El sector inmobiliario aún permanece centralizado en Lima. (Foto: El Comercio)
El sector inmobiliario aún permanece centralizado en Lima. (Foto: El Comercio)

En el Perú, el no ostenta grandes magnitudes, ya que se circunscribe básicamente en la capital. Así, el 70% de su desarrollo está concentrado en Lima Top (que reúne a San Isidro, Miraflores, San Borja, Barranco, Santiago de Surco y La Molina) y en Lima Moderna (Jesús María, Magdalena, San Miguel, Pueblo Libre, Surquillo y Lince).

Ambos grupos tienen muy buena velocidad de venta debido a la demanda. Sin embargo, Antonio Espinosa, gerente general de la Inmobiliaria Desarrolladora, indica que no ve opciones similares en otras zonas (como Lima Norte o Este) porque “la rentabilidad es pobre por factores como el transporte y la seguridad”.

En esa línea, pone como ejemplos los diversos proyectos y edificios construidos en la Costanera, San Miguel. Muchos de ellos fueron promocionados por la vista al mar que poseen; sin embargo, se obvió aspectos importantes como la peligrosidad de zonas cercanas, así como lo poco céntrico que resulta para muchos centros de trabajo.

Por eso, a la fecha, son varios los departamentos que no han sido vendidos y están estancados con el tiempo como principal enemigo, agregó.

Asimismo, comenta que dentro de las trabas al momento de considerar invertir en distritos como Ate está la problemática presencia de la Carretera Central, lo que afecta drásticamente los intentos de venta de departamentos por la severa congestión vehicular de dicha zona.

Pese a ello, el gerente ve con buenos ojos el mercado nacional; y espera que el sector crezca entre 10 y 12% en el 2020, ante la reducción de tasas de interés.