruta proyectada a dos años y luego llega el Open Finance.
Correcto, que yo creo que va a [tardar] menos [en concretarse], porque se parte de un aprendizaje [previo].
- ¿Esta hoja de ruta para el Open Banking cuándo se publicaría?
Estamos corriendo con eso. [...] Para saber cuándo vamos a tener la hoja de ruta, una pregunta básica que tenemos que contestar es cuál es la tecnología que vamos a utilizar. ¿La tecnología va a estar centralizada en la SBS, como ha hecho el Banco Central para Open Payments, por ejemplo, o no? ¿Se va a exigir un estándar tecnológico en la regulación o se va a decidir que cada uno use la tecnología que quiera, siempre que sea segura? Todas esas preguntas hay que contestarlas antes de revelar la hoja de ruta.
- ¿Cómo va avanzando la implementación del sandbox? ¿Cómo se complementa con los demás temas en los que están trabajando?
Se complementan, aunque una idea no tuvo que ver con la otra. Es claro que ahora coinciden, porque la SBS tenía una norma de sandbox desde el 2021 y no había un solo caso. Hoy ya tenemos un caso en marcha [BCP con Criptococos] que data desde antes de la propuesta de modificación [del procedimiento regulatorio del sandbox]. Tenemos la versión definitiva de este reglamento, y estamos cambiando hacia adentro también. Nuestro proceso de emisión de normas, que ha estado en revisión, supone preguntarle a cada unidad operativa qué opina sobre algo. Se manda un memo, se espera la respuesta del otro, se coordina, y eso, en mi opinión, toma mucho tiempo. Hemos llegado a un borrador que se prepublicó, ahora tenemos las opiniones de las áreas y lo que he pedido son reuniones de las que salgamos con el texto que se envía a El Peruano. Esa es la nueva forma en la que vamos a operar.
El gran avance de esta norma [de sandbox] es que presenten proyectos las empresas que no están bajo el marco regulatorio de la SBS en la actualidad. Por ejemplo, cooperativas con ideas concretas. Hay hasta tres cooperativas de ahorro y crédito que tienen desarrolladas billeteras digitales.
- ¿Tardaron mucho en prestarle atención al sector de las cooperativas?
Yo creo que había que enfocar a ese sector en el contexto en el que nos encontrábamos. En el 2018 la SBS empieza a supervisar un sector cuya supervisión se había pedido desde el 2004. Ir a un sector que primero debía observarse para encontrar los problemas que sabíamos que existían era el punto de partida, porque había que ordenarlo y estabilizarlo. Ahora lo que estamos haciendo es fortalecerlo con un nuevo Superintendente Adjunto, un acompañamiento cercano, visitas a regiones, entre otros aspectos. Tenemos que ir a regiones y conversar con cooperativistas.
- Estaban en el proceso de abrir oficinas en regiones.
Estamos abriendo más oficinas. En este momento tenemos en Arequipa, Piura y Huancayo, y tenemos algunos módulos en oficinas del Indecopi con una persona. Pero ya estamos en el proceso incluso de selección del personal y de ubicación de los locales, porque vamos a abrir [oficinas en] Trujillo, Cusco y Tarapoto.
En Lima estamos en el proceso de terminar nuestra sede, con lo cual vamos a tener mejores condiciones de servicio, porque la plataforma que hoy atiende al usuario estaba hecha para otro propósito.
- Hace poco comentaban desde la SBS sobre seis solicitudes que existen de entidades que quieren ingresar al sistema financiero peruano. ¿Pueden darnos novedades sobre algún proceso?
Tenemos el caso de BTG, que es público, y el de Prex, que es una empresa de préstamos y emisión de dinero electrónico, con origen en el Cono Sur: opera en Uruguay, Argentina y Brasil, y combina un modelo de billetera digital y de créditos. [Prex] ya está más avanzada porque ellos tienen una licencia de organización. El proceso de licenciamiento que tenemos, también, está en revisión, porque queremos un proceso mucho más simple para empresas que no captan ahorros.
En el caso de Prex, ya tiene la primera parte [definida], que es la licencia de organización. Ahí se ve la idoneidad de los organizadores, de los directores y gerentes propuestos, así como el estudio de factibilidad y la supervisión consolidada en origen si es que se trata de un banco. Por ejemplo: si viene un banco de Brasil que quiere hacer un banco en el Perú, tenemos que pedirle a esa entidad que nos dé el visto bueno que tengan de su supervisor brasileño. Si no es un banco y no hay captación de ahorros, eso no es necesario. Después de Prex, vienen otras [entidades] aún en proceso. Presentadas formalmente, son seis las solicitudes. Tenemos reuniones y acercamiento de un par más [de entidades], por lo menos.
Labor de la UIF
- En medio de la proliferación de la minería ilegal, ¿han identificado desde la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) movimientos irregulares más pronunciados que puedan relacionarse con el mayor flujo de dinero que proviene de esta actividad ilícita?
Hay una confirmación de algo que ya se había detectado hace algunos años, que es la explosión de la minería ilegal. Recuerdo que en el 2012 se legisla en el Perú el delito de minería ilegal, se crea la comisión de alto nivel contra la minería ilegal y se reforman, también, las leyes de lavado de activos. Entonces, la minería ilegal era algo mucho más focalizado, que estaba Madre de Dios, probablemente en la zona de Palpa, algo de Ucayali; pero no existía el boom que hay ahora y que, creo, ha sido ayudado por los precios internacionales de los minerales y también por la prórroga repetida del Reinfo. Si uno ve hoy las cifras de la unidad de inteligencia financiera, ve la confirmación de algo que ya se veía venir hace unos años: que el principal delito en el Perú en términos de dinero ya no es el tráfico ilícito de drogas. El delito peruano, que por naturaleza era el tráfico ilícito, es, hoy, la minería ilegal. Es mucho dinero el que hemos encontrado.
- ¿Está siendo de utilidad la información que recogen para perseguir esas actividades ilegales?
Está funcionando, pero ahí el problema es el del marco legal, porque el Reinfo lo que hace es permitir la legalización del mineral sin ningún filtro. Es como lo que se conocía anteriormente como las patentes de corso. Si yo tengo un Reinfo, casi cualquier cantidad de mineral que yo tenga es legal.
- Mientras se siga extendiendo, es imposible llegar a fiscalizar adecuadamente.
Correcto. Hay la identificación del grupo que está detrás [de las operaciones], pero no se puede saber exactamente de dónde salió ese mineral. La persona que tiene su Reinfo cuenta con la herramienta para venderle al procesador. Entonces, ya entró al circuito. ¿Cuál es el delito si yo vendo oro teniendo un Reinfo? La Fiscalía tendría que probar que ese oro yo no lo extraje de donde digo tener mi operación, sino de otro lado. Y, eso es complicadísimo.
El otro gran tema que está viendo la UIF son los delitos vinculados a extorsión, sicariato y secuestro, porque gracias a una ley que salió del Congreso y a la colaboración con la Policía Nacional del Perú, estamos trabajando en diversos casos. Lo interesante es que no solamente identificamos [actos delictivos]. Alguien me preguntaba hace un momento, por ejemplo, “si a usted lo extorsionan y le dicen que pase el dinero a tal billetera digital, ¿cómo es posible que no sepan quién es el extorsionador, si está el número telefónico?”. Yo explicaba que no es así de simple, porque hay personas al medio que se dejan usar. A veces es por dinero; a veces por amistad o relación de parentesco, pero prestan su billetera digital y su número telefónico permitiendo que el dinero se mueva. Lo que ya se hace con la policía es observar el movimiento de ese dinero antes de tocarlo, porque la UIF tiene la facultad de congelar el dinero.
- Pero se quiere observar cómo se mueve.
Claro, porque lo que se quiere es llegar al pez gordo que está detrás. Tenemos ya casos identificados fruto del trabajo de la UIF y la PNP. Hay buenas noticias, y mucho trabajo por hacer todavía. Hay una labor de concientización en el que hemos implementado también en la SBS para pedirle a la gente que no preste su billetera, ya sea Yape o Plin, porque no solamente facilitan el delito, sino que también pueden verse involucrados en una investigación penal y perder su libertad. Es importante incidir sobre eso en medios, en redes, y decirle a la gente que sea responsable y celosa con algo que es propio a su persona que es una billetera digital.











